Autor: Torres, Enrique. 
 Labor de las Cortes. 
 La Comisión de las Leyes Fundamentales está demostrando su capacidad de resistencia y deseo conciliador  :   
 Se aprobó el artículo 11 sobre la elección de Consejeros Nacionales por las provincias. 
 Ideal.    09/06/1967.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Afto XXXVI. -.UUE. 10.796, Página 8

LABOR DE LAS CORTES

La Comisión de Leyes Fundamentales está demostrando su capacidad de resistencia y deseo conciliador

SE APROBÓ EL ARTÍCULO 11, SOBRE LA ELECCIÓN DE CONSEJEROS NACIONALES POR

LAS PROVÍNCIAS

MADRID, a. (Crónica de las Cortes. Dseribe desds los pasillos, ENRIQUE :ORñES.)—4 los seis y media

de esta, arde los miembros da la Comisión de &yes Fundamentales, esperaban con mpacienda la llegada

de los ponentes. jos menos formaban grupos por fos losillas, Jos más habían ocupado ya us puestos en los

bancos del salón con a antelación debida o guardaban Su ´Siento con una señal, Cómo si se tra-ase Ae una

butaca en un cine´dé se-ión continua, Ésta medida precautoria >¿¡ce ya muchos días que está justifi? oda.

Un leve retraso puede ser causa te que haya que permanecer dé pie ´.tirante ese par de horas-que suele dw

ar la primera parte de los debates. Pe-e a \gue el pasillo que rodea a los ¡ancos se ha llenado de sillas, son

basantes los que han de contemplar las esiones desde las puertas, intentar lle-•ar hasta fas mesas

reservadas a la ´rensa, constituye a veces una verda-tera carrera de obstáculos.

Guando apareció por los pasillos el ¡residente señor Bou, preguntado por ús miembros de la ponencia, el

humo ´e los cigarros émpesAba a formar ne--«¡osos en el salón, fuera alguien alu-´,ia a, ía espera y

comentaba: "La fu-natta" ¿será, gris o blaticaf ífi que !ecir tiene gyte se trataba de saber si a, ponencia

habito llegado o no a en-igntrar la fórmula petra concittáf el easío iíeí proyecto, la postura dé cada vno de

los ponentes y las aspiraciones le los enmendantes orientados hacia ´,na franca apertura. Algún pone-tte, a

tunta dé entrar en el salón, al ser in-errogado por el cronista, no pudo de-ar dé teeonocer que h&bía

habido di* icultades, pero se mostró reseñado. íientras, en pequeños grupos, se ha/-ilaba en vos baja, se

buscaban rínco-les discretos para el conciliábulo y se tomaba»: notas. Y por el estrecho paso que los

albañiles han dejado en el acceso a ía escalera, «o cesaba ta afluencia de procuradores que trataban de

buscar tin lugar en el salón.

Por fin a las siete menos veinte los señores ponentes, algunos con voluminosas, carteras y aires de

.indudable preocupación, subieron a los estrados de. ía .presidencia i¡ al rumor de tertu* lia que´ imperaba

en ,ta sala, siguió un süenció especiante. El debate continuó. Y el pasillo quedó despejado para que ios

camareros del bar, cada ixz más solicitados,,empezaran a servir los jjrj-meros, cafés helados´, las.

primeras, aguas tónicas ú en general ese repertorio dé bebidas refrescaaites que - nos señalan el comienzo

del verano, un tanto retrasado todavía. Porque en la sala empie-za a hacer calor, un calor físico y político

que hace subir el termómetro y que a veces produce no sólo sed, sino angustia y dólar de cabeza.

No cabe duda de que la Comisión de leyes fundamentales está demostrando su capacidad de resistencia a

través de los debates que han motivado los tres proyectos de, ley que han sido sometidos a su estudio, y

que tendrá que seguir demostrándola todavía hasta que queden dictaminados los proyectas relativos al

Consejo del Reino y la adaptación del Reglamento de las tíortes. Pero el esfuerso realizado por la po-

nencia, a, la que ha correspondido el informe sobre el proyecto de organtóa-ción del Movimiento, no

puede ser mas meritorio por lo difícil de su postura y su deseo conciliador.

Lo dio o entender así claramente esta tarde en su discurso el señor £>e ta Fuente, -ponente, abogado del

Estado y jefe >Jeí Servicio Nacional del Trigo. (Lagos.)

 

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