El impuesto fiscal de importación sobre el cacao de nuestras provincias ecuatoriales     
 
 ABC.    16/11/1960.  Página: 56. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. MIÉRCOLES 16 DE NOVIEMBRE DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA PAG. 56

EL IMPUESTO FISCAL DE IMPOR-TACIÓN SOBRE EL CACAO DE NUESTRAS PROVINCIAS

ECUATORIALES

El Comité Sindical del Cacao, que preside D. Mariano Calviño, nos ruega la publicación de la siguiente

nota:

En julio último se reunió en Madrid un grupo de agricultores y representantes

de los Organismos oficiales de las provincias españolas de Fernando Poo y Río Muni, presididos por el

gobernador general de aquéllas, para estudiar y elevar al Gobierno una serie de propuestas encaminadas a

resolver algunos de los problemas allí planteados.

El interés que siempre ha mostrado nuestro Gobierno por fomentar el desarrollo y prosperidad de aquellas

provincias, incorporadas hoy a la Patria con las mismas características y rango que las restantes

provincias españolas, se puso también de manifiesto en esta ocasión, y muy pronto fueron surgiendo

disposiciones enderezadas a resolver los aludidos problemas.

Queda, sin embargo, en pie una cuestión de gran trascendencia no sólo para la agricultura de aquellas

provincias ecuatoriales, sino para el sostenimiento y desarrollo de la industria nacional transformadora del

cacao. Recientemente fueron suprimidos los derechos arancelarios para los productos agrícolas de las

provincias españolas de Fernando Poo y Río Muni a su entrada en la Península; pero a continuación, se

creó en su lugar el llamado "Impuesto Fiscal a la Importación", que ha gravado el cacao en proporción de

un 32 por 100 más elevada que los anteriores derechos de Aduana. Con esto se malograron, apenas

concebidas, las esperanzas de resurgimiento de la Industria transformadora del cacao. El sector dedicado

a la fabricación de chocolates, que desde hace tiempo venía contemplando la disminución de consumo de

este artículo, confiaba en que la supresión de los derechos de Aduana llevaría aparejada una baja en el

precio del cacao, con lo que se conseguiría abaratar, considerablemente, el precio del chocolate,

incrementando su consumo y lográndose la revitalización que se proponía y tanto necesita la industria

chocolatera.

Por su parte, los industriales prensadores de cacao, que estaban trabajando con entusiasmo para abrir en el

extranjero mercados a sus producciones de manteca, polvo y pasta de cacao, han visto paralizados sus

esfuerzos, puesto que cuando existían los derechos arancelarios había también un decreto llamado de

"Admisión temporal", al amparo del cual podían exportar dichos productos sin pagar derechos de Aduana.

Con las actuales normas, esto ya no puede hacerse y la industria transformadora del cacao se encuentra

imposibilitada de com-petir en precios con las similares de otros países.

Ante la trascendencia que todo ello reviste, tanto para la agricultura de las provincias españolas de

Fernando Poo y Río Muni como para una industria que, como la chocolatera, es un factor de gran

importancia dentro de la economía nacional, los representantes de todos los elementos que completan lo

que pudiera llamarse el "Ciclo del cacao", desde su producción hasta el consumo de los artículos que de él

se obtienen, han celebrado una reunión y han acordado solicitar de la superioridad que, lo mismo que ya

se ha hecho con gran acierto para el café, se suprima el impuesto fiscal sobre el cacao, que, producido y

procedente de las provincias españolas de Fernando Poo y Río Muni, llegue a la Península, para consumo

de las demás provincias españolas.

La oportunidad de esta medida sería extraordinaria pues suprimiría la última diferencia que existe para las

relaciones en régimen de igualdad entre las provincias de Fernanda Poo y Río Muni y las restantes

provincias españolas, confirmando la identidad absoluta de todas ellas, lo mismo peninsulares que

insulares o ultramarinas, y nadie puede desconocer la importancia de llevar este convencimiento al ánimo

de todos en unos tiempos en que objetivos como éste constituyen, precisamente, el afán de la política

internacional de muchos Estados."

 

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