Autor: González, Benigno. 
   Con o sin integración, aguarda a la agricultura sevillana un brillante porvenir     
 
 ABC.    14/05/1961.  Página: 93-94. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

ABC. DOMINGO 14 DE MAYO DE 1961. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 93

«CON O SIN INTEGRACIÓN, AGUARDA A LA AGRICULTURA SEVILLANA UN BRILLANTE

PORVENIR»

"SI EL NÚCLEO CENTRAL DE EUROPA ESTA DECIDIDO A LA UNIDAD, ESPAÑA SE

INTEGRARA"

Interesantes declaraciones a ABC del ex ministro e ilustre economista señor Larraz

Sevilla 13. (Transmitida telefónicamente por 1a Redacción do ABC.) Ayer he conocido personalmente a

un nombre simpático, afable, de palabra cálida y nerviosa, de acento vibrante y sugestivo. Una persona

por la que ss siente el anhelo de ser amigo; un razonador lógico de argumentaciones irrefutables.

Don José Larraz, ex ministro de Hacienda y director de la Sociedad de Estudios Económicos Españoles y

Europeos, es "de una cortesía tan extremada y caballeresca, que de él podemos manifestar aquello que

Walter Scott puso en boca de uno de sus famosos personajes: es un hombre de quien .se puede recibir un

favor, y en estos tiempos eso quiere decir mucho.

Hace años los periódicos abrieron sus columnas a una palabra nueva: integración. Excuso decir que

cuando trascendió al pueblo brotaron por generación espontánea infinitos pseudoespecialistas que

lograron indigestar a sus amistades con lo que ellos entendían por conceptos económicos, política

dineraria y de crédito, y, claro está, sobre estabilidad de precios. Cada uno de aquéllos se puso a abrazar

la luna, que es no proponerse nada, sino entregarse al puro sueño. Se hicieron planes en las tertulias de

casino, sin entenderse que el verdadero plan supone la adecuación de los medios a los fines, porque ha de

fundarse en la lógica de las causas y los efectos. Fue tal el clamor, que en las peñas se dejó de comentar la

marcha del Campeonato de Liga, donde los españoles pisamos el terreno de la más fuerte erudición.

El Sr. Larraz lleva más de una década embebido en los problemas económicos do nuestra integración en

Europa y como verdadero técnico. Luchó con triunfo y se elevó" el pedestal de una vida de producción

intelectual que fue basando piedra a piedra desde los cimientos. Muy pocos se habrán planteado tantos y

tan diversos aspectos del problema español como los que bullen en la cabeza del ilustre hacendista.

Del brazo de D. Adolfo Cuéllar, decano del Colegio de Abogados, buen padrino, y que, por lo visto,

también sabe lo suyo de cuestiones económicas, abordo al señor Larraz, a quien interrogo sobre algunos

aspectos en relación con la magnífica conferencia que el pasado viernes pronunció en el Círculo de

Labradores.

—¿Qué misión se ha impuesto usted en estas conferencias que viene pronunciando sobre integración

económica?

—El curso que estoy desarrollando va a ser el epílogo de los estudios europeos. En la primera disertación,

celebrada en Barcelona, planteó el problema de si Europa debía, ser una gona de libre cambio, una unión

aduanera o una federación. Esta cuestión quedó zanjada contundentemente en el sentido que los seis

países del Mercarlo Común deben constituir cuanto antes los Estados Unidos de Europa. Posteriormente,

en Valencia, traté sobre la orientación de España frente a esa realidad, haciendo frente a una objeción que

ha surgido en el seno da los propios, estudios europeos: la de quienes sostienen que el porvenir de España

no está en Europa, sino en América hispana. Allí declaré rotundamente que con América había que

mantener los lazos culturales que la comunidad de lengua impone, e incluso la ordenación hacia aquellos

países de la mayor parte de nuestra emigración. Ahora bien, ello no obsta; es un imperativo de la

geografía para que España se integre económica y políticamente en una federación europea.

—¿...?

—La tercera conferencia fue en Zaragoza. Despejados. los puntos a que anteriormente me he referido, y

con el fin de determinar las características de la política de integración, se hizo un examen de conciencia

sobre el ser económico de España. ¿Cómo se ha formado la política económica contemporánea? Esto de

mirar al pasado es un modo de orientarse para el porvenir. La economía española es el fruto de una

política de intenso proteccionismo y de crédito bastante fluido. España no es un país subdesarrollado,

pero tampoco ha conseguido una industria, en términos generales, exportadora; su exportación,

principalmente, es agrominera. Dada tal realidad, el ánimo se siente ya precavido ante los problemas de la

integración. Es así cómo surge la cuarta conferencia que he pronunciado en Sevilla, la cual ratifica la

necesidad no de desistir de una integración, mas sí de determinar con prudencia, con cautela, nuestra

política de integración.

Galla el Sr. Larraz. Tratamos de considerar los asuntos económicos que expone con la mirada interesada

de un espectador más deseoso de comprender y explicarse a su modo los fenómenos de la integración.

—Concretamente—preguntamos—, respecto a la economía agrícola, de nuestra región, ¿qué opinión

tiene en relación con estos temas?

-Con tres ideas voy a contestarle. La primera es que la agricultura del bajo Guadalquivir es actualmente

una de las mejores de Europa. La segunda, que es posible que la integración de España implique alguna

sustitución de cultivos. Y la tercera, es que, no obstante, aun consumada la integración, puede tenerse la

seguridad absoluta de que esa agricultura del bajo Guadalquivir seguirá siendo una de las mejores de

Europa. Por tanto, en su conjunto, globalmente no hay motivo alguno para que los agricultores recelen

de la fusión de la economía española con otras economías europeas. Creo que a la agricultura sevillana le

aguarda, en cualquier caso, un brillante porvenir.

—¿Se integrará España?

—Si el núcleo central de Europa está decidido a hacer una unidad europea, España se integrará.

—Y ese núcleo central, ¿está dispuesto a hacer la unidad?

—Tiene que, dar pruebas más contundentes de las que ha dado hasta ahora. Tiene que constituir la

Federación.

—¿Qué impresión se lleva de su contacto con los capitanes de empresas sevillanas?

—Verdaderamente excelente e impresionante. Eso de que la psicología sevillana es perezosa para

considerar los problemas trascendentales es un mito que es necesario desterrar.

Hacemos punto final. Cordial despedida del hombre que, indudablemente, tiene el remedio para, allanar

las asperidades de una época de transición, económica tan necesitada de enérgicos reactivos.

En el portal del hotel donde se hospeda el eminente hacendista comienzan a mortificarnos las avispas de

luz. Una bola de fuego, vecina del suelo sevillano, hace que sea candela la calle y sus paralelepípedos de

granito. Comenzamos a sudar, y mientras encontramos un taxi, nos doramos como se dora el pan en las

tahonas. Mire por donde nos han hablado de integración cuando pesa la amenaza de desintegrarnos.—

Benigno GONZÁLEZ.

 

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