Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 La jornada electoral en toda España. Cataluña. 
 Ganan las candidaturas autonomistas y de izquierdas     
 
 El País.    17/06/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

CATALUÑA

Ganan las candidaturas autonomistas y de izquierdas

ALFONS QUINTA, Barce!ona

En el momento de cerrar esta edición, ya no quedaba ni la más mínima duda de que la candidatura de los

Socialistas de Cataluña era la gran vencedora de las elecciones. Se cumplió una previsión avanzada por

EL PAÍS hace ya semanas, si bien nadie, incluidos los propios socialistas, esperaban que la victoria alcan-

zara unos caracteres tan aplastantes.

Las previsiones de Europa Press formuladas a primera hora de la tarde de ayer —perfectamente

compartidas— indicaban que e! número fina! de socialistas elegidos en el distrito electoral de Barcelona

seria de unos once, seguidos por unos siete comunistas ^oíra gran sorpresa: ayer mismo, los propios

candidatos comunistas formulaban estimaciones menores—, unos seis diputados de la coalición dirigida

por Jordi Pujol, cinco de la del centro de Suárez, dos para los demócrata-cristianos de Canyellas y uno

para la Ez-querra de Cataluña, de Heribert Barrera.

En las otras tres circunscripciones electorales catalanas destacan también las cuatro grandes formaciones

que encabezan el resultado de Barcelona: el pacto de Pujol, los socialistas, el Centro de Suárez y los

comunistas del PSUC. En Lérida se contaba ya con el resultado definitivo, con la elección de un diputado

para cada una de las cuatro formaciones políticas acabadas de formular. En Gerona el resultado,

provisional cuando estaba muy avanzado el escrutinio, era dos diputados socialistas, dos; para el Pacto de

Pujol y uno para el Centro de Suárez. En Tarragona, en las mismas circunstancias del escrutinio, se

avanzaba provisionalmente dos diputados para el Centro de Suárez, uno para los socialistas, uno para el

pacto de Pujol y otro para los comunistas.

En lo referente a las elecciones para el Senado, la victoria de la candidatura unitaria de la izquierda,

denominada Entesa deis Catalans (Entendimiento de los Catalanes), era indiscutible y abrumadora. Esta

coalición, de carácter netamente frentepopulista, era apoyada por los comunistas, socialistas, Ezquerra

Republicana de Cataluña y Centre Cátala. Sus tres candidatos ganaron en las cuatro circunscripciones

catalanas. El cuarto senador por Barcelona será ya, sin duda, el independiente padre Luis María Xirinacs,

conocido por su militancia en favor de la amnistía. En Lérida y Gerona, todo indicaba que el cuarto

senador electo sería miembro del pacto encabezado por Pujol y, en Tarragona, dicho escaño en la Cámara

Alta iría al Centro de Suárez. En definitiva, puede decirse que en Cataluña han ganado muy claramente

las candidaturas autonomistas y de izquierda. El caso de Barcelona es de muy fácil interpretación. Ahora,

los socialistas catalanes —como decía EL PAÍS inmediatamente antes de las elecciones— son los

auténticos arbitros indiscutidos de la política catalana.

Los socialistas catalanes reaccionaron ante su aplastante victoria con sorpresa, no exenta de temores y con

muy digno fairplay. En efecto, en un comunicado afirmaron que «las elecciones, por lo que respecta a

exigir las libertades que Cataluña reivindica, no han dado ni vencedores ni vencidos entre las fuerzas de-

mocráticas. Las diferencias son mínimas entre nosotros». Los socialistas apelan «a las altas instancias del

Estado», para que sean consecuentes con sus promesas y respeten, por tanto, la voluntad popular.

Reclaman, en consecuencia, la amnistía, las libertades públicas sin exclusiones y el establecimiento del

Estatuto de 1932. Para ello, precisan, es preciso que sea derogado urgentemente el decreto de 5 de abril de

1938 que suprimió una autonomía que hoy ha sido clamorosamente plebiscitada.

En el comunicado afirman textualmente: «No consideraremos definitivamente asegurado el

restablecimiento de los principios e instituciones del Estatuto de 1932 hasta que regrese el honorable

señor Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat en el exilio, y reconocido por el Gobierno de Madrid,

como interlocutor válido, el Consell o la comisión formada por los representantes de los partidos políticos

catalanes, apoyados por el voto popular, se convoquen, en su momento, elecciones al Parlamento de

Cataluña, que habrán de elaborar y aprobar un nuevo estatuto, actualizando y profundizando el de 1932,

en el marco de una ley constitucional de autonomía que nos reconozca este derecho». El documento

indica también: «Estamos dispuestos a conseguir estos objetivos por la vía de 3a negociación con las

instancias del Estado.» A ello, el catedrático de Universidad Ernest Dluch, diputado electo por Gerona,

manifestó que «la negociación debe ir paralela a la movilización popular pacífica». Este punto es de la

mayor transcendencia ya que, según fuentes socialistas, Jordi Pujol y los comunistas catalanes no serían

partidarios de una inmediata movilización popular.

Al margen del gran tema que es la victoria socialista, cabe reseñar con relación al proceso electoral de

ayer en Cataluña la gran fuerza del partido Socialista Unificado de Cataluña, particularmente en

Barcelona, el resultado poco positivo para la coalición de Jordi Pujol y la liquidación radical y absoluta,

en toda Cataluña, de Alianza Popular.

En este sentido, es de señalar que, en el distrito electoral de Barcelona, con el 75 % de los votos

escrutados, aquella derecha franquista y radical sólo contaba con el 3,2 % de los votos. Porcentaje que

daba como insegura incluso la elección del primer candidato de la lista, Laureano López Rodó.

 

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