Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Carta a Luca de Tena     
 
 Informaciones.    20/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LETRAS DEL CAMBIO

CARTA A LUCA DE TENA

Por Jaime CAMPMANY

QUERIDO y admirado Torcuata Luca de Tena: Llegan hasta mí tus tristes —y justas— quejas desde la

«Tercera página» de! «ABC» de ayer, y me apresuro a enviarte estas Letras de explicación y satisfacción.

Tienes razón sobrada y empiezo por re» conocerlo asi, sin reserva ni reticencia alguna. Me citas como

hombre de honor y como profesional honesto, y no seré yo quien falte ¡amas a esa cita; Es cierto cuanto

dice voacé, seor marqués. Nadie debía, y mucho menos yo que te conozco bien de antiguo, por tu trato y

por tus obras, seguir atribuyéndote una frase después de haberla desmentido en forma tan rotunda y

explícita.

EÍ caso es que nunca fue esa mi intención. Te ofrezco la sencilla explicación con la esperanza de que te

satisfaga plenamente. Para el buen orden del periódico,, debo entregar el original para esta columna a

primeras horas de la mañana, antes de la hora en que [legan a- mis manos los.diarios de (a mañana.

Escribí, pues, mi comentario «El Ejército» sin conocer tu aclaración. A las nueve de la madrugada, que

diría Edgar Neville, me despertó el teléfono. Salía yo de mi primer sueño, porque agoto, con papeles en

las manos, las lio* ras de la noche hasta que dan las del alba. El redactor-¡efe de INFORMACIONES me

informó de tu desmentido y yo dicté inmediatamente una rectificación del párrafo elf que te aludía. Creo

que ésto muestra la buena fe tanto del periódico como la mía propia. Tras la corrección, el párrafo debía

quedar así: «Leo que don Torcuato Luca de Tena, candidato de Alianza Popular, anunció que su partido

solicitaría del Ejército su intervención para impedir un proceso constituyente, aunque esta mañana en

"ABC" desmiente esta información.» Q al dictar o al copiar, las palabras «leo que» se cayeron, y de ahí el

equívoco.

No necesito yo acudir a ningún notario para comprobar tu palabra, que para mí vale, por lo menos, tanto

como la fe notarial. Y por lo qué haya de negligencia mía en el asunto, te pido cordialmente perdón.

Aprovecho el incidente para pedir a todos nuestros compañeros de profesión que extremen su objetividad

y veracidad en estos días, pues son cosas siempre necesarias en este oficio, pero mucho más en vísperas

de elecciones, en que todos deben conocer la verdad de lo que cada uno afirma. Se debe y se puede

discrepar de las opiniones, pero no es lícito tergiversar los asertos. Y otra cosa: celebro coincidir contigo

en que a! Ejército no corresponde la misión de estorbar ni impedir la reforma constitucional, que era la

tesis vertebral de´ mi comentarlo. Un abrazo y suerte en tu lance electoral.

 

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