Autor: Vecino, Darío. 
 Entrevista con el ministro del Aire (I). 
 El hipotético ministerio de defensa debería ser presidido por un civil     
 
 Ya.    19/03/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

19-III-77

Entrevista con el ministro del Aire (I)

EL HIPOTÉTICO MINISTERIO DE DEFENSA DEBERÍA SER PRESIDIDO POR UN CIVIL

Separar los servicios ¿e control civiles y militares es Imposible, ya que la seguridad del tráfico aéreo se

basa en su coordinación • La participación extranjera en Construcciones Aeronáuticas, S. A.r es de un 25

por 100 • Las industrias que la poseen, una alemana y otra norteamericana, constituyen un apoyo a la

expansión de nuestros productos

Aunque, dadas las circunstancias de nuestro momento, la actualidad puramente política ocupa «u la

prensa un espacio prioritario, hay otros temas de Interés acuciante y permanente de los que casi nunca se

habla y que por tanto no suelen ser generalmente conocidos. Entre ellos sobresalen los militares. Su des-

conocimiento a nivel general tiene muy diversas causas, entre las que puede contarse como principal la

universal y tradicional- política de secreto militar, que a veces se ha llevado a extremos innecesarios.

Paralelamente a esta política suele darse vm fenómeno de autolimitación en el informador, que prefiere

abstenerse de preguntar ante el temor de una falta de respuesta. Y además ocurre qué la actividad de los

ejércitos en tiempo de paz no suele ser espectacular y casi nunca es noticia.

A veces, sí, y el proyector de la actualidad se enfoca sobre determinados aspectos de las actividades

militares. Y pienso que hace falta tener un mayor conocimiento de ellas para poder comprender la difícil

y alta mi-eión de nuestros ejércitos. Por ello, para obtener un mejor entendimiento de nuestras actividades

aéreas he ido a. visitar al ministro del Aire, teniente general don Carlos Franco Irlbarnegaray, quien con

todo interés ha accedido a contestar a mis preguntas en su despacho del Ministerio. Y lo primero que hago

es agradecérselo, pues me consta su enorme trabajo durante larguísimas horas. Le pregunto sobre la

posible reestructuración de los Ministerios militares:

—Existe la impresión de que los actuales ministerios militaras dejarán de existir para dejar paso a un

Ministerio de Defensa. Parece que la nueva definición de funciones de los jefes de Es-tado Mayor de Aire

y Tierra apunta en esa dirección. Pues bien, ¿será pronto el cambio o después de las próximas elecciones?

—lo, nueva definición de funciones de los jefes de Estado Mayor de Tierra y Aire, así como la de la Junta

de Jefes de Estado Mayor, no implica la necesidad de un Ministerio de Defensa, ya que responde a la

conveniencia de separar la función política y administrativa de la función operativa. Naturalmente este

concepto encaja tanto con la existencia de los ministerios militares como con la de un Ministerio de

Defensa. Y su creación es un problema de Gobierno, que debe establecer «u oportunidad de acuerdo con

los intereses de la nación.

—Y el nuevo ministro de Defensa, ¿sería civil o militar?

—El que una vez establecido un Ministerio de Defensa su ministro fuera civil o militar, ambas cosas

pueden resultar coherentes en función de la situación, aunque parece más conveniente que sea civil.

—Parece que en algunos sectores interesados existe el deseo de separar la aviación civil de la militar.

Como es difícil imaginar la existencia separada de un Ministerio de Aviación Civil, parece que el deseo

de los expresados sectores es la integración de la aviación civil en su posible Ministerio de Transportes.

Ciertamente es mucho mayor la analogía de la aviación comercial con la militar que con el transporte

ferroviario o por carretera, pero ¿cual es la opinión del Ministerio al respecto?

—La aviación civil está separada de la aviación militar. Ambas forman parte del Ministerio del Aire, pero

situadas en dos organismos diferentes: la Subsecretaría de Aviación Civil y el Ejército del Aire. Respecto

a la Integración de la´ aviación civil en un Ministerio de Transportes debe considerarse que, desde un

punto de vista funcional, poco tienen de común el transporte aéreo con el de superficie, mientras que

existen relaciones evidentes entre la aviación civil y la militar. Ambas utilizan para operar el mismo

medio, el espacio, que por ser único deben compartir, empleando las dos la misma infraestructura,

aeropuerto^ bases aéreas, ayudas a la navegación, etc., así como sistemas de información y de comunica-

ciones, regulaciones de vuelo, servicio de búsqueda y salvamento...

En lo que atañe al tráfico aéreo, la coordinación del civil y militar es indispensable. Si bien la ejecución

puede descentralizarse, la dirección única es absolutamente necesaria para garantizar la seguridad y la

eficacia. Desde el punto de vista económico, también es evidente el ahorro que supone la utilización, de

servicios comunes.

Por otra parte, los posibles ataques aéreos se desarrollan con extraordinaria rapidez, y la reacción ha de

ser Instantánea, pues de lo contrario el ataque puede acarrear daños definitivos. La defensa aérea tiene que

estar dispuesta en todo momento, pues no hay tiempo para la movilización. Los elementos que

contribuyen a la batalla aérea defensiva deben estar desde tiempos de paz listos a disposición del mando

correspondiente, que debe conocer en todo momento la situación aérea. El Ejército del Aire no puede

desentenderse del control del espacio aéreo, ya que es el Instrumento mediante el cual el Estado ejerce en

él la soberanía y, por tanto, el responsable de su defensa.

LOS CONSOLADORES CIVILES Y MILITARES NUNCA HAN ESTADO UNIDOS

—En diferentes ocasiones conflictivas se ha expresado por ingenieros aeronáuticos, controladores y otros

profesionales el deseo de que sean desmilitarizadas sus actividades. Como BUS Cuerpos han debido su

existencia a necesidades militares, ¿se separarán definitivamente 1 os controladores civiles y militares y

existirán separados unos servicios de control aéreo civiles y militares?

—La Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos pertenece al Ministerio de Educación y Cienia

y faculta Ingenieros civiles. Estos, mediante concurso-oposición, pueden pasar al Cuerpo Militar de

Ingenieros Aeronáuticos. Los controladores civiles son funcionarios al servicio de la Administración

Militar, del Ministerio del Aire. No se puede hablar de separación de controladores civileá y militares,

puesto que nunca han estado unidos. Los controladores civiles en los centros de control ejecutan el

control del tráfico aéreo regular, militar y civil, encuadrados en el Servicio Nacional de Control,

perteneciente a la Subsecretaría de Aviación Civil, organismo del Ministerio del Alrej pero no

perteneciente al Ejército del Aire. Los controladores militares en los centros d« defensa aérea ejercen la

vigilancia aérea y dirigen la Interceptación de los aviones del mando de la defensa cuando se produce una

alarma por la aparición en las pantallas radar de un avión no Identificado, en coordinación con los

controladores civiles. Esta coordinación es tan estrecha que la pasada huelga de celo de los eontroladores

civiles obligó a suspender varios ejercicios de defensa aérea.

For ello verá que una futura existencia separada de los servicios de control civiles y militares es

imposible, ya que la seguridad del tráfico aéreo se basa en su coordinación. La ejecución del control se

repartirá entre civiles y militares, pero la responsabilidad última de la dirección y planteamiento ´del

control del espacio aéreo tiene que ser única y, por razones de seguridad nacional, ha de estar vinculada a

las fuerzas aéreas.

—-¿Qué significaría una posible desmilitarización de los ingenieros aeronáuticos? ¿Quedarían «ólo como

militares los necesarios al Ejército del Aire? —En lo que se refiere a "desmilitarización" de ingenieros ae-

ronáutico^ y lo mismo de controladores, hay que hacer constar que los que son militares no pueden ser

desmilitarizados, salvo que deseen abandonar el Ejército del Aire, y los civiles tampoco, pues no están

militarizados. Sin embargo, el Código de Justicia Militar considera sometidos a la jurisdicción militar a

los funcionarios civiles de la Administración Militar pertenecientes a «entres u organismos dependientes

de los Ministerios militares. Estas son normas generales que afectan a todos los funcionarios de la

Administración de los tres Ministerios militares y no específicas del per-tonal civil del Ejército del Aire.

—Le llega- el momento a la industria: El Ministerio del Aire ha apoyado siempre a la industria

aeroespacial nacional, pero dicha industria tiene en su capital una importantísima participación extranjera,

¿ea eso de-eeable? ¿Existe algún plan de rescate de esas participaciones extranjeras?

—La participación nacional y extranjera en Construcciones Aeronáuticas, S. A., "arroja las cifras del

setenta y cinco y el veinticinco por ciento> respectivamente. Por tanto, no puede afirmarse que la

participación e xt r anjera sea importantísima. Un plan de rescate de ese veinticinco por ciento no

solamente no es aconsejable, sino que las Industrias extranjeras que lo poseen, una alemana y otra

norteamericana,-promocionan nuestro mercado internacional y constituyen un decidido apoyo a la

expansión de nuestros productos en el extranjero.

—Hasta ahora, el apoyo del Ministerio a la industria ha determinado BU supervivencia, así como un

complejo entramado de funciones. Si en el futuro los ingenieros aeronáuticos fueron civiles, ¿seguiría ese

apeyo del Ejército del Aire a una Industria cuyos técnicos ya no estarían sujetos a las directrices

militares? —En la industria aeronáutica hay ingenieros civHes e ingenieros militares, estos últimos en

situación de "servicios especiales, grupo de destinos de interés militar", que no ocupan vacante en

plantilla ni están sometidos a la jurisdicción militar mientras permanecen en esa situación. La mayoría de

los ingenieros que emplea la industria aeronáutica son ingenieros civiles. En lo que se refiere a contratos

con la industria aeronáutica, se hacen de acuerdo con las necesidades del Ejército del Aire y seguirán

haciéndose así, Independientemente de que algunos de los ingenieros de esa Industria procedan o no del

Cuerpo militar de Ingenieros Aeronáuticos. Es Interés del Ejército del Aire potenciar la Industria

aeronáutica nacional, no sólo por razones económicas, sino también porque de esa manera se aseguran las

bases de potencial aéreo español, garantizando su Independencia; pero esta misión, clásica de la política

militar, corresponde al Gobierno, ya que los reducidos presupuestos del Ejército del Aire, que no llegan al

25 por 100 del total de las Fuerzas Armada», difícilmente pueden cubrir las necesidades de dotación de

material preciso para que las fuerzas aéreas puedan cumplir BUS misiones más indispensables.

Programas aeronáuticos industriales

—De los tres programas aeronáuticos que en la actualidad ocupan a la industria nacional, dos se basan—

el CASA 212 y el CASA 101—exclusivamente en la financiación nacional, dentro del presupuesto militar

del Ministerio del Aire, y el tercero, el Airbús, es un programa de cooperación internacional en el que la

aportación estatal ha sido determinante de la participación española, ¿"qué puede decirse de estos

programas?

—El programa del C-212 se Inició ante una necesidad del Ejér-cito del Aire, contratándose a CASA dos

prototipos,. una pre-serie de ocho aviones y una serie da 32. Posteriormente se le encargaron dos aviones

más de la versión VIP y, últimamente, se le han contratado 11 unidades, tres de la versión VIP» y 14 de la

de transporte-paracaidistas. Se ve, pues, que el Ministerio del Aire ha contratado a CASA un total de 61

aviones en cuatro versiones distintas: transporte-paracaidistas, fotografía, enseñanza y VIP. La venta de

este avión, Incluidos los ya citados, alcanza testa" la fecha on total de 121 unidades. Sobre este total de

aviones contratados se han entregado ya 78, estando prevista la entrega de los 48 restantes durante los

años 1977-1978.

—¿Y el nuevo avión de entrenamiento a reacción?

—En cuanto al avión C-101, este programa está centrado en la fabricación de cuatro prototipos, cuya

puesta, en vuelo y evaluación te realizará durante el «egundo semestre de este año, que han sido

contratados por el Ministerio del Aire con vistas a dotar a sus unidades de entrenadores básicos

avanzados. Si esta evaluación responde a las exi^ gencias del Ejército del Aire, es muy posible que se

contrate una •erie de aviones. Al mismo tiempo, la Industria está promocio-nando este avión* en el

exterior y ya lo ha presentado, con´ las restricciones del caso, como competitivo en un concurso interna-

cional.

—¿Y del "Airbús"?

—Quedamos incorporados a este programa por acuerdo cuatri-partito con los Gobiernos francés, alemán

y holandés de 2S de diciembre de 1971, con una participación fiel 2 por 100 en los gastos de desarrollo

del proyecto. Esta participación tiene carácter reembolsable en correspondencia con la venta de aviones

"Airbús". El hecho de que la indicada aportación al desarrollo no se haya realizado en metálico, sino en

forma de componentes del avión, fabricados por la industria CASA, presta un especial interés a la

participación española, ya que sobre el ahorro de divisas que supone representa mías evidentes ventajas

de apoyo a la promoción de la industria aeronauthia nacional. Por otra parte, y dentro también de los

términos del acuerdo cuatripar-tito, CASA forma parte, Junto con las más importantes empresas

aeronáuticas francesas y alemanas, del grupo de interés económico denominado Airbús Industrie,

fabricante del avión, y realiza suministro de componentes del "Airbús" por un importe del 4,2 por 100 del

de la mano de obra que comparte la fabricación del avión. Los aviones "Airbús" se encuentran ya en

servicio en nueve compañías de transporte aéreo de diferentes países del mundo, entre ellas algunas tan

importantes como Air Franee y Lufthansa, y su comportamiento está siendo, desde el principio,

comparable a! de aviones muy consagrados que vuelan desde nace tiempo en las mismas rutas.

Independientemente de la conveniencia actual de la participación, el hecho de que se cuente con la

Industria aeronáutica española en un consorcio del máximo nivel industrial representa unas ventajas

iniciales para el futuro de nuestra industria aeronáutica que no pueden ser desdeñadas.

Darío VECINO

 

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