Autor: Tomás Marco, Juan José. 
 Elecciones generales. 
 Pregunte usted lo que quiera  :   
 ¿Para qué son el Congreso y el Senado?. 
 Ya.    21/05/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Pregunte usted lo que quiera

POR las innumerables cartas que recibo me doy cuenta de la necesidad cada día mas acuciante de hacer

todo lo posible, por servir a los lectores unas orientaciones y aclaraciones, prácticas y de fondo, sobre las

próximas elecciones. Por mi parte, trato de hacer cuanto puedo y estaré al pie de este modesto "cañón" de

disparar tan sólo palabras de explicación y de ayuda hasta satisfacer todo lo que se me pida y yo pueda

dar. En muchas cartas—de las que agradesco el aliento y las inmerecidas gracias—se expresa incluso el

estado de confusión en-que tantas personas se encuentran. Verdaderamente todo el esfuerzo´ que se haga

para informar será poco.

¿Para qué son el Congreso y el Senado?

—Se nos pide y se nos convoca » votar para elegir diputados para el Congreso y senadores para el

Senado, pero ¿cómo es posible que hasta ahora nadie nos haya dicho para qué sirve el Congreso y para

qué servirá el Senado? Recuerdo algo de la ley para la Reforma Política, que se aprobó en el referéndum,

y por entonces algunas cosas se dijeron sobre esto. Pero ¿no es ahora el momento más adecuado e intere-

sante para que se nos explique qué son cada uno de estos organismos y salgamos del lío en que muchos

nos encontramos? Agradeceré una clara, aunque breve, explicación para poder dialogar sobre esto con

mis compañeros de trabajo.

Tiene usted toda la razón, amigo lector y elector. Trataré de ser breve, por exigencia del espacio y, claro,

por exigencia legítima de su interés.

El Congreso de diputados y el Senado compondrán las Cortes. En las Cortes reside la potestad de elaborar

y aprobar las leyes. La democracia se basa en la supremacía de la ley, y la ley debe ser la´ expresión de la

voluntad soberana del pueblo. Esta voluntad del pueblo se expresaba su vez. mediante la elección de sus

representantes en las Cortes—los diputados del Congreso y los senadores del Senado—para que ellos, en

nombre de sus electores, discutan las leyes y las sometan a su decisión.

El mandato es para cuatro años. Si al cabo de ese tiempo la labor de los diputados y senadores es buena,

el pueblo puede volver a elegir a esos hombres presentados por los correspondientes partidos políticos

que los designaron candidatos o, en caso contrario, no votarlos. Si unos diputados senadores no realizaron

su trabajo o no cumplieron bien su misión en el juicio de sus electores o de los partidos que los

presentaron, estos p a r t idos pueden cambiar de hombres para las candidaturas. Si un partido cumple

satisfactoriamente su misión, sus seguidores le renovarán la confianza, dando el voto a sus candidatos.

Este es el juego, político de la democracia y el cauce de expresión de la voluntad, soberana del pueblo.

El Congreso de diputados es la Cámara en la que los representantes del pueblo discutirán y aprobarán o

rechazarán las leyes. Estas leyes podrán ser propuestas por el Gobierno o por la propia Cámara.

En estas primeras Cortes de elección por sufragio universal, directo y secreto de los españoles mayores de

edad se abordarán las . reformas constitucionales y las leyes ordinarias. La ley o las leyes que requiera la

reforma constitucional tienen una normativa diferente de las que sean leyes ordinarias. Como la reforma

constitucional es evidentemente lo más urgente políticamente hablando, es por lo que a estas Cortes se les

.llama ya Cortes constituyentes,´ porque van a elaborar una nueva constitución. La actual constitución está

compuesta por ocho leyes, que se llaman Fundamentales. La .nueva constitución es casi seguro que se

componga de una sola ley que abarque en su articulado todos los aspectos constitucionales.

La iniciativa de la reforma constitucional corresponde al Gobierno y al Congrego de Diputados. Cualquier

reforma constitucional requerirá la aprobación por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso y

del Senado.

El Senado deliberará sobre el texto constitucional previamente aprobado por el Congreso, y si éste no

fuera aceptado en sus términos, las discrepancias se someterán a una comisión mixta, y si no hay acuerdo

o la decisión de la comisión no es aprobada por las dos Cámaras, la decisión última se adoptará por

mayoría absoluta de las Cortes, o sea, de ambas Cámaras reunidas . conjuntamente.

En la tramitación de los proyectos de ley ordinaria el Senado deliberará sobre el texto previamente

aprobado por el Congreso. En caso de discrepancias se someterán a una comisión mixta, y si no hay

acuerdo, el Gobierno podrá pedir al Congreso de diputados que resuelva definitivamente por mayoría

absoluta de diputados.

Como puede apreciarse, el Senado dijéramos que supervisa las leyes que aprueben los diputados del

Congreso. Para la nueva constitución, el Senado tiene una intervención decisiva. Para las leyes ordinarias,

el Senado puede no aprobarlas, y si la comisión mixta tampoco las aprueba5 el Gobierno puede retirar la

ley o someterla a la decisión del Congreso.

Juan José TOMAS MAECO

 

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