Autor: González Muñiz, Antonio José. 
   Acotaciones a la sesión     
 
 Ya.    28/06/1967.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Acotaciones a la sesión

9 La Cortes Españolas prorrogan la actual legislatura hasta el «íes >Ze noviembre. Era lo esperado. A

mediados de julio, guisa en la segunda quincena, la última sesión plenaria de la actual legislatura, y en la

primera quincena de noviembre, constitución de la nueva.

• Una duda: til alto organismo legislativo de la nación, ¿debe denominarse simplemente Cortes o

Cortes Sspaííolas? NO es una pregunta vanal. £1 tema fue planteado por el señor Puig Maestro-Amado en

los debates sobre la modificación de determinados artículos del reglamento de las Cortes.

• Resalta que. en el articulado de la ley de Cortes no aparece ni una sola vez la expresión "Cortes

Españolas", lo cual es, según el señor Puig, natural, pues no vamos a .estar regidos por Cortes que no sean

de nuestro país. En el reglamento del alto organismo legislativo no aparece una sola vez la denominación

"Cortes Españolas", sino simplemente "Cortes". Lo mismo sucede con el proyecto de ley de modificación

del actual reglamento. Pide también que el actual "Boletín Oficial de las Cortes Españolas" se publique

suprimiendo la palabra "Españolas"

¡Ay! La •petición del señor Puig Maestro-Amado no fue aceptada por la ponencia en su informe. La

proposición debe ser rechazada porque la palabra "Españolas", sobre ser nomenclatura hábitualmente

empleada en el Reglamento de las Cortes, en su "Boletín Oficial" e incluso en la fachada del edificio,

aparece en el articulo 49 de la ley Orgánica del Estado, así como en varias ocasiones en el preámbulo de

la ley de 9 de marso de 194:6, por la que se modifica la creación de las propias Cortes de 17 de julio de

1942.

El señor Puig Maestro-Amado es inflexible en sus enmiendas. Que el nombre aparezca en el edificio de

las Cortes, tiene faca remedio: cambiar «1 nombre por el de "Palacio de las Cortes"; que la ley Orgánica

diga Cortes Españolas en el artículo 49 DO decide nada, pues en veintiséis artículos en los que se refiere

al alto organismo legislativo emplea sólo la palabra Cortes. Y en lo referente al título del "Boletín Oficial

de las Cortes", es una enmienda de Imprenta. ¿Quieren creerlo? No se llegó todavía a una solución. Habrá

que discutirlo.

Y, cómo no, los procuradores tropezaron, nada mas iniciar el estudio del proyecto de ley, con 1»

gramática^ que tanto prestigio y celosos guardianes tiene en las Cortés. El señor Reyes Morales demostró,

y le acompañaron otros señores procuradores hasta convencer a la ponencia, que Sebe cambiarse el

tiempo de un verbo que está en futuro por el presente. EL" señor Sevilla Andrés explicó los sinónimos de

-la palabra enmienda. El señor Fe-flrosa Latas ilustró a la ponencia que donde se

habla escrito "acuerdo" debería ponerse "pro-ipuesta".

• -Es más, el señor Pulg Maestro-Amado consumió un turno para convencer a la ponencia que el articulo

38 del reglamento de las Cortes, que €1 quiere modificar, pero que no está en la modificación del

proyecto de ley que se estudia, debe ser reformado por la Comisión. jY por qué debe ser modificado el

artículo 38 f No por cuestión jurídica, sino porque desde hace casi veinticinco años dicho precepto carece

de técnica gramatical. La ponencia no lo admite, y ahí seguirá el articulo 38 con sus incorrecciones

gramaticales.

• ¿En esto pasaron el tiempo ayer los señores procuradores de la Comisión especial? Pues, casi, casi.

Las cuestiones gramaticales, que tanto preocupan & las comisiones de las Cortes, nevaron mucho tiempo,

pero es que él resto se consumió en discutir si se deberían discutir los artículos señalados en el proyecto

de ley sometido a estudio o todo el reglamento de las Cortes.

En la discusión sobre si se discute o no la reforma total del reglamento se empleó una hora y cuarenta y

siete minutos. Oímos los mismos argumentos con otras palabras y con otras voces. IK> que dijo un

procurador en dos minutos lo explicó, con otras palabras, pero los mismos argumentos, otro procurador

en doce minutos y medio.

Los procuradores manifestaban que tenían prisas en entrar en el estudio del articulado df proyecto de ley,

pero nadie lo demostraba. Todo era oratoria; los discursos se reproducían cómo por generación

espontánea. Y así se fue la tarde. No se avanzó en el estudio del proyecto de ley, y eso que todos lo

deseaban. ¡Ay la oratoria, parlamentaria!...

¿Por qué ese afán de hablar y de repetir lo que ya dijo otro procurador? En la exposición >´e motivos del

proyecto de ley se dice: "fos apremios de plazo de la actual legislatura no permiten la elaboración de un

nuevo reglamento, tarea que debe acometerse más adelante." Pues bien, por espacio de una hora y-

cuarenta y seis minutos se estuvo insistiendo en que debería hacerse la reforma total del reglamento de las

Costes.

Hay que estudiar veintiún artículos en un plazo de tiempo limitado. Ayer, en la primera sesión, no se

terminó ni el artículo primero. Como se siga a este paso, habrá que prorrogar la actual prórroga, que

termina en noviembre. Pero confiemos en la, decadencia oratoria y que se diga 10 mismo con menos

palabras y, desde luego, con menos intervenciones.

A. J. G. VL

 

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