La actividad ganadera constituye una parte esencial de la expansión económica en marcha     
 
 ABC.    06/10/1959.  Página: 39-40-41-42. Páginas: 4. Párrafos: 40. 

ABC. MARTES 6 DE OCTUBRE DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA.

HAY QUE ORDENAR RIGUROSAMENTE LA CABANA SANTANDERINA A TRAVÉS DE UNAS

ESTRUCTURAS ASOCIATIVAS IDÓNEAS

Toda la explotación pecuaria ha de apoyarse en una ordenación racional de los cultivos

DISCURSO DEL MINISTRO DE AGRICULTURA EN TORRELAVEGA

Torrelavega 4. El ministro de Agricultura, D. Cirilo Cánovas, ha terminado su gira por la provincia de

Santander, en la que ha mantenido conversaciones con ganaderos y agricultores santanderinos y de las

provincias limítrofes, con un importante discurso pronunciado en el coliseo Garcilaso, ante más de 5.000

ganaderos procedentes de las provincias de Navarra, Guipúzcoa, Álava, Burgos y Oviedo. Asistían

también los presidentes de las Cámaras Agrícolas de las provincias limítrofes y los representantes de las

respectivas Diputaciones.

El ministro, que llegó a Torrelavega acompañado del subsecretario del Departamento, D. Santiago Pardo

Canalís; directores generales de Agricultura, D. Antonio Moscoso; de Ganadería, D. Ángel Campano; de

Colonización, D. Ángel de Torrejón, y del secretario general técnico del Departamento, D. Esteban

Martín Sicilia, fue recibido a la entrada del edificio donde se encuentran las instalaciones del VI Concurso

Ganadero de Inseminación Artificial por el alcalde de la ciudad, D. Jesús Collado Soto, quien le dio la

bienvenida.

VISITA A LA EXPOSICIÓN GANADERA

El ministro y acompañantes recorrieron la Exposición ganadera, en la que figuran unos 200 ejemplares

bovinos de razas holandesas y suizas de gran producción lechera y de extraordinaria belleza y valor. A

continuación se detuvo en una Exposición de maquinaria agrícola y ganadera. En seguida se trasladó a la

Feria de la Llama, tradicional mercado de la provincia, en el que se realizan transacciones evaluadas

alrededor de los 15 millones de pesetas, y a la que concurren ganaderos de toda España para comprar

ejemplares bovinos que luego distribuyen por toda la Península. En la Feria había más de 6.000 cabezas

de ganado de producción y algunas de raza pasiega y tudanca, y cerca de 400 camiones de transporte de

ganado dispuestos a llevarse los animales objeto de transacción. Aproximadamente unas veinte mil

personas dispensaron una cordial acogida al ministro y su séquito.

El Sr. Cánovas, de nuevo en el recinto del VI Concurso Ganadero, procedió a la entrega de los premios, y

luego se trasladó al coliseum Garcilaso, donde fue acogida su presencia con una salva de aplausos.

Al iniciarse el acto, el alcalde, D. Jesús Collado, pronunció unas palabras de bienvenida, y el gobernador

civil interino y presidente de la Diputación, D. José Pérez Bustamante, en nombre de la provincia, dedicó

al Sr. Cánovas un cariñoso saludo.

Discurso del ministro de Agricultura

A continuación, el ministro pronunció un discurso, en el que dijo:

Todo aquí habla de ganadería. Desde los altos miradores de Ávila y Segovia. en la otra extremidad del

histórico Reino, Castilla la Vieja - austero sayal de tierras pardas - va mudando la color al ir acercándose

al mar de Cantabria por los gratos caminos de nuestro Santander. A medida que se penetra en el solar

montañés, el paisaje va experimentando una modificación sustancial, hasta que, de pronto, nos

enfrentamos con el milagro de una tierra verde, jugosa y suave. Conozco vuestras inquietudes en orden

a la sanidad, alimentación, selección y comercio del ganado y de sus productos. Sé lo mucho que habéis

hecho, la constancia y el tesón con que trabajáis y las obras realmente admirables y ejemplares que podéis

ofrecer con orgullo a la consideración general. Y porque conozco vuestro dinamismo, vuestra legitima

ambición y porque no ignoro tampoco que perseguís una alta meta de progreso y perfeccionamiento,

quiero animaros, y no sólo con palabras, sino con hechos, a perseverar en esta senda de avance

progresivo. Se impone llegar de una manera racional y ordenada a la obtención de un ganado de calidad.

Para conseguirlo, los ganaderos de la Montaña han, de poner a contribución toda su sabiduría y

experiencia en una empresa que, por su misma trascendencia y complejidad desborda casi siempre las

posibilidades individuales. De aquí la necesidad de constituirse en asociaciones, de estimular el espíritu

asociativo de los ganaderos, y de marchar codo con codo con la técnica. Es preciso rodear la producción

ganadera de las máximas garantías técnica: sin que quede resquicio alguno para la rutina o la

improvisación. Interesa mucho a Santander e importa, asimismo, mucho al resto de España que, en

definitiva, puede, beneficiarse de las razas selectas que salgan de estos pactos. Ordenar rigurosamente la

cabana santanderina, a través de unas estructuras asociativas idóneas es, os repito, tarea que os ha de

beneficiar extraordinariamente. En este quehacer, encaminado a una radical revalorización de la ganadería

montañesa, ha de estar presente el Ministerio de Agricultura. Contad, pues, con su asistencia en todos los

órdenes y tened presenta su ferviente deseo de poner nuestra ganadería a la altura de los países más

adelantados.

PREMISAS FUNDAMENTALES DE LA GANADERÍA

Pasemos ahora al tema ganadero en general, y por ello, al examen de sus tres premisas fundamentales:

ciencia, técnica y economía. He aquí el adecuado planteamiento de la cuestión. Sobre estos tres planes

importantísimos descansa la ganadería. Mas precisamente hoy el tercero de ellos - el económico - tiene

para nosotros exigencias ineludibles, pues como todos sabéis, la actividad ganadera es una parte esencial

de la expansión económica en marcha, y por tanto, objetivo destacado en nuestra política agraria. En aras

de tal exigencia, vamos, pues, a atemperar la línea discursiva do estas públicas reflexiones.

Cuando a fines de 1957 afirmaba en un discurso al noveno Consejo Económico Sindical que el objetivo

principal de la política agraria se cifra en el aumento de la productividad de nuestra agricultura, ya insistía

en la urgente necesidad de incrementar la producción de bienes de consumo, para atender, entre ellos, a

esa de- . manda creciente de carne, leche, huevos y otros que surgen de un pueblo que al conseguir un

nivel de vida más alto desea alimentarse mejor; deseo que a nosotros, agricultores, nos toca satisfacer. Ni

que decir tiene que dicha tendencia es, de otra parte, extremadamente favorable para mejorar la

agricultura, a fin de alcanzar esa ansiada meta que supone la disminución, e incluso la eliminación de

diferencias entra el nivel de vida de la población rural y el de la industrial y urbana. Creo que no cabe

duda que el mejor estímulo para incrementar la producción agraria es la seguridad de una demanda

creciente y de un morcado seguro para sus productos.

Ante tan singular y favorable coyuntura, por lo que a nosotros respecta, se nos plantea una doble

obligación: la (le evitar que las divisas que el país necesita para promover su desarrollo económico,

puedan invertirse en la adquisición de alimentos que nosotros, económicamente, podemos, a bien seguro,

producir, y la de no desaprovechar esta excepcional situación de la demanda creciente de productos

alimenticios tía calidad, por no abordar de lleno, una política de modernización y mejora de nuestra

agricultura. En la realización de este empaño ha puesto todas sus ilusiones el Ministerio que el Caudillo

se dignó confirme Quiero por eso hablaros del plan de desarrollo que el Departamento se metió al

Gobierno y cuyas grandes líneas y primeres pasos han tenido un éxito lisonjero.

LA AMPLIACIÓN DE LAS ZONAS DE REGADÍO

La política agraria de nuestra Régimen se ha venido desarrollando, en una primera etapa,

fundamentalmente, en torno a los grandes problemas derivados de las deficiencias estructurales de las

explotaciones. Surgió así la necesidad urgente de ampliar nuestras zonas de regadío e incrementar la

producción de las grandes explotaciones extensivas y la capacidad de absorción de, trabajo de las mismas,

ante el hecho, desgraciadamente cierto, de un exceso de población, que sobré todo en el sur del país, no

podía, vivir con la seguridad y el desahogo mínimo imprescindibles. Por lo qua atañe al minifundismo, a

esas tierras descuartizadas que tan gravemente lastran el progreso de nuestro campo, sólo desde hace muy

pocos años se emprendió el camino que ha de redimir al campesino de tal servidumbre.

Hoy debemos considerar llegado el momento de que el hombre que cultiva las tierras que van del Miño al

Bidasoa, bordeando el Pirineo por el Norte y limitando el Ebro por el Sur, resuelva en gran parte esa

necesidad de carne, de leche, de calorías de calidad, en suma, que siente el pueblo español. Y ha de ser

precisamente en esta zona de España y no en otra, porque sólo en ella se dan las condiciones naturales

que caracterizan a la agricultura que pudiéramos llamar de tipo europeo, en la que la ganadería lo es todo

o casi todo, y en, la que la mayor parte de los productos agrícolas se transforman en ganaderos por

encentrar en, dicho terreno el animal las óptimas condiciones de medio para su desarrollo económico, ya

que el verde de sus praderíos y la dulzura de su clima permite obtener la hierba abundante y precisa como

base de su alimentación.

Los regadíos del Alto Aragón que ahora acaban de iniciarse con esas veinte mil hectáreas que en la

pasada primavera ha comenzado a reverdecer el agua del canal de Bardenas, permitirán ligar a la zona

cantábrica con Cataluña y cerrar la faja ganadera a que antes me refería. Pero a pesar de estas condiciones

favorables de clima y de medio natural, nada podríamos hacer sin contar con vosotros, porque es el

hombre el factor decisivo, sois los agricultores y ganaderos los que tenéis que creer en la eficacia de este

camino, colaborando con denuedo, ya que, en definitiva, también habréis de ser los primeros

beneficiados.

Tanto la producción agrícola cuanto la ganadera que surge del desarrollo económico de una empresa

agraria, es consecuencia, como todos sabéis, de la acción coordinada de tres factores principales: el medio

natural - la tierra en que se desarrolla y el clima que la envuelve -, un capital que, bajo forma de edificios,

mejoras territoriales, maquinaria, abonos, se-millas, etc., juega un papel tan importarte como el de la

tierra y el clima, y, por último, un tercer factor, hoy fundamental, predominante casi sobre los dos

anteriores, cual es la tecnología: arte de hacer rendir al máximo aquel medio y aquel capital. Y es,

especialmente, en esa zona de aptitud ganadera, donde medio y clima se conjugan óptima y

armoniosamente, en la que muy poco se ha hecho - vosotros lo sabéis - para, hacer más rentable la

naturaleza. Y sin embargo, es de urgente necesidad el que la empresa salga de la dimensión inapropiada

que representa el minifundio agotador de energías, esfuerzos y capital, a través de la concentración

parcelaria iniciada en varias provincias bajo los mejores auspicios.

No menos urgente es la tarea de capitalizar las explotaciones mediante el cumplimiento de un mínimo de

condiciones previas, que, en muchos casos, la propia concentración parcelaria ha de establecer; y de un

mínimo de garantías en la rentabilidad de la empresa y en la extensión del crédito, para que el agricultor

pueda confiadamente invertir sus ahorros en mejorar la explotación sobra la que vive. Más, todo esto, no

podrá conseguirse si el agricultor no es capaz de valorar la importancia que esta capital tiene, y de aquí la

necesidad - necesidad previa y primordial en grado sumo - de una mejor formación cultural y técnica del

hombre del campo. Para alcanzar tan inexcusable objetivo contamos con los Servicios técnicos del

Ministerio de Agricultura, y sobre todo con el Servicio de Extensión Agrícola en contacto permanente

con los agricultores, que ya ha iniciado su actividad en muchas regiones de España, pero sobre todo en la

zona Norte, zona del minifundio, de agricultura compleja can grandes posibilidades.

RACIONALIZACIÓN DE LA EMPRESA AGRARIA

Frente a las dificultades actuales que nacen de una insuficiencia de determinadas producciones

agropecuarias para atender una demanda creciente el camino más fácil, dentro de su complejidad, claro

está, y sobre todo el más económico para vencerlas, es el de la mejora técnica y el de la racionalización de

la empresa agraria. Pero tal camino, ya en marcha con éxito evidente en otras zonas de nuestra Patria, no

presupone únicamente la realización de obras materiales, sólo en parte necesarias, sino que exige también

habilidad, técnica, trabajo intenso, mejor ordenación; es decir, de todo aquello que en suma, va

directamente encaminado a racionalizar una agricultura que, cual la del Norte de España, se ha

desarrollado menos, quizá porque se abrigaba la creencia, al compararla con la del resto del país, que era

más fácil y estabilizada, menos preocupante bajo el punto de vista político, y que, por ello, no necesitaba

ayuda ni protección. Si esta idea errónea pudo mantenerse en otro tiempo, el Movimiento ha venido a

desmontarla como otras muchas viejas tesis que pugnaban con la realidad misma de las cosas. Pero como

desgraciadamente no poseemos la varita mágica que nos permita corregir en un decir amén, todo aquello

que no nos gusta, se explica el por qué de la existencia de ciertos problemas que todavía subsisten. Vamos

entrando en ellos conforme nos lo permiten nuestras posibilidades. Y es, a partir de ahora, cuando hemos

de enfrentarnos resueltamente con un sistema de cosas que tanto daño ha acarreado a la agricultura

norteña. Vamos a desmontarlo con la mesura y la responsabilidad que corresponde a la tarea de sustituir

un orden-anacrónico por otro nuevo, moderno, ajustado a la realidad y a los verdaderos intereses de una

zona agrícola fundamental para nuestra economía.

Centremos por ello, en esta ocasión, nuestra atención en el tema concreto de la ganadería. Tres son, a

nuestro juicio, los ejes fundamentales de toda política de mejora ganadera: la sanidad, como paso primero

y capital, porque sin animales sanos o bien defendidos contra las epizootias, nada puede obtenerse;

alimentación adecuada, fundada en una posibilidad efectiva de hacer llegar al ganadero piensos buenos,

abundantes y a precios adecuados, y por último, mejoramiento selectivo de nuestras razas autóctonas, a

base de utilizar, en las debidas proporciones, ejemplares de ganado selecto de nuestra propia cabana o de

importación cuando se consideren necesarios técnicamente.

DAD LA PREFERENCIA AL VACUNO DE LECHE

Huelga decir que, frente a viejos criterios y aún sofismas en torno a estos problemas, no cabe en el

presente concebir una ganadería con plena independencia de la agricultura; muy por el contrario, la

explotación ganadera, ha de apoyarse necesariamente en una ordenación racional de los cultivos y en el

adecuado aprovechamiento del monte; si no es así, si el número de cabezas que pesa sobre la explotación

no está equilibrado, no responde a sus posibilidades, surgen inmediatamente perturbaciones que rompen

el equilibrio económico de la empresa. Por esta razón para crear explotaciones equilibradas en todos los

aspectos, se han fundado en Galicia y en gran parte del norte de España Explotaciones Agrarias

Familiares Protegidas, y puedo anunciaros que se crearán muchas más. Con ellas se pretende demostrar al

agricultor las ventajas que le reporta la implantación de una alternativa de cultivos adecuada, la

regeneración de tus pastizales, el empleo de simientes de calidad en sus pradeños y la ordenación del

monte para conseguir de este modo una mayor cantidad de hierba y de piensos que le permita una mejor

alimentación del ganado y, por consiguiente, la utilización de ejemplares de elevada calidad y alto

rendimiento. Todo esto es, como sabéis, no un proyecto, sino una realidad tan prometedora que las

peticiones para gozar de la asistencia técnica y ayuda del Ministerio para la creación de este tipo de

Explotaciones crece de día en día.

En cuanto a la clase de ganado, y como consecuencia de los estudios técnicos realizados, se ha estimado

en general aconsejable, teniendo en cuenta nuestras características, dar la preferencia al vacuno de leche

por varias razones: por la mayor rentabilidad de su explotación, porque nuestra producción láctea es

insuficiente, y porque el consumo medio es, en nuestro país, mucho más reducido que el de las restantes

naciones de Europa, con las consecuencia que ello lleva consigo, dado que la leche es un alimento de

primera calidad; y, de otra parte, porque la producción de carne con exclusividad, y cuanto más selecta es

la raza, con mayor motivo, es muy cara y en el mundo cada vez se tiende más, como consecuencia, a su

vez, de los postulados de signo social de los tiempos, a producir carnes de clase media

al alcance de todos, mejor que carne selecta para unos pocos.

INSTALACIONES INDUSTRIALES DE TIPO COOPERATIVO

De sobra sabemos que los beneficios que actualmente proporciona la explotación del ganado vacuno, no

son, en general, suficientes, pero esto se debe en gran parte a que el animal produce muy poco, porque

está mal alimentado, mal atendido, mal alojado y, por añadidura, sometido a un trabajo excesivo, en

muchos casos. Cuando se duplique, al menos, el rendimiento por cabeza - empeño que no es difícil a

través de animales de calidad, sanos y sometidos a una alimentación adecuada - , el coste de producción

disminuirá y una mejora de los precios actuales, consecuencia de la mejor calidad y de la garantía

sanitaria del producto, hará rentable una explotación que hoy ofrece pocas sugestiones para atraer al

agricultor. Mas todo esto no basta; queremos completar nuestro plan, sin menoscabo del importante

cometido asignado por el Gobierno a las Centrales Lecheras, mediante la instalación de una amplia red de

centros de recogida e industrialización de la leche, que garantice el mercado de este producto y permita al

mismo tiempo que el incremento del ganado vacuno, con los productos lácteos, y especialmente leche en

polvo, que se obtengan, establecer un volante regulador de la oferta a lo largo del año. Debe constituir

aquella red un conjunto numeroso de centros, porque creo que es preferible crear instalaciones

industriales de tipo cooperativo preferentemente, de tamaño medio, antes que grandes complejos

distanciados entre sí y alejados, por consiguiente, de las pequeñas empresas productoras.

El cuadro general que acabo de presentaros reclama, desde el ángulo preciso de las necesidades de

productos ganaderos para la alimentación de nuestro país, una acción complementaria para que el

mercado de aquellos y especialmente de carne, tenga mayor fluidez que la alcanzada, no obstante haberse

incrementado la producción de ésta en un 110 por 100 anual al pasar de 232.000 Tms., en 1941, a

435.000 toneladas métricas, en 1958, la de leche en un 35 por 100 y la de huevos en un 65 por 100, al

pasar las producciones respectivas de 23 a 31 millones de hectolitros y de 75.000 a 124.000 toneladas. Es

necesario pues, al menos, durante la fase de incremento del ganado vacuno, complementar la carne

obtenida de éste con la procedente del ganado de cerda, siempre más económica, y cuya explotación es

necesario racionalizar e incrementar. Este ganado ha sido tradicionalmente un abastecedor importante del

mercado nacional, hasta tal punto que en gran parte de España el abastecimiento de carne procedía sólo

del cerdo y del ganado lanar. Hablo, naturalmente, de un tiempo pasado, pues hoy, por la elevación del

standard de vida ya no es así; más la carne de cerdo tendrá que seguir jugando un papel importante en la

dieta nacional. Consecuentes con esta necesidad, nuestros técnicos vienen realizando estudios, ya muy

avanzados, encaminados a seleccionar nuestras especies para disminuir la proporción de tocino, defecto

principal de nuestras razas autóctonas y de nuestro sistema de producción.

HACIA UNA SOCIEDAD DE RENTA MEDIA MAS UNIFORME

Ante la necesidad de un precio suficiente al productor no sólo para estimular el desarrollo de la empresa,

sino para permitir el aumento de capital que su mejora técnica supone - y en este caso concreto la

utilización de ganado de calidad susceptible d elevados rendimientos -, se presenta la no menos estimable

de llegar al mercado de consumo con precios asequibles al comprador medio. Porque frente a una

sociedad estratificada, con grandes diferencias de renta, se tiende también en el mundo hacia otra de renta

media más uniforme, con una mejor distribución y con una capacidad de compra que no permita precios

elevados en los productos alimenticios. Entre el precio de producción y el de consumo hay una amplia

gama de escalones en la comercialización normal de los productos agrícolas que la hace excesivamente

costosa. Por ello, en los países más adelantados se registran costos notablemente inferiores en dicho

proceso, así como frente a un aumento creciente de los precios de producción, los de consumo se elevan

mucho menos, y esta diferencia se amortigua por una reducción extraordinaria de los márgenes

comerciales al actuar también directamente los agricultores en el comercio de sus productos, a través de

sus propias organizaciones, sistemas de venta qué debemos establecer. Esto supone una ruptura del

sistema tradicional; ello obliga, antes que nada, a vencer la dispersión y el excesivo individualismo que

impera entre los productores. El desarrollo cooperativo, que tanto apoyo ha tenido en el Ministerio en

estos últimos años, tiende a vencer este exagerado individualismo; la creación de una red de industrias

cooperativas de transformación y conservación conducirá al mismo resultada.

En el otro extremo, la red de pequeños establecimientos dé venta al detalle en las grandes poblaciones ha

de sustituirse por mercados amplios en los que el consumidor encuentre todos los productos propios de la

rama de la alimentación. A ello se tiendo con la creación de supermercados, que la Comisaría General de

Abastecimientos ha iniciado con tanto éxito en las poblaciones más importantes del país. Al Ministerio de

Agricultura compete el asegurar el abastecimiento de estos mercados y adaptar la producción agrícola y

ganadera a las condiciones precisas para que aquél pueda realizarse debidamente, al objeto de que las

Cooperativas de productores suministren preferentemente a dichos establecimientos productos uniformes,

de calidad garantizada y en cantidades suficientes a lo largo del año. De esta forma los gastos de

comercialización pesarán mucho menos sobre los iniciales pagados al productor y será posible llegar al

consumo en condiciones perfectamente aceptables, a tono con los precios de producción y el poder de

compra de la población consumidora media del país.

TOTAL TRANSFORMACIÓN DEL MERCADO DE PRODUCTOS

El programa, cuyas líneas esenciales acabo de describiros, es ambicioso, puesto que obliga a una total

transformación del mercado de los productos agrícolas y ganaderos, pero es indispensable y fundamental,

tanto en el sector de la producción cuanto en el de la estricta comercialización. Lo absurdo sería que sin

afrontar el perfeccionamiento económico de los sectores afectados, en cuya empresa tenemos cifradas

nuestras mayores esperan-zas, siguiéramos empecinados en la pervivencia de una agricultura protegida a

ultranza, fiel a unos sistemas anticuados de producción y a merced de una red comercial trasnochada y

anacrónica.

A lo largo de cuanto os llevo dicho he procurado trazar las líneas generales de un programa de actuación

en el sector ganadero. Todos los empeños necesitan puntos precisos, metas claras, lo que se llama un

norte y una guía. Ahora es llegado el momento de poner a contribución nuestra capacidad de trabajo,

nuestro espíritu de progreso y, sobre todo, nuestra voluntad de organización. Pensad en que la ganadería

ocupa una posición de vital importancia en la batalla económica de España. Obedientes a la voz de

mando, hemos de, acudir presurosos e ilusionados al llamamiento que al campo español ha hecho el

Caudillo. Que Francisco Franco sepa que cada cual está en su puesta y que la España de los montes, los

valles y las llanuras, la España de los huertanos, los labrantines y los pasiegos tiene moral de victoria y es

capaz de hacer que nuestro país ocupe un puesto de honor en el escalafón mundial de la ganadería. ¡Viva

Franco! ¡Arriba España!"

Grandes aplausos acogieron las palabras del Sr. Cánovas.

Torrelavega tributó una cordial despedida al ministro do Agricultura, que a primera hora de la tardo

marchó con dirección a Santander para luego proseguir viaje hacia Madrid. - Cifra.

 

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