Autor: Aguilar, Emilio. 
 La enseñanza de la Medicina. 
 Otra vez numerus clausus     
 
 Pueblo.    10/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

OTRA VEZ "NÚMEROS CLAUSUS"

MIENTRAS hay cada vez más pueblos españoles que se quedan sin médico y la tónica general es que

cuando se jubilen Q trasladen muchos de los actuales nadie vendrá a sustituirlos, el profesor Gay Prieto

reincide en una conferencia muy reciente en que sobran médicos en España. Y también en Ja vieja idea de

que los títulos son documentos para tener un puesto de trabajo, no una basé t>ará optar a un puesto de

trabajo. Congruente con esa mentalidad, llama a la Universidad fábrica nacional de desempleo. Se

supone, a sensu contrario, que le gustaría poderla llamar oficina nacional de empleos.

• Ataca al ex ministro da Educación señor Villar Palasí por dea flancos: uno, que multiplicó las

enseñanzas sin contar con los profesores suficientes; otro, que creía que a la Universidad «se iba

fundamentalmente para adquirir cultura». En el primer punto puede tener algo de razón, aunque cabría

preguntar el porcentaje de culpa que en esa falta de profesores corresponde al estamento del señor

Gay Prieto. .En el segundo punto, la razón la tiene, a mi juicio. Villar Palasí; la Universidad tiene

que preocuparse de cultivar el saber, no de buscar trabajo; no es una oficina de empleo, sino un centro de

estudio. Los títulos no son contratos de trabajo garantizado por el Estado, sino títulos de aptitud en

determinada ciencia que otorgan la «posibilidad» de aspirar a un trabajo.

• Con este sentido utilitario de la enseñanza se produce el lamentable resultado de que los

universitarios españoles, que muchas veces eligen su carrera en función de razonamientos mercantiles,

una vez acabada, no vuelvan a aparecer por su Universidad, ni sepan ¡o que es la formación continua,

ni les interese poco ni mucho la marcha posterior de los centros en que se formaron (?) una vez obtenido

el título para ganar dinero.

La consecuencia esta deformada visión, cíe lo que es la Universidad es que, el profesor Gay Prieto

reincida en "la «vieja panacea del numerus clausus.

EMILIO AGUILAR

Este numerus clausus establecido como valladar al comienzo cuando es bien sabido que muchos alumnos

acusan el trauma del paso del régimen dirigido del bachillerato al de libertad de la Universidad, y una vez

superado, son mejores universitarios que otros cuyo expediente de bachillerato está lleno de gloria.

• Otra cosa hubiera sido que el citado profesor hubiera aludido a ,1a necesidad de aumentar los

puestos en medicina rural -—activando la puesta en servicio de los centros sanitarios comarcales—,

señalara la necesidad de contactos entre la sociedad y la Universidad para informar a los futuros alumnos

de las necesidades futuras de titulados (de manera que los aspirantes puedan contar con elementos de

juicio) y —después de insinuar al menos un mea culpa por ¡os pecados de su estamento, las dinastías, por

ejemplo— denunciara la falta de profesorado, consecuencia de un sistema que no lo promueve.

• Pero de eso a confundir la Universidad con una oficina de empleo, aspirar al numerus clausus (en

detrimento del derecho humano de aprender lo que le apetezca) y simular de preocupación por &l

prójimo, lo que son proclividades elitistas, va un mundo.

 

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