Autor: Alcántara, Manuel. 
   Las mañanitas del buen retiro     
 
 Arriba.    04/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

AGEnda de notas

las barcas «le dos en dos, «como sandalias puestas o secar al sol», y de cuatro en cuatro y de diez en

fondo. El estanque «lene a ser como uno lágrima grande en mitad de la domesticada jungla del Retiro

matritense, un bosque con historia —conciertos, nodrizas, soldados— y verjas de hierro frío pintados con

acuarelas, muchas veces y con mucho amor, por Eduardo Vicente y por Juanito Esplandiu. E! es tanque,

con patos y con novios, no envejece nunca y aunque ya no existe el Madrid galdosiano, ni el barojiano ni

siquiera el Madrid de Foxó, de churros y alcobas, el estanque está ahí sin bajamar y sin monstruo pariente

deí acreditado monstruo del lago Ness

El estanque he sido el escenario, Los protagonistas han sido los estudiantes de primero de Medicina, qus

pedían cosas que, vistas desde fuera parecen absolutamente razonables-, exámenes en febrero, exámenes

liberadores, anulación de le selectividad más número de camas de enfermos paro ios prácticas y más

laboratorios. Puede decirse que quizá sea pronto, en primer curso de carrero, para protestar, pero más vale

pronto que nunca. Lo curioso es que los altos cargos de la dirección cié la Universidad opinan que

acceder o esos demandas afecta o «la calidad de lo enseñanza», No sé cuál será lo opinión de ios

muchachos, pero a todos los que tenemos un hijo en Ia Universidad nos parece algo sencillamente

surrealista que nos hablen de «kj calidad de lo enseñanza». Hay quien se licencio sin haber tenido el gusto

de conocer a un catedrático de verdad, y hay quien ha tocado mas piedras que Ubres y ha hecho mas

«pintadas» que seminarlos. No todos nuestros universitarios son catastróficos, pero lo Universidad es una

catástrofe, Puedo aportar mina ciosos datos y hasta tina sonrojante antología o florilegio do los lecciones

que algunos imparten.

Como ¡a primavera ha venido y nadie sobe cómo se ha adelantado tanto, !a mañana de Madrid era

gloriosa Después de! invierno inacabable se agradece este solazo casi de [unió y hay que reconocer que

no había otro sitio más adecuado para manifestarse. El barco en la mar y el PNN ers la montaña. Había

pancartas para fe* des tos gustos —algunos expresamente elaboradas per e! ma¡ gusto— y una cierta

alegria derivada de Se presencia da Flora en pétalos menores, que no de lo esperanza en solucionar tan

arduos problemas, No sé si algún día tendremos una sanidad popular, pero todos los años tenemos ana

primavera para todos.

Hemos sabido de manifestaciones de ciegos y nada peor que ser manifestante ciego en Granada o en

Málaga. Se ha divulgado otro modalidad de manifestantes en bicicleta y conocemos también la existencia

d «amplios grupos de niños de pecho que se manifiestan esgrimiendo sus chupetes y de andamias que se

quejan porque ya no pueden tener «un paso-do prometedor», pero hay que rece nacer que nada de esto

supera a lo que han hedió ios estudiantes de primero de Medicina: han hecho, ai ojeo, «campo de tiro del

gineceo de! Buen Retiros. Ya que no es fácil hacer prácticas, se han decidido por Hacer ejercicio. Han

tomado e! sol y han remado ardorosamente, ?o que constituye casi et idea! de felicidad del abaje Rimante,

la felicidad completa es tomar el sol en une barca y que reme otro. Ademas, a su manera, han dicho las

verdades del barquero.

Fotos de Pastor Manuel ALCANTARA

 

< Volver