Autor: Sánchez Egido, Luciano (COPÉRNICO). 
 La enseñanza de la medicina. 
 La Universidad Española, fábrica nacional de desempleo     
 
 Pueblo.    10/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LA ENSEÑANZA DE LA MEDICINA

"LA UNIVERSIDAD ESPAÑOLA, FABRICA NACIONAL DE DESEMPLEO"

ESTE es el título de la comunicación que el profesor don José Gay Prieto ha" leído en la Real Academia

de Medicina, ante la casi totalidad de los académicos. Sus duras palabras críticas para la política

universitaria de los últimos años, desde su larga experiencia docente y su participación en las reuniones

del Consejo de Europa para la enseñanza, significaban una dramatica alerta sobre la gravedad de la

situación de nuestra Universidad. Las salidas políticas, y no pocas veces demagógicas, aplicadas a los

problemas estructurales de nuestra enseñanza superior han llevado al caos actual, que tiene como

consecuencia más inmediata y más lamentable la degradación del título universitario y el lanzamiento

anual, al mercado laboral español, de unos cuantos miles de licenciados a los que la sociedad no puede

asimilar debidamente y a Ips que condena al subempleo, al paro y al resentimiento, como afirmó uno de

los académicos que intervinieron en el coloquio, Esos 22.000 parados de las Escuelas Técnicas Superiores

(ingenieros y arquitectos), que se citan con frecuencia, son una acusación "implícita para ´los errores de

nuestra pasada política educativa. Se está formando un proletariado intelectual de imprevisibles efectos

profesionales y sociales. Como agudamente comentó el profesor Botella Llusiá, la actual huelga de los P.

N. N. no es más que una muestra de la angustiosa situación en que ese proletariado intelectual se

encuentra.

Pero no es sólo una cuestión personal, sino un problema social, que, en ningún caso, se hace más evidente

que en las Facultades de Medicina. Recientemente, el profesor Oriol, decano de la Facultad de la

Complutense, convocó en Madrid a los decanos de todas las Facultades de España para buscar una

solución conjunta al catastrófico estado de la enseñanza de la Medicina en nuestro país. Ahora, el

profesor Gay Prieto ha vuelto sobre el mismo tema y ha acumulado unas impresionantes series de datos

que parecen increíbles. En 1975, en España hemos llegado a tener 55.000 matriculados en

los estudios médicos, mientras que en Estados Unidos, con más de 200 millones de habitantes y 117

Facultades de Medicina, sólo había en 1973 43.000 estudiantes de esta carrera. En Inglaterra hay 1.500

alumnos de primer curso de Medicina, tantos como en la Facultad de La Laguna.

COPERNICO

El vicerrector profesor Gallego dijo que, aunque el 50 por 100 de los alumnos de Medicina abandonan

(lo que en si es otra agresión social al presupuesto universitario), se calcula que para 1983 saldrán 12.000

licenciados en Medicina, es decir, una cuarta parte de los actualmente en ejercicio. En la Complutense

hay, en este curso, 8.800 estudiantes de Medicina que, cuando lleguen a las asignaturas clínicas, aunque

se reduzcan a la mitad, no podrán hacer debidamente sus prácticas de hospital. El profesor Duran recordó

que investigaciones realizadas en 1974 dieron por resultado la cifra de 1.500 nuevos licenciados como

número ideal para incorporarse anualmente al ejercicio de la Medicina. Compárese estos 1.500 nuevos

médicos ideales con los 2.800 que salieron en el año 1971 de las Facultades y con los 12.000 qiw habrá

en el año 1983.

• Estas cifras dan una idea del alcance del problema y de la necesidad de abordarlo con medidas urgentes

y serias, como las adoptadas en Holanda, Inglaterra, Portugal, Alemania y Francia ante una situación

semejante. Los tiempos de los paños calientes y de los parches deben haber pasado. También, los tiempos

de la demagogia. La sociedad española, con muchos problemas a cuestas, no puede permitirse, la

frivolidad de alimentar la máquina da ´es proletariado intelectual, que crece día a día, ni pagar con sus

impuestos una enseñanza médica insuficiente. Como aseguró el profesor Gay Prieto, «después del

problema económico, éste es el problema más grave que tenemos en España.»

 

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