Autor: García Jiménez, Jesús. 
 La educación y los partidos políticos. 
 La alternativa educativa de Alianza Popular     
 
 Informaciones.    01/06/1977.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 40. 

LA EDUCACIÓN Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

LA ALTERNATIVA EDUCATIVA DE ALIANZA POPULAR

En distintos números del «Suplemento de la Ciencia y la Técnica» hemos venido publicando las

alternativas educativas de una serie de partidos políticos. En estos días de campaña electoral vamos a

seguir con el tema, dada su extraordinaria importancia para el presente y el futuro del país.

Por Jesús GARCÍA JIMÉNEZ

A nuestro informe-encuesta sobre alternativas de política educativa en vísperas de las elecciones al

Congreso y al Senado sumamos hoy los puntos de vista que definen la postura de Alianza Popular.

Nuestro fin consiste en clarificar posiciones que permitan tomar partido a los electores comparando entre

las diversas opciones en Juego. Pretendemos, en suma, aportar nuevos argumentos para el voto libre de

todos nuestros lectores.

—¿Qué porcentaje reservaría su partido a la educación en el conjunto del presupuesto general del Estado?

—Todos los países vienen dedicando una parte creciente de sus recursos económicos a los gastos en

materia de educación. Para Alianza Popular la relación existente entre educación y gasto público ha de

abordarse con criterios nuevos. Consideramos que no basta afrontar ese problema, hablando de las

ventajas de consagrar grandes recursos a la formación de lo que podríamos denominar «capital humano»

para una rápida expansión de la economía, por necesaria que ésta sea! Necesitamos reactivar la

economía, pero necesitamos ante todo que la redistribución del gasto público obedezca al deseo de que

nuestra sociedad, que como todas ha venido elevando en los últimos años el presupuesto del Ministerio de

Educación y Ciencia, sea cada vez más justa y los bienes de la educación y de la cultura sean accesibles a

todos los españoles. La prioridad en los gastos de educación ha de encaminarse a lograr que la Educación

General Básica y el bachillerato y formación profesional de primero y segundo grado puedan ser

obligatorias para todos y que el personal docente sea remunerado de acuerdo con la dignidad e

importancia de su función social.

2 —¿Cómo entiende la relación entre política educativa y política cultural?

—Una y otra son inseparables. Más bien diríamos que son dos modos diversos de considerar un mismo

fin: el perfeccionamiento y la realización del hombre, considerado no sólo como individuo, sino como

«persona», miembro de la sociedad en que vive. La política educativa persigue ese fin de un modo

gradual y sistemático y la política cultural aspira a que la educación lleve al hombre a un modo libre y

creador de entender y de vivir la vida. Consideramos que la política cultural ha de unificar los órganos

que. promuevan y coordinen la cultura y que deben ser elegidos democráticamente. Creemos que hay que

descentralizar la actividad cultural y estamos dispuestos a apoyar toda forma legislativa, a fin de que las

normas sean adaptadas y respondan a las necesidades de cada uno de los pueblos. También nos parecen

puntos clave la investigación y la creatividad cultural.

REFORMA EDUCATIVA

3—¿Considera que, desde esa perspectiva, sigue siendo válido el planteamiento de la ley General de

Educación?

—La ley General de Educación significó un avance enorme con respecto a la situación anterior. Cubría

una laguna de más de un siglo y era la primera vez que una ley española de educación se enfrentaba con

el problema de una manera global y coherente. Muchos de sus planteamientos sigue, sin duda, siendo

válidos, aunque otros muchos han de ser o adaptados o modificados en razón de la nueva situación social

y política. El problema ahora es hacer viables aspectos fundamentales de a q u e 11 a ley y adaptarlos a

una sociedad definida por el pluralismo político y la participación política de todos los españoles.

4-—Una eventual revisión de la ley, ¿constituiría para su partido la base de una reforma educativa

(perfeccionamiento en la continuidad) o exigiría una innovación constitutiva del sistema educativo en sus

objetivos, contenidos, estructuras y métodos?

—Si alguna importancia tiene la ley General de Educación de 1970, es, como ya hemos dicho, el haber

abordado !a totalidad del sistema educativo español, anquilosado desde la ley Moyano, en una

consideración nueva de los objetivos, contenidos, estructuras y métodos de la educación. El avance que

en este aspecto representa la ley exime, en nuestra opinión, de un nuevo planteamiento constitutivo. Pero

en muchos aspectos la respuesta de la ley ya no es válida y ha de ser perfeccionada y adaptada gracias a

una reforma educativa. Lamentablemente, la ley General de Educación no ha podido ser aplicada

justamente en aquello que tenía de más moderno y más innovador. Ahora se trataría de que una reforma

educativa, tecnológica mente avanzada, fuera viable. Parece que en este aspecto es necesario abordar con

criterios nuevos la segunda parte de la ley, que ha sido el verdadero caballo de batalla: el financiamiento

de la reforma.

3—¿C u á 1 e s serían las grandes líneas de la nueva ley?

—Pensamos que puesto que el niño está destinado a insertarse en una sociedad, en un sistema económico

y social, debe cargarse el énfasis en todo lo que le ayude a conocerse a sí mismo. El objetivo último de la

educación, tanto preescolar como escolar, consiste en despertar las capacidades innatas de cada alumno, a

través de las cuales encontrará su sitio en la vida. La educación ha de descubrir las líneas clave del

contexto, en el que se va a insertar, de una manera libre (no manipulada por los maestros) y responsable,

distinguiendo sus posibilidades, sus límites y sus obligaciones.

Hay aspectos fundamentales como la calidad de la enseñanza, la gratuidad y la igualdad de oportunidades,

que deben ser vigiladas y conseguidas en nombre del interés general, lo cual no ha de ser obstáculo para

que las asambleas legislativas de las regiones adapten flexiblemente los principios generales a las

circunstancias de cada región, üe manera que la mayoría de los problemas puedan ser resueltos in situ» a

través de la colaboración entre órganos regionales y la sociedad de las distintas regiones, provincias y

comarcas.

El bilingüismo y el respeto a las formas originales de las regiones se preconizan por Alianza Popular

como «variedad dentro de la unidad», que ha de ser respetada y practicada. Es importante que a ella

puedan tender todos los que libremente lo deseen, pero con una grave advertencia democrática y práctica;

— Democráticamente no pueden ser obligados a estudiar la lengua vernácula quienes no lo deseen.

— Prácticamente: evitando en ello exageraciones chauvinistas o explotaciones demagógicas de un noble

sentimiento regional, que, en lugar de enriquecer y preparar para la vida a los habitantes de las regiones

históricas, reduzcan sus posibilidades profesionales y de relación.

El papel de la familia es clave en los centros educativos, porque una organización democrática de la

convivencia considera al centro educativo como una especialidad del trabajo y el servicio, en los que ios

padres delegan.

Tanto la gratuidad como los períodos y etapas escolares pueden ser, en un primer periodo experimental,

poco más o menos los que marca la ley General de Educación. Ha de aspirarse a que el periodo de la

enseñanza media (incluida la formación profesional, artística y cultural) sea culminación de un recorrido

prácticamente común o único de enseñanza, que dé a todos una foración de base análoga, brindando, al

mismo tiempo. , la posibilidad de cambiar ¿e rama .o destino profesional.

.En cuanto a la selectividad académica, creemos que no debe plantearse según las viejas fórmulas del

«numeras clausus» y mucho menos de acuerdo con la rigidez soviética de destino para un determinado

puesto, deducido del Plan. Sin embargo, es absolutamente imprescindible que en cada nivel (y, sobre

todo, en el universitario) se haga un planteamiento serio de las exigencias sociales de las profesiones, para

las que ha de formarse a los alumnos. En este punto se corre con frecuencia el riesgo de la demagogia.

IGUALDAD REAL DE OPORTUNIDADES

—Enumere las cinco virtudes cívicas esenciales del español del año 2000.

—Ha de ser libre, en cuanto responsable de su propia realización y de la contribución a! interés

general. Ha de ser respetuoso con las creencias y opiniones ajenas y socialmente responsable en el

ejercicio de su cometido social. Ha de tener, al mismo tiempo, un cabal sentido de la justicia, que ha de

hacer compatible con el respeto a la autoridad. Finalmente, debe poseer afán de progreso.

7 —¿Enseñanza confesional, enseñanza de inspiración cristiana o enseñanza laica?

—A los valores religiosos y trascendentes hay que atribuirles un valor fundamental. Respecto a ellos, hay

que seguir los principios de la más estricta libertad religiosa. Pero, como esa libertad es activa, cualquier

centro confesional tiene derecho a organizar la enseñanza de manera explícita. En este punto somos un

partido que intenta seriamente promover y realizar la doctrina católica sobre la enseñanza y respetamos el

derecho de las religiones y las ideologías a enseñar y transmitir los Valores trascendentes o religiosos,

dentro del marco legal, que democráticamente se fije.

—¿Considera conveniente la subvención oficial a los centros privados de enseñanza?

—Por supuesto la libertad para Alianza Popular no es de ningún modo la «libertad» de someterse a

escuelas únicas y cuerpos únicos, cttj´a intención manipuladora, a cuenta de la unidad, es obvia. ,,

Entendemos que el papel del Estado en las democracias occidentales incluye el velar por la eficacia y la

lealtad de la concurrencia entre los centros educativos. La educación corresponde a las organizaciones

intermedias, a la sociedad y al Estado. A éste toca la responsabilidad del funcionamiento del sistema

educativo, que de ninguna manera puede extenderse al monopolio del modo, la forma, los contenidos y el

control de la iniciativa.

En cuanto a la financiación del período en que la enseñanza debe ser gratuita para todos o para quienes no

puedan o no quieran pagarla, es obvio que la solución es prácticamente imposible, si la legislación

desalentase ai sector privado.

—¿Cómo ha de entenderse y aplicarse el principio de igualdad ¿e oportunidades en materia de

enseñanza?

—Ha de entenderse como la posibilidad real de acceso de todos los españoles a los bienes de la educación

y de la cultura, sin discriminaciones por razones económicas o sociales. Esto exige una educación básica

y media idéntica y obligatoria para todos, y un programa de asistencia a los más débiles y necesitados de

Ja sociedad, de manera que los alumnos capaces e inteligentes no se vean impedidos en sus estudios por

falta de medios.

10 —¿En qué sentido se refiere su partido a la «misión política» de la Universidad?

—La función clave del profesorado es la de enseñar, y la de los alumnos la de aprender. Enseñar no sólo

en -jl sentido de transmitir conocimientos y valores, sino en el más profundo de enseñar a los alumnos a

conocerse a sí mismos y a afinar y alumbrar sus propias ´posibilidades de serlo que deben ser. Esta es la

función más propia y más " digna de la Universidad con respecto a la sociedad y, por tanto, su verdadera

«misión política».

NO A LAS OPOSICIONES

—¿En qué consiste la autonomía universitaria y hasta dónde se extiende?

—No puede hablarse de «autonomía» de la Universidad y, en general, del centro educativo a cualquier

nivel, si los órganos rectores, Patronatos y Juntas de Enseñanza no tienen la decisión última en la

selección y en la separación del profesorado y del personal administrativo, si carecen de la potestad de

allegar o complementar los propios fondos (sean públicos, privados o mixtos), si no pueden decidir la

propia especialidad y el Estatuto del centro y plantear las exigencias para el ingreso. En esto consiste para

nosotros la autonomía.

12¿Qué piensa su partido sobre la homologación profesional y la evaluación periódica del Cuerpo de

enseñantes?

—Nos parece peligrosa y demagógica la pretensión de crear un Cuerpo único de enseñantes, que no existe

ni en los países colectivistas. El que «forme a los formadores» deformará las posibilidades de los

alumnos, que, sin su incidencia, hubieran llegado, libre y responsablemente, a otras conclusiones. Para

acceder a la función docente no somos partidarios de las oposiciones. Estas, salvo para puestos muy

contados, son un sistema obsoleto, anacrónico e incapaz de probar que se poseen unos conocimientos y

cualidades que pueden ser mejor probadas y menos arbitrariamente decididas que por una oposición. En

cambio, consideramos que es necesaria la educación permanente para el profesorado, para ayudarle a

trabajar sin descanso y estar al día.

13 —¿Qué papel asignaría a la radio y la televisión al servicio de la enseñanza y de la educación per-

manente?

—Todos los medios de comunicación de masas (y en especial la radio y la televisión) pueden y deben

prestar una ayuda valiosísima en el campo de la enseñanza y la educación permanente.

INFORMACIONES

1 de junio de 1977

 

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