La operación duró casi siete horas. 
 El pronóstico del teniente Valenzuela, muy grave     
 
 ABC.    05/08/1981.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

La operación duró casi siete horas

El pronóstico del teniente general Valenzuela, muy grave

MADRID. El pronóstico del teniente general Valenzuela, Herido en el atentado terrorista

perpetrado ayer, era muy grave después dé la intervención quirúrgica que se. le practicó en el

Gran Hospital del Estado durante seis horas y cuarenta y cinco minutos. La Dirección del

Centro facilitó un parte médico pasadas las siete de la tarde en el que se informaba de la

operación, tras la que el enfermo pasó a la Unidad de Reanimación Postquirúrgica, donde, a la

hora de cerrar esta edición, se encontraba intubado y con respiración controlada.

El teniente general Valenzuela había ingre-sado en-el Servicio de Urgencia del Gran Hospital a

las 10,40, «consciente y hablando», según manifestó el director general del Insalud, Gabriel

González Navarro. Lo primero que pidió, cuando era conducido a los quirófanos—situados en

la planta novena del edificio— es que se avisara cuanto antes a su familia.

Según comunicaron losN tres facultativos que firmaron el parte médico, el teniente general

presentaba heridas inciso-contusas, con pérdida de sustancia, en hipocondrio izquierdo,

penetrante en abdomen; ;en región axilar izquierda y en el cuello. Asimismo se apreciaban

múltiples´heridas por metralla en brazos y piernas.

Los doctores Montero García, del Servicio de Cirugía de Urgencia; Olaguibel Llovera, de

Traumatología, y Moliner Moreno, de Anestesia y Reanimación, explicaron pormenorizada-

mente los detalles de la larga intervención. El tiirector del Centro, doctor Alfonso Orueta, ex-

presó su optimismo respecto al pronóstico, pese al estado muy grave del herido, ya que no

presentaba lesiones en el tórax ni en el sistema nervioso. Añadió que todas las heridas habían

sido producidas por la metralla y por la onda expansiva del artefacto.

Por ultimo, el doctor Orueta resaltó la gran entereza de la esposa del teniente general

Vaienzuela, de quien dijo que en todo momento había adoptado una postura de gran

serenidad.

Según parte facilitado a tas doce de la noche, «el estado del teniente general Valenzuela cursa

con normalidad; mantiene las constantes vitales aceptables; buen estado de consciencia; la

diuresis y la respiración espontánea es normal; su estado permite un cierto grado de

optimismo, aunque el pronóstico sigue siendo de gravedad; su presión arterial es normal, con

una temperatura de 37,7 y 100 pulsaciones por minuto».

El teniente general Gutiérrez Mellado y el presidente de VCD, Agustín Rodríguez Sahagún,

abandonaron juntos el Gran Hospital, mientras las personas que permanecían en la calle

pedían a gritos la pena´de muerte. También visitaron el hospital los jefes de los Estados

Mayores de los tres Ejércitos, señores Gabeiras Montero, Arévalo Pélluz y Emiliano Alfaro

Arregui; el alcalde de Madrid, Tierno Calvan; los ministros de Defensa, Trabajo y Asuntos

Exteriores, señores Oliart, Sancho Rof y Pérez-Ltorca, respectivamente; el delegado del

Gobierno en el País Vasco, Oreja Aguirre; el teniente general de la Primera Región Militar,

teniente general Quintana Lacead, y los miembros de la Ejecutiva, socialista Javier Solana y

José Federico Carvajal.

A las cuatro y media de la tarde de ayer, el presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Só-telo,

llegó al Gran Hospital

 

< Volver