Unánime clamor de silencio contra el terrorismo. 
 España enmudeció a las doce en punto     
 
 Diario 16.    09/08/1981.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

UNÁNIME CLAMOR DE SILENCIO CONTRA EL TERRORISMO

ESPAÑA ENMUDECIÓ A LAS DOCE EN PUNTO

España entera enmudeció ayer durante dos minutos a partir de las doce en punto del mediodía, en un

gesto emotivo de protesta contra el terrorismo y en apoyo de la libertad y de las instituciones

democráticas. Desde los escolares hasta el Gobierno, reunido en Consejo de Ministros, el tráfico rodado y

el peatonal, talleres y fábricas, comercios y mercados, instituciones públicas", partidos y asociaciones,

pueblos y ciudades... todas las gentes,de España se recogieron en silencio mientras tañían las campanas de

los templos y sonaban las sirenas de las fábricas.

Desde los escolares al Consejo de Ministros, se suspendió toda actividad y se paralizó el tráfico

Madrid — Eran las doce en punto, las once en las islas Canrias. Las emisoras´ de radio interrumpieron sus

emisiones, las amas de casa se apostaron en balcones y ventanas o delante de sus domicilios y el tráfico

quedó paralizado en las calles y carreteras de España. . Fábricas y´ talleres, mercados, grandes almacenes

y pequeñas tiendas, .oficinas públicas y entidades banca-rias,- Ministerios y Ayuntamientos, elv Consejo

de Ministros y. los Gobiernos autonómicos de Cataluña y el País Vasco, las Mesas del Congreso y del

Senado, instituciones públicas y partidos políticos hicieron un alto de dos. minutos en silencio al filo del

mediodía.

Los aeropuertos, ferrocarriles, servicios de Metro y Suburbano, autobuses, corredores de la yuelta Ciclista

a España, y futbolistas en los campos de entrenamiento también se sumaron al paro simbólico y silente.

La Iglesia católica participó igualmente en la manifestación nacional contra el terrorismo haciendo tañer

Jas campanas de catedrales e iglesias y elevando oraciones por la paz de España y las víctimas del

terrorismo.

Juzgados

En los .Juzgados se interrumpió la actividad y el Consejo General del Poder Judicial, casi en su totalidad,

salió a la calle mientras que en la Audiencia Nacional se suspendía a las doce e1 juicio que se estaba

celebrando contra presuntos etarras supuestamente autores del intento de asesinato de Pilar Careaga, ex

alcaldesa de Bilbao.

Particular emoción se registró en la madrileña zona donde ocurrieron los atentados de los últimos días.

Miles de personas, apostadas en las aceras o en los balcones de las calles Goya esquina a Conde de

Peñalver, contenían las lágrimas o, rezaban en medio de un silencio rotg al final por un grito de «viva

Tejero» escasamente coreado y ahogado entre siseos. Al sonar las campanadas del mediodía un grupo de

unas cincuenta personas entonaron el «Cara al Sol» y después, capitaneados por un hombre con atuendo

falangista y que enarbolaba una bandera con crespón negro, se dirigieron por la calle Goya agrediendo a

su paso a un equipo de reporteros de la televisión francesa.

Escenas similares se repitieron en distintos puntos céntricos de la. capital de España. ,Pero quizá el mayor

foco de tensión se registró en la Puerta del Sol, junto a la Dirección General de Seguridad-,- donde un

grupo de ultraderechistas, brazo en alto, gritó «Tejero, libertad» y «Gobierno militar». Frente a ellos,

diversas personas con distintivos de partidos de izquierdas profirieron .voces de «Democracia si,

terrorismo no» y «No queremos dictadura». En algún momento, diversos elementos de uno y otro grupo

llegaron al enfrenta-miento físico y las fuerzas policiales procedieron a dispersar a los congregados en la

plaza.

Heridos por ultras Por otra parte, los trabajadores de la empresa Ernesto Giménez, también en la capital

de España, fueron asaltados durante los dos minutos de paro por familiares de directivos y propietarios de

la empresa, todes ellos de reconocida militanciá ultraderechista. Los asaltantes, armados de palos y porras

ocasionaron numerosas lesiones a los trabajadores de dicha empresa.

En Valencia, concretamente en la plaza del País Valenciano, donde se habían congregado numerosas

personas para manifestarse en silencio, varios jóvenes, desde una furgoneta, repartieron octavillas en las

que se pedía la libertad del general Milans del Bosch, ex capitán general de la región que en la tarde del

23 de febrero decretó el estado de sitio en la zona.

Salvo acciones como éstas, protagonizadas por grupos ultraderechistas en algunas, otras capitales

españolas y la respuesta de carácter desigual registrada en el País Vasco, todo el territorio nacional e

incluso La mayor parte de los pesqueros que faenaban en alta-mar enmudeció ayer a las doce´ en punto,

secundando la convocatoria de los partidos mayoritarios en señal de protesta y condena del terrorismo y

en apoyo de la libertad-y la democracia.

 

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