Autor: A. G. C.. 
   Encomienda de Mudela, ejemplo de colonización sobre tierras de secano     
 
 ABC.     Páginas: 2. Párrafos: 11. 

«ENCOMIENDA DE MUDELA»,

EJEMPLO DE COLONIZACIÓN SOBRE TIERRAS DE SECANO

Valía la pena conocer esta finca, de la que tanto se habla y tanto se habló siempre. Famosa por su coto de

caza, lo es hoy también por su extraordinario progreso social, por las importantísimas transformaciones

que ha experimentado y por su actividad colonizadora.

La política de colonización ofrece, en efecto, un elocuente ejemplo en Encomienda de Mudela cuya

superficie de 16.500 hectáreas comprende gran parte de los términos de Sarta Cruz de Mudela. Viso del

Marqués y Calzada de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real. Hemos recorrido los terrenos que se

extienden a ambos lados de la divisoria del Guadiana y el Guadalquivir, llanos o ligeramente ondulados, y

de profundidad media los de la cuenca de la Rambla de Santa Cruz, afluente del río Javalon, y muy

accidentados y de escasa profundidad los situados en la cuenca del río Fresneda, afluente del Jándula. De

cuanto hemos visto allí, vamos a ofrecer la siguiente y puntual relación.

Hace unas decenas de años, la finca "Encomienda de Mudela" estaba dedicada exclusivamente a la caza,

y era uno de los principales cotos de España. Para mejorar esta caza se fueron rozando extensiones cada

vez mayores de monta, que eran cedidas a yunteros de los pueblos próximos, en régimen de aparcería,

para cultivo de cereal al tercio, del que obtenían muy bajos índices de producción. Por su deficiente

productividad, en el momento de ser adquirida por el Instituto, la finca reunía todas las características que

más tarde habían de ser exigidas por la ley para que pudiera merecer la declaración de mejorable. Esta

circunstancia y la necesidad de dar solución a los graves problemas de paro existentes en los términos

municipales a los que pertenecen aquellos terreros, decidieron al Instituto a comprar la finca y acometer

su inmediata colonización.

Formalizada la adquisición a fines de 1953, se realizaron los estudios previos de levantamiento de planos

y clasificación de tierras, con el fin de fijar los aprovechamientos más adecuados e iniciar la explotación

con arreglo a normas modernas de lucha contra la erosión.

Los potentes equipos del Parque de Maquinaria del I. N. C. roturaron una extensión algo superior a las

2.000 hectáreas de tierras que, por su fondo y calidad, eran adecuadas para la explotación agrícola, si bien

otras 400, que no reunían condiciones para el cultivo, se dedicaron a pastos y fueron objeto de

repoblación forestal. Y al mismo tiempo que se aumentaba la superficie cultivable, se mejoraba

extraordinariamente la producción en la que ya se venía cultivando, gracias a los trabajos de

despedregado, desfonde y aterrazado realizados con aquellos equipos sobre extensiones respectivas de

2.750, 7.000 y 6.000 hectáreas.

Las posibilidades de riego de la finca son muy escasas. Sin embargo, la apertura de varios pozos y, sobre

todo, la construcción de una presa sobre el río Fresneda, con capacidad de 1.500,000 metros cúbicos, han

permitido transformar en regadío 215 hectáreas, cuya explotación fue iniciada en la última campaña. Los

terrenos actualmente en cultivo, con una extensión total de 10.050 hectáreas—8.145 de erial y 1.690 de

olivar y 215 de regadío—han sido parcelados en 300 lotes de independencia económica. De ellos, 30 son

de regadío, con extensión de seis hectáreas; los 270 restantes comprenden 25 a 35 hectáreas de cereal,

cinco a siete de olivar y huerto familiar de 30 áreas.

La explotación de estos lotes en las condiciones de productividad previstas exige que sus adjudicatarios

residan a una distancia no superior a cinco kilómetros de aquélla, y en consecuencia, el Instituto ha

construido en la finca dos nuevos pueblos, Bazán y Villalba de Calatrava, que cuentan 150 viviendas de

colonos y se hallan dotados de los edificios públicos correspondientes. Además, muy en breve se iniciará

la construcción de otro poblado en el Quinto de Mirones para alojar a las 30 familias adjudicatarias de los

lotes de regadío, alojados de momento en barracones provisionales instalados cerca del futuro pueblo.

Para el acceso a los nuevos poblados, así como para facilitar la comunicación con distintas parcelas, se

han construido 30 kilómetros de camino. La electrificación y las instalaciones de riego han exigido 23

kilómetros de línea eléctrica de alta tensión.

Además de la propiedad del lote de independencia económica, los colonos tienen participación en los

aprovechamientos comunales de rastrojeras, pastos y leñas, así como en los ingresos, muy importantes,

que produce la abundante caza, ya que no sólo se conserva esta antigua riqueza nacional, sino que ha sido

notablemente incrementada como consecuencia de la mayor productividad del predio y de los especiales

cuidados de conservación y multiplicación a que ha sido sometida.

Un Centro Técnico de Colonización, instalado en la antigua casa de labor de la finca, prestará servicio a

esas 300 familias de agricultores, que, con su esfuerzo y de acuerdo con las orientaciones dadas por el

Instituto, han de llevar a cabo esta fecunda obra de colonización del secano español. En las normas que se

les imponen figuran la alternativa de cosechas, el cultivo en fajas y la hoja forrajera; al mismo tiempo se

les facilitará ganado para aumentar el peso vivo de las explotaciones y se les ayudará a que puedan

dedicarse también al recrío de ganado vacuno y al aprovechamiento de los pastos mediante el ganado

lanar.

Todas las obras de transformación han comenzado ya a dar sus frutos. Así, la producción de la finca,

evaluada en trigo, ha rebasado los 35.000 quintales métricos, y el índice ganadero llegará en plazo breve a

75 kilos de peso vivo por hectárea.

En resumen, 300 nuevos patrimonios familiares se están instalando en nuestro árido secano, y si hoy

contemplamos ya en otros lugares la fecunda realidad de nuevos regadíos, que forzosamente han de

quedar circunscritos a las vegas, al recorrer la finca "Encomienda de Múdela" se vislumbra también la

radical transformación que pueden experimentar buen número de nuestros secanos. Los millares de

hectáreas que tenemos en análogas condiciones de productividad justifican la atención que se viene

prestando a este problema, para conseguir una evolución en los sistemas de cultivo y en la estructura de

nuestras explotaciones agrícolas en forma semejante a la que se está llevando a cabo en "Encomienda de

Mudela".

A.G. C.

 

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