Autor: Freijanes, Víctor F.. 
 Galicia y la emigración. 
 Un congreso tenso     
 
 Informaciones.    03/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

GALICIA Y LA EMIGRACIÓN

Un Congreso tenso

Por Víctor F. FREIJANES

T AS palabras del señor subdirector general del Instituto Español de Emigración, en la inauguración del

Congreso Mundial de Emigración Gallega, no fueron las más tranquilizadoras.

«Desgraciadamente -dijo el señor Barra Carmona- la sociedad y la economía españolas van a seguir

necesitando de nuestros emigrantes, al menos por el momento. Sería demagógico decir que vamos a

terminar en breve tiempo con la emigración. Si los caminos de centro-Europa se ponen difíciles, habrá

3ue buscar para nuestros emigrantes otros países distintos: los países árabes, Canadá, quizá Australia.»

Las soluciones para el hecho migratorio, del que los gallegos son viejos protagonistas, no son algo visible

a corto plazo, ni siquiera a medio plazo. Y a ello se aludió constantemente a lo largo del congreso que se

celebró en Vigo del 26 al 29 del pasado mes.

Desde el primer momento se habló de un congreso politizado.

Dos posiciones claramente definidas se registraron desde las primeras sesiones de trabajo: por una parte,

un sector conservador, de "derechas», que centralizaba el Centro Galego de Buenos Aires y que reunía a

una gran parte de la emigración gallega a América. Por otra, la «Izquierda», constituida

fundamentalmente por los centros gallegos en Europa (el emigrante en Europa es siempre un proletario

amenazado con el retorno), los Patronatos de Cultura Gallega en Hispanoamérica, la Federación de

Sociedades Gallegas en Buenos Aires (de tradición socialista) y algunas organizaciones más.

El congreso fue agitado y se trabajó con el tiempo excesivamente Justo. El miércoles, la tensión entre las

dos tendencias subió de tono. En un momento determinado, desde la presidencia, se aludió a cierta

manipulación de la Izquierda, que pretendía politizar el congreso. «Política, no; política, no; salvemos el

congreso», gritaban algunos participantes. El sector más progresista, sin embargo, denunciaba: las

grandes instituciones históricas de la Galicia emigrante, en colaboración con el Gobierno, pretendía,

según ellos, convertir las sesiones de trabajo en una declaración aséptica y ajena a la problemática del

país.

Be habla ahora de la posibilidad de un congreso de la emigración gallega desvinculado de la tutela oficial

y más acorde con los intereses de los miles de gallegos emigrantes. Se acusó al recientemente concluido

de falta de representatividad. «Sobraba gente sin nada que decir y faltaban más representantes de la

auténtica emigración gallega, la emigración a Europa», nos decían al salir.

Los exiliados procuraban tomar contacto como podían con una realidad por la que hablan pasado cuarenta

años y cuya problemática cobraba nuevas características. Las fuerzas de la oposición gallega mantuvieron

permanentemente representantes en el local donde se celebraron las sesiones. .:

Industrialización de Galicia de acuerdo con los Intereses gallegos, autodeterminación del pueblo gallego,

defensa de su cultura e idioma en los medios de comunicación y en la escuela, reivindicación de la

autonomia de Galicia con vistas a una estructuración de un Estado español federal, etc., fueron algunos de

los puntos que se reunieron en las conclusiones debatidas, acaloradas, tensas.

 

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