Autor: Busquets Bragulat, Julio. 
   La amnistía militar     
 
 Diario 16.    23/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Sobado 23-julio 77/Diario 16

La amnistía militar

Julio Busquets

La amnistía se diferencia del indulto en que mientras éste es un rasgo de clemencia o magnanimidad,

consistente en perdonar las penas de los delitos comunes a fin de celebrar un acontecimiento determinado

(la coronación de un rey, la elección de un Papa, un Año Santo, etc.), por el contrario, la amnistía parte

del supuesto de que los principios políticos que rigen la vida política han cambiado y, por tanto, hechos

que eran considerados por el régimen anterior como delictivos ya no lo son. Por ello la amnistía cobra

especial sentido en la transición de una dictadura a una democracia, ya que los patriotas que lucharon por

la libertad del pueblo y fueron condenados durante la etapa dictatorial, no sólo no cometieron delito

alguno, sino que cumplieron ejemplarmente con su deber al luchar por una sociedad más libre y más

justa.

Este deber, esta alta obligación moral, es especialmente fuerte en -aquellas profesiones en que darlo "todo

por la patria" es el lema, y el valor la divisa. Por ello es lógico —y debe ser motivo de orgullo para todos

los militares, tengan la ideología que tengan— que cuando algún núcleo de militares se concienció

durante los pasados cuarenta años (lo que ciertamente a veces no era fácil, dado el aislamiento

profesional, la desinformación sistemática de la prensa, etc.) de que el régimen del general Franco era

dictatorial, tomase alguna iniciativa para ayudar al pueblo a recuperar la libertad que le había sido

arrebatada. Quienes asi obraron demostraron ser consecuentes con el uniforme que llevaban, con la

bandera que juraron y con la Institución en que vivían, pues al fin y al cabo la vida militar cobra su pleno

sentido cuando se está dispuesto a arriesgarse y dar la vida por la patria.

En consecuencia, es totalmente necesario abordar el delicado problema de la amnistía militar. Y no sólo

por razones de ética y justicia, de desfacer el entuerto y reparar dolorosos daños personales, sino en

beneficio de la propia Institución militar, que debe volver a acoger con todo cariño en su seno a aquellos

de sus miembros que demostraron sensibilidad e inteligencia para concienciarse de que vivíamos en una

dictadura y fueron lo suficientemente consecuentes y valientes para alzar, de alguna manera, la bandera

de la libertad y la democracia. En efecto, un mínimo de sensatez y de lógica nos deben hacer comprender

a todos los. que nos sentimos afectivamente integrados en las Fuerzas Armadas que cuando es ya realidad

la reconciliación nacional (y en la IMEC se imponen estrellas a alumnos que al ingresar y de acuerdo con

la! ley han declarado pertenecer al Partido Socialista o al Comunista) carece de sentido mantener

separados, de la Institución militar a compañeros de armas porque hace años se declararon demócratas.

Sinceramente, creemos que nadie que quiera bien al Ejército puede desearle tamaña contradicción. La

legislación internacional y la propia historia del Ejército español ofrecen múltiples ejemplos de amnistías

que permitieron el reingreso >Je militares que habían sido separados del servicio por motivos políticas y.

que además fueron concedidas en momentos en que él Ejército no había dado tan altas pruebas dé

sensatez, serenidad y unidad corno está dando actualmente. Y es precisamente por ello por lo qué

creemos, que la concesión dé una amnistía militar total puede ser afta mente positiva, ya que contribuiría

decisivamente a demostrar la unidad y fortaleza de la Institución. Porque sólo un Ejército fuerte, unido y

seguro de sí mismo puede integrar una amnistía.

Los beneficiarios de la amnistía

Sin ánimo de ser exhaustivos, podríamos señalar que los beneficiarios de la amnistía pueden ser

englobados en varios grupos, debido a que sus problemas surgieron en distintas épocas y las soluciones a

los mismos deben ser lógicamente distintas:

Un primer grupo lo constituyen los antiguos combatientes del Ejercite republicano, así como sus mu-

tilados y viudas. Como es sabido, al acabar la guerra fueron juzgados en consejos de guerra sumarísimos

por rebelión o auxilio a la rebelión. La mayoría perdieron la carrera y pasaron años en la cárcel, y quienes

no la perdieron, como consecuencia de la sentencia, fueron de nuevo expedientados en sus Cuerpos y

separados del servicio. Los treinta y ocho años que han pasado desde entonces hacen que la readmisión al

servicio activo de estos militares ya no pueda ser planteada, ya que obviamente todos han cumplido la

edad de pase al segundo grupo. La amnistía para ellos debe, pues, tener un sentido de reivindicación

moral y económica. Es preciso que no exista ningún tipo de discriminación entre los antiguos

combatientes de los dos bandos y que la ley del 8 de enero de 1977 sea mejorada, reconociéndoseles a

efectos económicos el tiempo de guerra y los ascensos que durante ella les fueron concedidos. Es preciso,

además, que el Benemérito Cuerpo de Mutilados por la Patria acoja en su seno, y en total igualdad, a

quienes luchando por su patria en uno u otro lugar dejaron sobre los campos de batalla jirones de su

cuerpo.

Un segundo grupo lo constituyen militares que a lo largo de estos treinta y ocho años se concienciaron

individualmente de los fallos del sistema y perdieron la carrera, en general a base de presiones de

distintos tipos o medidas paralelas. En el cuadro que se adjunta se dan algunos nombres, pocos

ciertamente, pues cito sólo los casos que personalmente conocí a lo largo de mis veintiséis años de vida

militar; por ello muchos de los citados pertenecen a mi Arma (Ingenieros) o a mi ciudad (Barcelona), pero

la lista, evidentemente, debe ser mucho mayor. Curiosamente, uno de los que fueron obligados a pedir la

baja del Ejército, el que era entonces capitán jurídico Manuel Jiménez de Parga, es hoy ministro. Creemos

sinceramente que este hecho demuestra una vez más lo contradictorio que resulta el aún no haber

concedido una amnistía militar total. Creemos que los componentes de este grupo deberían ser

reingresados en el Ejército, colocándoseles en los mismos puestos que les corresponderían de las escalas,

ascendiéndoseles los empleos que fueran necesarios para ello, y no creemos que se produjera ningún

problema orgánico, ¡ya que sobre ser pocas personas ¿algunos desgraciadamente ya han imuerto sin poder

ver una reivindicación a la que tenían pleno derecho, y aquí deseo citar a mi entrañable amigo el coronel

Francisco Delgado Pinar, fallecido hace sólo una semana y que perdió la carrera porque en una revista del

apostolado castrense que él dirigía un sacerdote publicó un artículo favorable a la obra de Gironella "Un

millón de muertos". Por tan sorprendente delito, Delgado Pinar, caballero ejemplar y hombre de derechas

de toda la vida, fue privado del mando de su regimiento y pasado a la situación de retirado... Y .de no ser

así habría llegado a teniente general.

Un tercer grupo lo forman los cadetes cíe las Academias Militares (y también en los campamentos de

Milicias Universitarias) que fueron separados del servicio por las "Comisiones Depuradoras" o por

Consejos de Disciplina por motivos políticos;. Aunqne existen muchos casos, sólo citaré, por ser más

reciente y colectivo, la expulsión de cuatro alféreces cadetes de la Academia de Infantería entre los días 9

y 12 de julio de 1973, cuando dos de ellos ya habían acabado la carrera e incluso rellenado la papeleta de

petición de destino como tenientes. Entre los motivos por los que estos cuatro oficiales perdieron la

carrera figuran algunos como los siguientes: Adquisición de libros como "Iniciación a la economía

española", de M. Drain; "El problema de ¡a Universidad", de Tierno; "La juventud europea", de

Araí.guren, o revistas como "Triunfe" o "Cuadernos"; haber sufrido una crisis religiosa que le llevó a no

ser católico, aunque conservando una creencia cristiana; estudiar preferentemente materias económicas en

perjuicio de las técnicas, amistad con universitarios con ios que hablaban de los aspectos reformables de

la sociedad, etc. Por tan sorprendentes cargos y otros parecidos perdieron la carrera cuatro oficiales. Uno

de ellos, Mario Fallos, era un oficial inquieto, preocupado por el analfabetismo y el peonaje. Después de

ser expulsado tuvo un accidente y ha quedado inválido. No puede trabajar. La Seguridad Social Agraria le

pasa una miseria. El Ejército, ni un real.

Un cuarto grupo lo constituyen quienes fueron de alguna forma represaliados por pertenecer, simpatizar e

incluso simplemente defender a los miembros de la UMD (Unión Militar Democrática), que

recientemente se ha autodisuelto, dando un encomiable ejemplo de civismo y abnegación, ya que, como

se puede ver en el cuadro adjunto, siguen pesando sobre sus antiguos miembros siete pérdidas de carrera,

dos procesos pendientes y cuatro pérdidas de destino, sin contar muchas pequeñas represalias, por haber

defendido un ideario que propugnaba la democracia. Sinceramente, creemos que el reingreso en el

Ejército y la reincorporación en sus destinos de quienes han demostrado ser unos militares demócratas es

una tarea que es urgente abordar.

Un quinto grupo lo constituyen los objetares de conciencia, cuyo problema aún no está definitivamente

resuelto y requiere la elaboración de un estatuto análogo al que ya existe en la mayoría de los países de la

Europa Occidental. Actualmente —según mis noticias— y pese a las reiteradas amnistías vuelve a haber

objetores en las prisiones militares, ya que para este grupo humano la solución, más que en la amnistía,

está en la elaboración de un estatuto . que permita solucionar este delicado problema de una forma

definitiva.

Por último, la amnistía debe también acoger a los policías armados y guardias civiles que han sido

recientemente juzgados por participar en la manifestación celebrada en Madrid el último 15 de diciembre.

Y por la misma razón deben ser readmitidos los miembros de estos dos Cuerpos a los que por el mismo

hecho se expulsó por vía gubernativa mediante una simple rescisión de contrato.

En resumen, es totalmente urgente una amnistía militar total de la que se beneficiaran militares que

creyeron cumplir con su deber y fueron sancionados por ello. Estos militares pertenecen a todos los

credos e ideologías, pues si bien en general simpatizan con la democracia y los sectores más deprimidos

de la sociedad, algunos de los represaliados, como el citado Jiménez de Parga, pertenece a la Unión de

Centro Democrático, y eí coronel Delgado Pinar simpatizaba con Alianza Popular. En consecuencia,

todos los grupos del Parlamento deben apoyar una amnistía que la Comisión de Urgencia de las Cortes

debe comenzar a elaborar... lo antes .posible, en beneficio de los- militares perjudicados y del prestigio de

la propia Institución Militar.

Relación incompleta de beneficiarios

. (No se incluye en esta reía- Capitán Restituto Valero.

ción incompleta de beneficiarios Capitán José Fortes Bouzan.

de una posible amnistía a los Capitán Fermín Ibarra.

antiguos combatientes del Ejér Capitán Manuel Fernández

cito republicano). Lago.

Capitán Fernando Reinlein. Pérdidas de carrera

Pérdidas de destino

, Coronel Francisco Delgado relacionadas con la UMD

Pinar (falleció el 11 de juliode 1977) Capitán Antonio García Marquez

Coronel de EM Andrés. q™z- . - .´ „. • ,

Coronel Castell, Capitán Juan Diego García.

Capitán de Infantería Pedro Capitán Juan Diego García. Aguado

Costa.

Capitán jurídico Manuel Jimenez de praga Teniente coronel Angel Martín-Díez Quijada

Teniente de navio Antonio Actualmente procesados

Menchaca. por pertenecer a ia UMD

CoS b]Caf- A—> He™ Ro-

Jesús Echegaray Sainz" , *fLg^T * ***

¿**¿* >— -mín-

CAC Mario Fallos Molla. B" Z Martl°-

CAC Francisco García Gar- Pérdida del diploma

cía. ¿e Estado Mayor

CAC Faustino Canga Martí- ,a Cr¡jz á «. Hermenegildo nez.

rtn f/11 Vfzfez- D Capitán Bernardo Vidal Gar-

CAC Manuel Criado Pou. cías

Pérdidas de carrera Pérdida ;de la Crwz

. por pertenecer a la UMD de San Hermenegildo

: Comandante Luis Otero. en relación con la UMD

Capitán Jesús;: Martín Con- Comandante Enrique López-

suegra. , Amor Allensa.

 

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