Autor: González Muñiz, Antonio José. 
   Acotaciones a la sesión     
 
 Ya.    04/07/1967.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

A co tac ion es a la sesión

Esta ves, al comenzar la sesión, había concurrencia de procuradores en la «alo. Pero a la mitad—hacía

calor, las discusiones eran interminables—comenzaron las deserciones, y tilas nueve de la noche sólo

habla -doce miembros de la Comisión y cuatro enmendantes. No perdieron nada importante los que se

ausentaron.

A poco de comenzar tos debates, el ponente señor García Hernández pidió, ana vez más, que se centrasen

los temas y no se discutiesen cuestiones bizantinas. No te hicieron caso. Nadie quería—habrá que

reconocer que lo confesaban noblemente—entrar en Bizancio, pero la verdad es que no salimos de

Bizancio y sus alrededores.

Todoa querían hablar y hablar., repitiendo argumentos, ideas, casi las mismas palabras que habían

escuchado. Era como suponer que los ponentes no se enteraron 4e lo que dijo el procurador que acababa

de intervenir, y sus compañeros, sa-maritanos de la palabra, hacían de eco. Los debates fueron

monótonos, interminables. Digamos la verdad: aburridos, al menos para los periodistas.

Hace mucho calor en la sala. El sistema de refrigeración del palacio de las Cortes no funciona a causa de

las obras que se están realizando para dotar de una nueva planta al edificio. La ponencia está dividida

respecto al calor. La mitad quiere que se abrán la? ventanas; la otra mitad ordena cerrarlas. El calor que

hay en te sala no lo produ-cen las discusiones, sino-el verano.

Se hablaba del tema de elecciones y se despertaron muchas suspicacias. Había miedo a una posible

coalición de grupos de procuradores para elegir a los vicepresidentes de las Cortes. Se habló "del nefasto

sistema de las urnas y de la corruptela"; del temor a pactos para sacar triunfante a candidatos. £1 señor

Marcos Chacón manifestó quo las coaliciones no son un pecado político.

Por el camino de las futuras elecciones por el pleno de las Cortes para designar al vicepresidente primero

y al vicepresidente segundo, se hizo •alusión a la democracia liberal, a. la democracia

jacobina, al espectro orgánico, a-las Cortes de !a república. Todo el mundo quería demostrar sus co-

nocimientos en materia electoral.

• El señor Fugardo, que estuvo ausente de Es~ paña en los primeros días de estudio del proyecto de ley,

resucitó el tema de que los procuradores deben tener tina insignia, símbolo del cargo. Parece, según

relató, que hubo algún atropello a má» de mt procurador. En cua-nto éste ostente la insig* nia, no habrá

equívocos.

Pero el señor AbeU» Martín, de la ponencia, cree que la Insignia no da la condición de procurador en

Cortes, sino so carnet. ¿Y qué puede ocurrir hasta que se enseña el carnet? La pregan* ía la hizo el´ señor

Fugardo. Mientras se saca, el carnet pudo cometerse el atropello, del que, por lo visto, hay ejemplos.

Total, el señor Fugardo puede salirse con la suya, pues la ponencia se Incliné a tratar el tema más

adelante, para no enzarzarse ahora en discusiones y perder tiempo.

Aunque hay una preocupación permanente por la gramática, las citas clásicas, en idiomas nativo o´ en

extranjero,, y el recurso, a frases da autores consagrados,- hay también la inclinación´ a frases

populacheras. Algunos procuradores piden perdía cuando van a utilizarlas.

BI pueblo español «ó puede tenor queja á9 la actividad oratoria -de sus ´representantes. Le» gusta el

parlamentarismo. Hay muchos que no pueden resistir lo, tentación de levantarse a hablar hasta gara dar

las gr«cias, por la aceptación d» su enmienda. Corteses que son, y no porque sean procuradores en Cortes.

Hoy por la mañana se reúne una nueva Comisión, la de Justicia. El iones próximo, por la tarde, reanuda

sus actividades la Comisión de Leyes Fundamentales y Presidencia del Gobierno. Estudiará el proyecto

de ley Orgánica del Consejo del Reino. Después del 18 de julio, nuevo Pleno de las Cortes, y el descansa´

hasta octubre.

A. J- 6. Al.

 

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