Advertencia de la Confederación Católica de Padres de Familia. 
 La pérdida del curso acarrearía perjuicios morales y sociales     
 
 ABC.    01/04/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ADVERTENCIA DE LA CONFEDERACIÓN CATÓLICA DE PADRES DE FAMILIA

LA PERDIDA DEL CURSO ACARREARÍA PERJUICIOS MORALES Y SOCIALES

La Confederación Católica de Padres de Familia ha hecho público un comunicado en el que pone de

manifiesto su preocupación por la situación «ue atraviesa la enseñanza del país en general y la

anormalidad manifiesta del actual corso 1976-1977, informa Europa Press.

La Confederación recuerda que hace dos meses no se han impartido clases en un buen número de

Facultades, por causa de la huelga de los P. N. N., y se han realizado de modo incompleto los exámenes

de febrero. Asimismo, muestra su preocupación por los indicios que, al parecer, se han dado, de que a los

estudiantes se les pedirá que sacrifiquen el actual curso, no dándole por válido, «en bien de la

Universidad».

«Cualesquiera que sean las razones que quieran Invocarse para ello —dice el comunicado—, la magnitud

de los perjuicios morales y sociales que, la pérdida del curso acarrearía, invalidan la pretendida

justificación de tal medida.> El comunicado establece a grandes rasgos los perjuicios, que son: enorme

sacrificio económico de los padres; profunda huella en los alumnos, a los que se obliga a retrasar un año

sus.estudios; grave perjuicio a la economía española, que se verla privada durante un año de la

incorporación a la clase productiva de un fuerte sector; fuerte problema de número en las Universidades

—ya abarrotadas— por la Incorporación de nuevas promociones que se sumarían a las ya existentes.

La´ Confederación, aludida Insta a la Administración para que «con la urgencia qué la situación

demanda» arbitren las medidas necesarias para evitar los peligros reseñados y las causas o pretextos que

puedan provocar una mayor pérdida de horas de clase. Asimismo, pide a la Administración que atienda a

las .reivindicaciones del profesorado en lo que tengan de justo, sea éste numerario o no, y manifiesta que

los padres de familia siempre han considerado a los profesores «leales colaboradores de los padres en las

tareas educativas de los hijos».

 

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