Está comenzando un proceso de desconcentración de la población española     
 
 ABC.    17/10/1975.  Página: 45-46. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

ABC

VIERNES 17 DE OCTUBRE DE 1973.

Pág. 45

ESTÁ COMENZANDO UN PROCESO DE DESCONCENTRACIÓN DE LA POBLACIÓN

ESPAÑOLA

La novena edición de la «Renta nacional de España y su distribución provincial», referida al año 1973,

fue presentada ayer a los medios informativos por don Rafael Acosta España, adjunto a la presidencia del

Banco de Bilbao, entidad editora de este trabajo de reconocido prestigio entre profesionales, estudiosos y

empresarios.

De la observación de los datos ofrecidos en dicho estadio se deduce que el proceso de concentración de la

población, la producción y la renta, en determinadas áreas del territorio nacional ha persistido en el bienio

1971-73, hecho que ya se venía detectando en anteriores estudios y que, en principio, es lógicamente

inevitable, dada 1a inercia y el ímpetu que el proceso incorpora en sí mismo. Sin embargo, hay síntomas

que parecen evidenciar una cierta desaceleración del ritmo. Puede ello deberse a una cierta saturación de

las provincias más congestionadas, a la imposibilidad física de cesión de población a iguales ritmos de las

provincias muy castigadas por la emigración, o a razones económicas derivadas de la elevación del nivel

de vida y desarrollo de las provincias deprimidas que empiezan a alcanzar niveles de renta personal más

satisfactorios.

1 IRREVERSIBLE EMIGRACIÓN DE LOS JÓVENES

Los efectos de la emigración de población joven en los últimos quince años comienzan a ser irreversibles.

En 1973 ya hubo una provincia española (Teruel) con crecimiento vegetativo negativo de su población.

En dicha provincia, frente a 1.705 nacidos vivos en 1973, el número de defunciones se elevó a 1.720.

Pero no sólo en Teruel, sino en otras tres provincias españolas (Guadalajara, Lugo y Soria) es muy

posible que en 1974 se hayan registrado también crecimientos vegetativos negativos.

A estas provincias podrían seguir, en los próximos años, a menos que se cambien tos datos de

emigraciones internas, las de Ávila, Cuenca, Huesca, Orense, Palencia, Segovia y Zamora. Las comarcas

del macizo central, las de la meseta norte y las de la Galicia interior son, sin duda alguna, las más

afectadas por el proceso de despoblación, sin que ello quiera decir que importantes zonas de la Mancha,

Extremadura y Andalucía no experimenten pérdidas considerables en su población total.

2 MAYOR PRODUCCIÓN EN LAS PROVINCIAS INTERMEDIAS

La producción, por su parte, acusa una ligera desconcentración al hacerse más creciente el producto en las

provincias de la zona intermedia, disminuyendo algo el peso de las provincias de más alta producción.

Concretamente, Barcelona, Madrid, Valencia, Vizcaya y Sevilla, que eran las cinco provincias de más

alta, producción en 1971, han pasado a representar del 43,39 por, 100 de la producción nacional en 1971

al 42,98 por 100 en 1973. La participación de las cinco provincias más deprimidas, en cuanto a

producción total, ha pasado del 1,89 por 100 en 1971 a 1,82 por 100 en 1973.

3 DESCONCENTRACIÓN DE LA RENTA

Por otra parte, se ha producido también una descencentración de la renta provincial, incrementándose la

participación, de las provincias con renta per capita más deprimida. De esta forma las cinco primeras

provincias en renta per cápita en 1971, que concentraban el 40,11 por 100 de la renta del país, representa-

ban el 39,99 por 100 en 1973, mientras que el grupo de las, cinco provincias de menor renta han subido

del 4,35 por 100 al 4,74 por 100.

4 MEJORA DE LA DISTRIBUCIÓN

En conclusión, y como decíamos al principio, de los datos del año 1973 se deduce que, tanto el proceso

d« concentración de la población como del producto y de la renta, han registrado, en el bienio 1972-73,

respecto al bienio 1970-71, una cierta desaceleración (en el ritmo de concentración de la población) e,

incluso, tendencia desconcentradora (en la reata y producto). Es decir, la acusada tendencia concentradora contabilizada: el bienio 1969-70 ha tenido réplica

adecuada en Dos dos años siguientes. Un bienio es poco tiempo para confirmar un cambio de tendencia,

pero no cabe duda que es un punto de arranque en el que puede apoyarse una posible mejora en la

distribución espacial del producto y de la renta española.

 

< Volver