Autor: González Muñiz, Antonio José. 
   Acotaciones a la sesión     
 
 Ya.     Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

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un gran ausente fue el protagonista principal de la sesión. Ix> anduvieron buscando los señores

procuradores, lo reclamaban los ujieres por salas y por diversas dependencias del palacio de. las Cortes.

¿Dónde se habrá metido este Imprescindible y reclamado ausente? Los únicos que no se molestaron en

buscarlo eran los periodistas. Sabían, desde que comenzó la sesión, que no estaba en la sala.

"¿Han visto ustedes al quorum?", preguntan unos y otros. "¿Se habrá ido al liar cómo en algunas

ocasiones?" Busca por aquí, busca por allá. "¿Dónde se Tía metido el quorum de la Comisión de Indus-

tria,?" "¿Estará en la callef", dicen unos. Y se llama por teléfono a la calle. "¿Estará en algún despacho,

casa, cine, sala de espectáculos o vaya usted a saber dónde?" "¿No se habrá ido a la minaf" "¿Llamamos

alas provincias para saber si el quorum anda por allí?"

El quorum podía estar en todos esos sitios fragmentado- Donde no estaba en su unidad numérica

encarnada en la cifra treinta era en las Cortes. Seguro qué el quorum se marchó de la Comisión de

Industria, harto ya .de escuchar desde el Jueves de la semana pasada los mismos argumentos sobre los

ingenieros de .minas al servicio del Ministerio de Industria. ¡Quién fuera quorum para poder haber hecho

esa escapada!

Nadie se había fijado en el quorum hasta que lo reclamó en la sala el señor Serráis Urquiza (don

Salvador) para -la votación del párrafo segundo del artículo cuarto, referente a las situaciones de exce-

dencia voluntaria. Era contrario al texto de la ponencia y por eso pidió la ayuda del quorum. El

presidente, señor Labadíe Otermín, dijo: "Que se compruebe si hay quorum en la sala." Se necesitaban

treinta procuradores. Había sólo veintidós. Se suspende la sesión por quince minutos. A buscar el quorum.

Pasan los quince minutos. Otra ve_z el presidente: "Que se compruebe si hay quorum en la sala." De

veintidós, el numero de procuradores presentes ha bajado en quince minutos a Mecinweve. "Que se

cumpla el reglamento." El letrado empieza a leer nominalmente la relación de procuradores miembros de

la Comisión de Industria. "Presente." Silencios. ´´Presente." Hay cuarenta silencios. La, Comisión la

.integran cincuenta y nueve procuradores. "Sin quorum no podemos continuar", dice el presidente, Y

levanta la sesión hasta el martes.

Por vez primera, por indicación del presidente de las Cortes, se ha cumplido el reglamento: lectura de la

lista de los miembros de la Comisión. El señor Rodríguez de Valcárcel quiere terminar con el absentismo

en las Comisiones. Hay qué justificar las "ausencias. Parece que sólo siete señores procuradores, de los

cuarenta que faltaban, no habían justificado la ausencia. "Hay mucha gripe", nos dice benévolo e¡i

ponente señor Esnaola Raymond. Cierto. Pero uno recuerda que es frecuente la "gripe legislativa".

El señor Serrats (don Salvador) pronunció en la sesión, a juicio del presidente, señor Labadíe, "graves

acusaciones" contra la ponencia calificándola de no haber cumplido el acuerdo a que se llegó él martes

último: "Eso es tanto como dudar de la honorabilidad de los ponentes", decía el señor Labadíe. "La

ponencia—afirmaba el ponente señor Oriol Ybarra—ha cumplido el acuerdo y ha oído a la ^presentación

orgánica de los ingenieros de minas."

"No dudo de la honorabilidad de los ponentes", aclararía y rectificaría, acallada la vehemencia del debate,

el señor Serrats. Había hecho un comentario, no una acusación, fue el momento más tenso de los debates,

que suavizó con prudencia el señor Labadíe Otermín y con serenidad el señor Oriol Ybarra, Después

vendría la petición de quorum.

Desde hace cinco sesiones la Comisión de Industria está tratando de reestructurar un cuerpo profesional.

Los debates son difíciles. Los ingenieros, muy pocos en la sala, porque pocos son, no se rinden. Insisten

en sus posturas. Tratan de hacer triunfar BUS deseos; Han logrado que la ponencia modificara su

informe. Ahora combaten con tesón ese nuevo informe. Utilizan toda clase de argumentos. Hasta el

quorum, que es legal pedirlo. Pero el quorum no asistió a la sesión de ayer. ¿Estará enfadado con los

ingenieros? Hay que encontrar el quorum para siempre.

A. J. G. M.

 

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