Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   La generosidad de la derecha     
 
 ABC.    05/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

APUNTE POLÍTICO

LA GENEROSIDAD DE LA DERECHA

Hasta las doce de la noche del próximo jueves, prima un tema político: la amnistía. No me gustaría estar

en el grupo de trabajo constituido en las Cortes para tratar de llegar a un proyecto de ley unitario. Es, o

debe ser, un tira y afloja doloroso. No, quizá sea otro el adjetivo, pero lo cierto es que no lo encuentro. Es

muy difícil expresar el deseo de obtener la paz, la concordia de todos los españoles con la argamasa de la

sangre de tantas víctimas. Es muy difícil traducir en palabras la necesaria generosidad sin que padezcan la

Ley y la Justicia. Es, todo él, un tema arduo, incómodo y grave.

En el que el resultado, la eficacia de la medida en orden a consolidación de la convivencia entre españoles

y el respeto cada día más exigible de lo dispuesto en la Ley no aparece demasiado asequible. ¿Quién

garantiza que, concedida esta amnistía por los representantes de la soberanía popular, no se engallen en

cuanto se les ciegue la razón los proclives al terrorismo y la violencia? ¿Acaso algún grupo parlamentario

puede asegurar que tiene el control de esas bandas asesinas? ¿Ha habido algún síntoma, por ejemplo, que

permita suponer la autoerradicación de E. T. A., G.R. A. P. O., F. R. A. P., etc., una vez otorgado el

perdón?

Me temo que, otra vez, se trata de una trampa que la izquierda ha tendido al Gobierno. Son muy listos. Se

presentan como generosos, como superadores de todo enfrentamiento pasado. Y cuanto más a la

izquierda, más listos; nadie desea tanto como el Partido Comunista llegar a un proyecto «conjunto». Lo

han dicho con toda claridad. Porque saben que si en algo no ceden los parlamentarios de U. C. D. se les

podrá echar siempre en cara en el futuro que su falta de generosidad es lo que justificaría cualquier nuevo

intento de desestabilizar la convivencia que un futuro amargo nos depare. Esta vez la jugada de la

oposición de izquierdas, al adelantarse, ha sido parlamentariamente perfecta. Si el Gobierno cede en algo

es que es débil. Y si no cede que no se queje si le cargan con las culpas de lo que pueda suceder.

¿Cómo salir de la encrucijada? Acaso el partido que encabeza el presidente del Gobierno debiera contar

con una baza: la generosidad de la derecha. Que es real y la ha demostrado en mil ocasiones. La derecha

española ha sabido siempre perdonar. No va a desdecirse ahora, aunque ello le duela en lo más íntimo.

Pero con una garantía: la de la absoluto aplicación inmediata de la Ley a todos y en todos sus efectos. No

más permisibilidades, no más tolerancias, no más cerrar los ojos. Perdonemos todos de una vez por todas.

Lo que quiere decir que al día siguiente de promulgada la amnistía el orden público será respetado, y, si

no, impuesto: la bandera nunca más ultrajada, las vidas protegidas, la unidad de la patria confirmada

mediante la aplicación inmediata y ejemplar de lo que disponen las leyes al respecto.

Si todo eso se dijera en la Ley que conceda la amnistía; si además, y sobre todo, se llevara a la práctica,

con un público y solemne compromiso previo expuesto en las Cortes y mantenido luego, una vez más, la

derecha española sabría perdonar.

José María RUIZ GALLARDON.

 

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