Autor: Álvarez Álvarez, José Luis. 
 Tribuna electoral. 
 Socialismo, ¿Es libertad?     
 
 ABC.    12/06/1977.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

TRIBUNA ELECTORAL

SOCIALISMO, ¿ES LIBERTAD?

LIBERTAD y socialismo son conceptos plenamente diferentes. Y nunca lo que es diferente puede

afirmarse como equivalente. La libertad es un derecho d»l hombre, consustancial a su condición de

persona humana, o aún más, un estado o situación en la que el hombre se desarrolla, con respecto de lag

leyes y de los derechos de sus semejantes, pero sin .sentirse oprimido. El socialismo es una doctrina que

intenta resolver la organización de la sociedad, atribuyendo precisamente al Estado, y no al individuo, una

multiplicidad de funciones que coartan o disminuyen su libertad.

LA evolución del socialismo hace que aparezca, en época reciente, un rostro de esa doctrina que,

desechando la filosofía marxista, la lucha de clases, la eliminación dé la propiedad privada y todo el dog-

matismo típico del socialismo doctrinario, intenta cambiar su imagen y para ello, como reacción con lo

que era su nota típica, introduce en Europa el slogan "socialismo es libertad", cuando precisamente la

libertad ha sido siempre la bandera y el patrimonio de los partidos liberales, democristianos e

.individualistas y no marxistas. De los que ponen al Estado al servicio de la persona y no de una ise

social. Pero resulta que ese rostro del socialismo no es el socialismo marxista, sino la socialdemocracia

que precisamente en España no ha podido tener acomodo en los partidos socialistas, por la intransigencia,

marxismo y dogmatismo de ellos. Entre nosotros la socialdemocracia se encuentra en las filas de la Unión

de] Centro Democrático.

LOS alemanes se dieron cuenta hace muchos años d« que con el dogmatismo marxista el pueblo no les

prestaba su confianza para gobernar, y cambiaron, pero cambiaron de verdad, a una socialdemocracia

inspirada, como decía el famoso programa de Bad Godesberg, en e] humanismo cristiano. En España,

nuestros socialistas, desgraciadamente para todos, no han sido, por el momento, capaces de dar ese paso,

y aunque ahora, en el momento electoral, los más hábiles de sus políticos hagan gala de toda

moderación—sin llegar, desde luego, a los extremos da los comunistas, que en esto están batiendo todas

las marcas—, su doctrina sigile siendo socialismo marxista y no socialdemocracia.

CONVIENE repetir esto porque la voz socialismo y !« voz libertad tienen un valor propagandístico que el

elector tiene que valorar adecuadamente. La mayoría, hoy, estamos por la justicia social, por la mayor

socialización de nuestra comunidad, por una mayor igualdad. Pero eso no es socialismo marxista, eso son

ideas comunes de los liberales, de "10.3 socialdemócratas y cié los democristianos que constituimos el

Centro. En Europa quien ha logrado la ; transformación de la sociedad han sido esos partidos y no el

socialismo marxista, del tipo del PSP o del PSOE. Sus similares europeos

han desaparecido comidos por el comunismo en Italia, o están, como en Francia, unidos con los

comunistas en un pacto interesado para llegar a! poder.

EL socialismo marxista no es libertad, al contrario, es burocracia, colectivismo y pérdida del respeto a la

persona humana.

LAS dos ramas más importantes del socialismo español: PSOE y PSP, que concurren a estas elecciones,

se declaran de inspiración marxista. Espero y deseo que la inteligencia de sus cuadros directivos les hará

comprender que deben abandonar, no solo de palabra, sino en realidad, el marxismo para llegar a ser esa

izquierda moderada y civilizada que el país necesita y que puede contribuir decididamente a la

convivencia. Pero no conviene equivocarse sobre este, punto. Los que se sientan socialistas y demócratas

les deberán votar cuando hayan hecho ese cambio y hayan ganado la credibilidad de haber abandonado, el

dogmatismo marxista, con su programa y con sus actos y no sólo con las palabras en la televisión o po-

niéndose corbata. Estas son maniobras para ganar imagen, pero lo importante es lo que piensan, dicen y

hacen sus militantes y sus jefes. Hay que guiarse por eso y no por lo que nos gustaría que fuera el so-

cialismo español a los que pensamos que sería bueno un gran partido socialista y democrático no

marxista.

Y para muestra de lo que digo bastan unos ejemplos. Cuál es la idea del socialismo español sobre la

familia, la educación y la organización de la economía y la estructura del Estado.

RESPECTO a la familia, no tengo necesidad de acudir a textos. En un reciente coloquio en el que

intervinimos simultáneamente el, PSOE y UCD, los representantes socialistas´ dijeron tíe la familia que

era un cancerbero o un enmascarado de la explotación que el trabajador sufría por la opresión de la

sociedad capitalista. Que la sociedad capitalista—en el mejor estilo decimonónico, sin pensar que las

sociedades de Europa occidental son las que más han hecho por la libertad del hombre y están

construyendo una fórmula ni capitalista ni colectivista, sino libre, que es a la que aspiramos—mantenía la

familia para impedir el desarrollo libre del hombre, y que la familia se utilizaba para que, al salir del

trabajo, el trabajador se encontrara un rato a gusto en el ambiente familiar y asi se adormeciera su

capacidad de reacción contra el explotador, de forma que la familia sólo servía para explotar mejor al

hombre. Si a esto se añade la educación colectivizada de los hijos y la eliminación del deber de fidelidad

al afirmar que el adulterio debía desaparecer, no como delito, que es nuestra tesis, sino como concepto,

veremos qué es lo que queda de la familia. Votar socialista, hoy, es votar esa concepción de la familia.

RESPECTO a la educación, en el libro editado por el PSOE a raíz de su XXVII Congreso, en 1976, en su

página 200, se defiende expresamente la "enseñanza pública, lo que significa la progresiva desaparición

de la enseñanza privada y la supresión de subvenciones o ayudas estatales a la enseñanza privada", y se

propone "la enseñanza laica, desapareciendo las materias religiosas obligatorias de centros y ´planes de

estudios".

RESPECTO a la economía, en el mismo texto y en la página 115 se dice que el PSOE "se define como

socialista porque su programa y su acción van encaminados a la superación del modo de producción

capitalista mediante la toma del poder político y económico y la socialización de los medios de

producción, distribución y cambio por la clase trabajadora", y reafirma su carácter de "partido de. clase y,

por lo tanto, de masas, y marxista".

Y en cuanto a la forma de Estado, propone como objetivo final, en la página. 117, "la sociedad sin clases,

con la consig´uiente desaparición del Estado", señalando que "el grado de presión a aplicar deberá estar en

función de la resistencia que la burguesía presente a los derechos democráticos del pueblo, y no descarta-

mos, lógicamente, las medidas de fuerza que sean precisas", y en su página 128 propugna "la instauración

de una república federal, integrada por todos los pueblos del Estado español".

ESTA es en varios puntos la doctrina oficial del PSOE tal como ha sido fijada y publicada en su último y

reciente Congreso. Nos parece que en muchos puntos no se identifican libertad y ese socialismo que

limita la , libertad d« los padres a elegir la educación de sus hijos, que limita la libertad de empresa y que

no excluye los modelos de fuerza que sean precisos "para hacer respetar los derechos de la mayoría,

haciendo irreversibles, mediante el control obrero, los logros de la lucha d« los trabajadores".

INSISTIMOS: una cosa es el socialismo democrático de los países europeos de nuestra cultura que

respeta la sociedad occidental y otra cosa el socialismo que se declara marxista, del que no ha salido

nunca más que sociedades de organización colectivista y burocrática absolutamente inadecuadas a, la

idiosincrasia de nuestro país y a su nivel económico y cultural.

José Luis ALVAREZ ALVAREZ

 

< Volver