Autor: Viñas, Angel. 
   La sangría de las multinacionales (I)     
 
 Ya.    20/10/1976.  Página: 41. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

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La sangría de las multinacionales (I)

En los últimos años las empresas multinacionales no han tenido buena prensa: los escándalos financieros

ligados a sus actividades que han arrasado reputaciones en algunos países occidentales; el delicado—y

todavía no resuelto—embrollo de la Lockheed con sus posibles repercusiones políticas aun en España; la

participación en procesos de «estabilización política»», por caracterizar de una manera eufemística—y

cínica—su actitud frente al Chile de la Unidad Popular; la necesidad de que la OCDE—no precisatmente

«n bastión de izquierdismo—propugnara recientemente una especie de "código de buena conducta" para

tales empresas que operen en los territorios de los países miembros, etc., son jalones de una evolución

complicada que ha situado la actuación de las multinacionales—al menos en algunas de su s facetas—en

el centro mismo de la atención mundial.

La expansión de las empresas multinacionales tiene un impacto negativo sobre lo dramática situación de

los países subdesarrollados. Los objetivos y líneas de actuación de las sociedades filiales son señalados

por la sociedad matriz, a la que sólo preocupa obtener los mayores beneficios y no el progreso económico

de estas zonas pobres. En realidad, las aportaciones de tecnología y financiación por parte de estas

grandes sociedades son exageradas por sus defensores

LA toma de conciencia respecto al fenómeno de las multinacionales se ha visto acompañada de un ínteres

creciente por el papel que la» mismas juegan o pueden jugar en el desarrollo de los países pobres. No

hace mucho tiempo que las propias Naciones Unidas lanzaron a la calle en 1973 un mamotrético estudio

bajo el título de "Las corporaciones multinacionales en el desarrollo mundial", que se ha convertido en iin

punto de referencia obligado para todos quienes se cuestionan acerca de la posible inferrelación entre dos

de los fenómenos más típicos que caracterizan la actual economía capitalista mundial: la expansión de las

actividades de las empresas multinacionales y la subsistencia de la situación de subdesarrollo en que se

encuentran amplias zonas geográficas del planeta. ¿Existe, por ventura, alguna relación entre ambos

fenómenos? ¿Es la actividad de la empresa multinacional Un factor más de los que propician el

subdesarrollo? Son ya muchos ios economistas, tanto de países industrializados como no industrializados,

que tienden a dar una respuesta afirmativa a ambas preguntas, observando que, como señala Theotonio

dos Santos, multinacionalismo, concentración y monopolio van unidos y constituyen las principales

tendencias de la economía mundial contemporánea.

La acentuación del subdesarrollo de las economías atrasadas y la expansión del papel de las

multinacionales aparecen como fenómenos ligados gracias a la característica básica ile este tipo de

empresas : el que realizan actividades integradas nue se extienden a 1 un segmento más o menos amplio

de las economías de una serie de países, siendo actividades insertas todas ellas en un único sistema de

decisiones, radicado en la casa matriz, cuyo objetivo estriba en mavimar sus heueficios globíilmpnfp, aun

cuando algunas de sus filiales o subsidiarias incurran en pérdidas (que, en muchos casos, serán sólo

contables).

TAL caracterización es quizá una de las que más frecuentemente cabe derivar de la propia concepción

que los ejecutivos de las multinacionales tienen de las mismas. De hecho, en tal concepción no

es raro que afloren apreciaciones del tenor que tales empresas contemplan el mundo como unidad, que su

actuación tiene voluntad de trascender las viejas fronteras puramente nacionales, que su organi. zaeión de

la producción, la distribución y el consumo se lleva a cabo bajo esquemas globales, etc. La consecuencia

es, sin embargo, la apuntada anteriormente.

Conviene, por ello, destacar que la estrategia y la actuación de las filiales o subsidiarias se orienta por

consideraciones, objetivos y principios definidos desde el exterior por la matriz. Tai constatación es muy

importante: la meta de la maximización del ´beneficio global del conglomerado que constituye el sistema

de la multinacional es la pauta rectora a la que se somete el grupo, y ello se facilita gracias ai control que

ejerce la matriz sobre la producción, los mercados y los canales de comercialización. Tal control se ve

promovido por la oligopoli/aeión de la técnica moderna, de la innovación tecnológica y, en muchos casos,

de la propia Investigación de base

Son, en efecto, las empresas multinacionales, con matrices radica, das en los países industrializados, las

que constituyen uno de los más potentes focos de generación del conocimiento científico y técnico

aplicado, en tanto que los países no industrializados se limitan a ser meros receptores del mismo ya

consumirlo o utilizarlo de manera meramente pasiva.

P ARA bien o para mal, en l;is actuales circunstancias de globalización de la producción y del consumo, y

como resultado de un dilatado proceso histórico, los países no industrializados han institucionalizado,

además, un modelo de crecimeinío basado en la copia de los patrones o estilos de vida que imperan en el

mundo Industrhilizado, con lo cual se han visto obligados a utillzíir una tecnología que no puede diferir

sustancialmente de la que ha ido desarrollándose en los países Industriales. El control de esta tecnología

es uno de los medios más eficaces con que cuentan las empresas multinacionales para asegurarse y

ampliar posiciones en los mercados de los países subdesarrollados.

En estas circunstancias, es lógico que a la industria de tales países, impulsada por las actividades de las

multinacionales, se le aplique una tecnología que no corresponde ni a los requerimientos económicos o

sociales de los mismos, ni, sobre todo, a la dotación de recursos locales: tal tecnología tiene una gran

intensidad de capital en tanto que hace escaso uso de la mano de obra, el factor productivo ^más

abundante en el mundo del subdesarrollo.

AHORA bien: esta tecnología no sólo absorbe capital en grandes cantidades, sino que, además, hay que

pagarla en divisas. Las disponibilidades de éstas limitan la compra de maquinaría producida en los países

industrializados, y tales disponibilidades de divisas se ven constreñidas por el volumen de recursos

externos generado por el sector exterior de los países subdesarrollados, estrangulado en sus posibilidades

de expansión y sobre el cual recae la fuga de capitales hacia los países industriales hasta el punto do

haberle llegado a aformar que parte del propio proceso de desarrollo y cambio de estos últimos se ha visto

y se ve financiado con el drenaje de recursos procedentes de ios países atrasados.

En tales condiciones, el impacto de las actividades de las multinacionales sobre la economía >le los países

subdcsarrollados puede examinarse, en términos muy generales, en tres grandes dimensiones,

precisamente en aquéllas que, se, gún los defensores de estos enorm e s conglomerados, representan las

rúbricas en que las empresas multinacionales contribuyen al desarrollo de las economías atrasadas:

aportación tecnológica, complementación financiera y suavización de tensiones de balanza de, pagos.

EN sucesivos artículos señalaremos que muchas de las contribuciones de las multinacionales al desarrollo

del Tercer Mundo son exageradas, y que, por el contrario, cabe establecer la presunción opuesta: la

expansión de la emnre, sa multinacional tiene un impiicto negativo sobre las posibilidades de mejora de la

dramática situnrión en que se encuentran más de las dos terceras partes de los habitantes del planeta.

Angel VIÑAS

(Técnico comercial del Estado. Catedrático de Estructura económica dela Univerisdad de Valencia)

 

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