Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Los militares, en la Zarzuela     
 
 Informaciones.    28/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LOS MILITARES, EN LA ZARZUELA

Por Abel HERNÁNDEZ

LA plana mayor de los Ejércitos ha acudido esta mañana al palacio de La Zarzuela. Este encuentro oficial

de los militares con el Rey se sale, a pesar de la discreción que lo envuelve, de lo puramente protocolario.

La entrevista, en la que ha estado presente (en su calidad de presidente nato de la Junta de Defensa

Nacional) el presidente Suárez, no puede haber sido ajena a la profunda inquietud que hoy se detecta en

amplios sectores de la sociedad ante el rumbo de los acontecimientos nacionales, inquietud que no es

ajena a los militares.

En principio, la reunión obedece al inicio de una nueva etapa tras la reestructuración, en marcha, de las

fuerzas armadas. Así, pues, según esto, seria un simple cambio de impresiones en el puente de mando

ante la nueva singladura. Una especie de acto constitutivo. Parece, sin embargo, que el Rey le ha dado a

este encuentro una importancia especial, hasta el punto de que ha aplazado por esta razón el comienzo de

sus vacaciones.

Fuentes militares de altura tienen la impresión de que en la reunión de La Zarzuela se ha tratado, de

alguna manera, del actual momento español. Es muy probable que se hará abordado el tema de la nueva

Constitución,´ con especial atención a los límites precisos que hay que poner a las necesarias autonomías

regionales. Este problema de los límites preocupa especialmente al Ejército, que tiene el compromiso

esencial de defender la unidad de la Patria. También se respira en los ambientes militares la idea de que

las autonomías regionales deben tener un tratamiento equitativo. Lógicamente, las fuerzas armadas tienen

gran interés en atisbar cuál va a ser su puesto en la nueva Constitución.

En los mismos medios se detecta una actitud de expectativa ante el «(aquelarre» que nos envuelve.

Evidentemente, el principio de autoridad no está quedando bien parado en los últimos tiempos. Esto es

prácticamente inevitable en un momento de transición histórica. Pero todo tiene un límite. «Hasta ahora

—decía esta mañana a este cronista un alto militar— hemos vivido una continua y obligada transacción;

pero alguna vez habrá que trazar la raya. Por ejemplo, la amnistía no puede ser de aplicación permanente.

Esto sería un desastre y acarrearía el quebrantamiento peligroso de la autoridad, imprescindible para el

funcionamiento de una sociedad democrática. )! Esto es lo que se piensa en amplias y lúcidas capas

militares.

El Bey, una vez más, aparece en el horizonte español como salvaguarda, de la estabilidad política y so-

cial. El Rey es el jefe natural de los Ejércitos. Las fuerzas armadas han demostrado cumplidamente su

lealtad al Monarca y su exquisita independencia ante los avalares políticos. £1 encuentro de hoy en La

Zarzuela es una garantía de seguridad para todos los ciudadanos, en esta hora difícil.

 

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