Autor: García Jiménez, Jesús. 
 La educación y los partidos políticos. 
 La alternativa educativa de la Alianza Socialista Democrática     
 
 Informaciones.    03/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 40. 

LA EDUCACIÓN Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Por Jesús GARCÍA JIMÉNEZ

SE suma hoy a nuestro informe comparado sobre alternativas políticas en materia de educación y de

enseñanza la opción que brinda al electorado la Alianza Socialista Democrática, que agrupa al Partido

Socialista Democrático Español, de Antonio García López, y al Partido Socialista Obrero Español (sector

histórico), que preside José Prat García, y cuyo secretario general es Manuel Murillo Carrasco. Si nos

atenemos a su autodefinician política, podemos calificar a su postura como una opción centro-izquierda

de socialistas democráticos, que responden de este modo a nuestro cuestionario:

1—¿Qué porcentaje reservaría su partido a la educación en el conjunto del presupuesto general del

Estado?

—Nuestra Alianza entiende que la política educativa en España se encuentra, de un lado, condicionada

por el largo vacio cultural que el franquismo supuso y, de otro, por las exigencias de una sociedad que se

ha modernizado apreciablemente en el campo material. Siendo asi, las reformas que se han de acometer

en los terrenos educativo y cultural han de ser prioritarias en el marco general de cualquier proyecto

económico colectivo, sea éste él presupuesto, sea la estimación del producto nacional bruto o de la renta

nacional.

Nuestro partido (o Alianza) considera, por consiguiente, imprescindible que las partidas dedicadas a

educación en los presupuestos generales del Estado (que suponen un 18,6 por 100 para 1977) sean

aumentadas en años futuros. No obstante, el gran objetivo nacional debe ser la mejora de la calidad de la

enseñanza, considerada no como una industria, sino como un bien social.

Los problemas reales, en definitiva, no son tanto el volumen de las inversiones o las mejoras materiales,

como la mejor distribución de los fondos o la atención prioritaria a la tan olvidada investigación, cuya

marginación ha supuesto una gran sangría económica, debida al pago de royalties. —

—¿Cómo entiende la relación entre política educativa y política cultural?

—La reforma administrativa que tenga lugar en el futuro habrá de sancionar la hoy ya clara distinción de

atribuciones entre los servicios de educación y los de cultura. Una sociedad moderna demanda una

política cultural en sentido amplio, de tipo menos pragmático e inmediato que una política educativa. El

techo cultural de nuestro pueblo es bajo, como lo demuestran, poí1 ejemplo, los bajos niveles de lectura.

Para mejorar aquella situación se han de fomentar las Bellas Artes, con ampliación del número de

escuelas; se ban de proteger las Instituciones dedicadas a artes aplicadas y oficios artísticos; se han de

mejorar los archivos públicos y promover la creación de bibliotecas; se han de respaldar económicamente

las excavaciones arqueológicas y, por ultimo, se han de extender por todo el territorio nacional las

actividades sinfónicas, con orquestas provinciales y regionales, y los espectáculos de danza y ballet.

La política cultural tiene, pues, un contenido más difuso que la educativa, pero posibilita y ayuda a esta

última, impregnando los hábitos y el gusto de Ja población a través de una osmosis persistente y

profunda.

UNA LEY CUADRO

—¿Considera que, desde esa perspectiva, sigue siendo valido el planteamiento de la ley general de Educa-

ción?

—La L. G. E., que nació con el profundo vicio originario de no haber sido sometida a debate público

antes de su promulgación, ni posteriormente, en el proceso de su aplicación, contenía en el momento de

su aprobación indiscutibles avances respecto al pasado. Pero su sesgo tecnocrático la hacía incidir más en

los aspectos cuantitativos (extensión del número de plazas, mayores ayudas económicas...) que en los

cualitativos. Dentro del marco de la nueva constitución, la reforma educativa ha de ser extensa y

profunda, sin retrocesos ni discontinuidades, para evitar la caótica sucesión de planes ministeriales

antagónicos. En este sentido la futura ley de Educación ha de ser realmente una Ley Cuadro.

—Una eventual revisión de la ley, ¿constituiría para su partido la base de una reforma educativa

(perfeccionamiento en la continuidad) o exigiría una innovación constitutiva del sistema educativo en sos

objetivos, contenidos, estructuras y métodos?

—Tras lo anteriormente dicho, está claro que nuestro" partido (o Alianza) exige un nuevo planteamiento

de la política educativa en un amplío debate nacional de carácter constituyente.

9—¿Cuáles serían las grandes líneas de la nueva ley?

—En lo político, dicha ley habría de respetar el sentido pluralista de la convivencia, respetando las

convicciones individuales. En definitiva, habría de ser una ley democrática.

En lo material, la ley habría de tender a la escolarización gratuita y total hasta los dieciséis años; a la

mejora de las condiciones de trabajo de profesores y alumnos a través de la construcción de instalaciones

adecuadas y de la adecuación del material docente, todo ello conforme a las directrices de la UNESCO; a

la ampliación de la enseñanza preescolar, can la creación aneja de guarderías, y jardines de infancia; al

fomento de las actividades plásticas y creativas; a posibilitar el reciclaje pedagógico del profesorado a tra-

vés de los Institutos de Ciencias de la Educación; a establecer la coeducación; a dignificar la condición

del profesorado con salarios justos; a fundamentar una política universitaria realista, conforme a las

necesidades de la sociedad; por ultimo, la nueva ley habría de recoger, en cualquier caso, el principio del

control democrático de subvenciones, fondos e instituciones educativas por parte de profesores, familias,

alumnos y organismos sociales.

En lo administrativo, la ley habría de aplicarse en el marco de una abierta descentralización, con respeto,

en el ámbito regional, a las peculiaridades lingüísticas.

6—Enumere las cinco virtudes cívicas esenciales del español del año 2000.

— Interiorización sincera de los ideales democráticos.

— Solidaridad.

— Espíritu imaginativo.

— Porosidad intelectual e ideológica.

— Tolerancia.

—¿Enseñanza confesional, enseñanza de inspiración cristiana o enseñanza laica?

—Enseñanza laica en la escuela pública, con respeto de las diversas confesiones religiosas en su ámbito

privado.

LA AUTOGESTIÓN

—¿Considera conveniente la subvención oficial a los centros privados de enseñanza?

—El P.S.D.E. (o la A.S.D.) son partidarios de extender las subvenciones a las instituciones privadas, que,

a través del control democrático y del consenso mayoritario, desarrollen su actividad a plena satisfacción

de la sociedad. No obstante, y con carácter general las partidas presupuestarias han de dirigirse

masivamente a incrementar los activos de la enseñanza pública, que es quien realmente necesita en todo

caso tales ayudas.

—¿Cómo , ha de entenderse y aplicarse el principio de igualdad de oportunidades en materia dé

enseñanza?

—La enseñanza no ha de ser privilegio de núcleos minoritarios, sean éstos clases, zonas geográficas o

sectores socioeconómicos. La política educativa, como la fiscal, es una palanca que ha de distribuir

igualitariamente_Jos beneficios del progreso.

10 —¿En qué sentido se refiere su partido a la «misión política» de la Universidad?

—Desaparecida la situación de excepción política tras el ocaso del franquismo, la Universidad debe

volver a ser lo que nunca debió dejar de ser: una institución al servicio de la cultura y de la investigación,

en el cuadro de un amplio diálogo ideológico y científico, con absoluta libertad dé expresión.

La Universidad debe formar a los ciudadanos, pero nunca suministrarles esquemas ideológicos. A lo

sumo, el clima de convivencia pluralista debe proporcionar los datos de conocimiento político, pero en

ningún caso consignas.

11—¿En qué consiste la autonomía universitaria y hasta dónde se extiende?

—ia «autogestión», deseable á todos los niveles, se hace aquí igualmente necesaria. La gestión de los

fondos, la confección de los planes de estudio, la contratación del personal, el establecimiento de haremos

científicos y profesionales en su funcionamiento, se han de fijar todos ellos por la institución

universitaria, que i no ha de ser más que reflejo de las necesidades de cada sociedad.

12 —¿Qué piensa su partido sobre la homologación profesional y la evaluación periódica del Cuerpo de

enseñantes?

—Las condiciones de trabajo del docente han de ser las mismas que las de cualquier otro trabajador por

cuenta ajena: contrato laboral, salarios ¡dignos, etc. La peculiar situación del docente incorpora un huevo

derecho, Inalienable: ´la libertad de enseñanza, conforme a las directrices generales marcadas por la

sociedad:

En lo que se refiere a la evaluación de los docentes, ha de estar sometida al juicio de personas capacitadas

científica y; profesionalmente, y no expuesta a la accidentalidad de coyunturas políticas o ideológicas.

13 —¿Qué papel asignaría a la radio y a la televisión al servicio de la enseñanza y de la educación

permanente?

—El papel de la televisión y de la radio en el campo educativo es importante, si se actuar con

racionalidad y sensatez: él caso de la Open University británica es significativo. Llevar la educación a

lugares aislados o mal dotados en este terreno es siempre un acierto, pero donde tales medios de

comunicación tienen mayor virtualidad, a nuestro Juicio, es en-la difusión de la cultura, a través de una

programación selecta, tanto en estética como en contenidos, que eleve el techo cultural de los españoles.

 

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