Autor: Cavero, José. 
   La opción socialdemócrata     
 
 Arriba.    13/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA OPCIÓN SOCIALDEMOCRATA

EN ocasiones anteriores, y desde estas mismas páginas, se ha considerado, primeramente, la

opción que presenta la ideología o la definición demócratacristiana, y en fecha más reciente, la

opción o ideología liberal, sus posibilidades y oportunidades. Hoy, precisamente hoy, en estos

días, «está de moda» hablar de la opción socialdemócrata. A ella vamos a referirnos.

Obsérvese que advertimos que «en estos días está de moda hablar de soclaldemocracia». Y

nos explicamos: Está de moda, entre otras razones, por obra de la invitación que la Federación

Socialdemócrata ha hecho at líder portugués de esta tendencia, Sa Carneiro, y a la visita que

éste realiza a España. ¿Se han fijado ustedes en la propensión que en nuestro país existe a

hablar de un tema particularmente si éste tiene uno apoyatura extranjera? La Socialdemocracla

pudiera haber sido tema, por ejemplo, si cualquier grupo hubiera convocado una serle de

conferencias acerca de esta cuestión. Pero no habría conseguido índices tan altos de

audiencia, de consideración y de atención como sí, por obra de tal invitación, se presenta en

territorio nacional uno de los exponentes máximos de esta ideología.

-Pues -se preguntará el lector o teleadicto- ¿acaso no han pasado en los últimos meses

por nuestro país toda una serle de líderes socíatdemócratas europeos alemanes -B r a n d t,

Schmidt-, suecos -Olof Palme-, o de laboristas británicos, que viene a ser lo mismo? Por

supuesto que si. Pero con una peculiaridad que debe explicarse: los mencionados líderes del

SPD alemán o de sus homólogos suecos o británico, tienen sobre sí una «marca» o «sello»

qué se denomina homologación europea. En el caso a que venimos refiriéndonos, todas estas

social democracias europeas tienen el denominador común de pertenecer a la Internacional

Socialista -no existe, siquiera de momento, aunque existen proyectos o Intentos, la

Internacional Socialdemócrata, al igual que existen la Internacional conservadora o la liberal-,

Y esa pertenencia a una organización mundial del socialismo supone una serie de ventajas a

los homólogos de países amigos. Mejor dicho, a los homologados por la misma Internacional.

En el caso español resulta curioso que Brandt, Palme, o Callagham, o Carlos Andrés Pérez,

socialdemócratas en el más estricto sentido del término -socialistas no marxistes o

escasamente marxistes, pero no dogmáticomarxistas- dan su apoyo tácito o expreso -por lo

general ambos- al Partido Socialista Obrero Español, el grupo español con la contraseña de la

Internacional Socialista. Así es, si así os parece...

Pero, pese a estas ´dificultades, la soclaldemocracia española existe. Y, de creer en las

encuestas electorales -arma electoral o argumento de uso hábituaI en las democracias

formales occidentales- deberá tener un peso bastante importante en la cita con las urnas que

los habitantes de este país tienen allá para mayo.

La presencia de Sa Carneiro en este país hará meditar a más de uno: si en Portugal, en las

primeras elecciones, y después de una revolución de neta ruptura con el pasado, llegaba al

poder el socialismo, y en los tres años siguientes la tendencia permite pensar en que se

advierte cierto retroceso del país hacia posturas menos izquierdistas (hacia un centroizquierda

llamado socialdemocracia) no es descabellado pensar que la evolución española propiciará una

solución electoral de mayor compensación, sin pasar ,por el «pendulazo» típicamente

izquierdista. En suma: que parece existir, y parece bastante lógico que así sea, una corriente

Ideológica y electoral perfectamente encuadradle en lo que en Europa se llama o cataloga

como socialdemocracia.

La cuestión, sin embargo, no esto aquí. Como en otros puntos del espectro político nacional, la

cuestión de la socialdemocracia se centra ahora en quiénes son sus más acertados -no

hablemos de legítimos- representantes. En nuestro país se arrogan tendencias próximas

desde los anfitriones de esta visita que mueve a hacer estas consideracions -la Federación

Socialdemócrata, que comandan Francisco Fernández Ordóñez, José Ramón Lasuén, Alberto

Cercos, González Seara, Eurlco de la Peña, Armando Benito...-, hasta algunos de los

integrantes del Partido Popular de Cabanillas y Areilza, pasando por los componentes de la

Alianza Socialista Democrática -Antonio García López, Prados Arrarte, Cantarero del Castillo,

Murillo-, y por las no menos intrincadas siglas catalanas: desde el PSDC de Jaume

Casanovas, hasta el fallecido Josep Pallach, o el dirlgtnte de Convergencia Democrática, Jordl

Pujol, o e) ex liberal homologado profesor Trías Fargas..., todos ellos caben bajo esa misma

etiqueta que tuvo un Dionisio Ridruejo, un iniciador destacadísimo. Sin pasar por alto a no

pocos colaboradores del franquismo o sucesores de su Régimen -superado ya la etapa

«anticolaboracionista»- que serían recibidos con los brazos abiertos por esta ideología de

indudable peso futuro. Por citar sólo dos nombres, desde Adolfo hasta Fernando Suárez

González...

José CAVERO

 

< Volver