Nuestra agricultura está sometida a un proceso expansivo y de modernización  :   
 Discurso de D. Cirilo Cánovas en la sesión plenaria del I Congreso Sindical. 
 ABC.    03/03/1961.  Página: 39-40. Páginas: 2. Párrafos: 37. 

ABC. VIERNES 3 DE MARZO DE 1961. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 39

NUESTRA AGRICULTURA ESTA SOMETIDA A UN PROCESO EXPANSIVO Y DE MODERNIZACIÓN

Discurso de D. Cirilo Cánovas en la sesión plenaria del I Congreso Sindical

A las diez y cuarto de la mañana; en el salón de actos de la Casa Sindical, se reunió en sesión plenaria el

Congreso Sindical.

Estuvo presidido por D. José Solís Ruiz, al que acompañaban los componentes de la Mesa del Congreso.

En otra presidencia ocuparon puestos los componentes de la Mesa de la Comisión que estudió la ponencia

"La representación sindical", cuyas conclusiones provisionales habían de someterse al Pleno.

El Sr. Marcos Chacón dijo que la presidencia de la Comisión de Trabajo que ha estudiado la

representación sindical sometía a la consideración del Pleno el resultado primero de un trabajo realizado

por los ponentes y discutido y perfeccionado a lo largo de tres sesiones de once horas. Cuatrocientos

vocales, intervinieron a lo largo de las sesiones en el estudio y discusión de las proclamaciones y

recomendaciones en que la ponencia estuvo dividida.

La ponencia, por medio de su secretario, don Antonio Gómez Molleda, dio lectura a los textos de las

proclamaciones y de las recomendaciones de "La representación sindical" aprobados provisionalmente

por la Comisión y que fueron discutidos uno por uno simultáneamente.

Poco después de la una de la tarde llegó don Cirilo Cánovas, ministro de Agricultura, a quien

acompañaban el subsecretario del Departamento, Sr. Pardo Canalís, y todos los directores generales del

mismo, los cuales tomaron asiento en la presidencia. El señor Solis pronunció unas palabras agradeciendo

la presencia del Sr. Cánovas. "Esperamos que sus palabras sean una guía para nuestras deliberaciones. La

gran obra sindical mira siempre hacia el campo y sabe que en el campo está gran parte de su porvenir y

del porvenir de España."

Seguidamente el ministro de Agricultura pronunció un discurso.

DISCURSO DEL SEÑOR CÁNOVAS

Don Cirilo Cánovas inició sus palabras diciendo que vuelve a encontrarse con los congresistas sindicales

al cabo de tres años, bajo el símbolo de las cinco flechas en que se resume la fortaleza de España y su

unidad; bajo el símbolo sindical, expresión de los afanes de los millones de españoles que, formando un

haz corporativo, aportan cotidianamente su trabajo y su ingenio a la tarea de producir. Agradeció la

invitación del ministro secretario general para hablar en el Congreso, y dijo que a nadie se le oculta que

gracias a la Organización Sindical los españoles están adquiriendo hábitos y modos de vivir y pensar muy

distintos de los que fraguaron la trágica coyuntura de la contienda pasada.

Se refirió a la conmoción que en todos los órdenes de la vida ha experimentado España bajo la inspiración

del Caudillo, y proclamó que la verticalidad sindical constituye la más original y efectiva aportación que

jamás ha puesto nadie sobre el tapete tiara extirpar el cáncer que representa la lucha de clases.

Estudió el desenvolvimiento económico español desde las tendencias autárquicas inmediatas a la

terminación de la guerra: la inflación que aparece en 1954, después de un trienio de resurgimiento, y la

variación del signo económico registrado en la Europa occidental al terminar la segunda guerra mundial.

El establecimiento europeo desemboca en un proceso de expansión económica, al que tiene que

incorporarse España, lo que motivó la política de estabilización realizada con tanto éxito.

La agricultura ha tenido un importante papel en la marcha del mecanismo estabilizador por el progresivo

perfeccionamiento de nuestra producción agraria. Nuestra agricultura está sometida a un proceso

expansivo, que influirá notablemente en el saneamiento de la balanza comercial. Pero estamos en un

punto de partida, y hay que ampliar las posiciones conquistadas. Hay que aumentar el

volumen de las exportaciones agrícolas, perfeccionando nuestras condiciones de producción y

comercialización.

El principio básico de toda integración económica es favorecer la especialización de las producciones. En

plazo no muy lejano se habrá modificado considerablemente la distribución actual de cultivos y

aprovechamientos; el Ministerio de Agricultura dedica a esta adaptación atención preferente, pero es

preciso que los agricultores colaboren con un espíritu fácil de adaptación y comprensión de la necesidad

de modernizar su empresa. Modernizar en el sentido de aumentar la´ productividad, de alcanzar mayor

eficiencia productiva, mediante una técnica más depurada y una mejora de la calidad. La integración en

cualquiera de las nuevas comunidades europeas habrá de hacerse eficaz si montamos nuestra agricultura

sobre tres liases fundamentales: técnica suficiente, tipificación con calidad adecuada y precios de

competencia.

El señor Cánovas enumeró seguidamente las condiciones que será preciso lograr para conseguir, las

citadas bases citando, entre otras, la divulgación técnica, la transformación de explotaciones agrarias de

extensión mínima y el análisis detenido de los circuitos comerciales.

Para hacer rentable la producción sin aumentar los precios finales al consumidor, hay que aminorar los

costes, reducir los márgenes de comercialización y facilitar a la agricultura las materias primas y utillaje a

precios en consonancia con las finalidades que se persiguen. También será preciso prestar las ayudas

necesarias a la producción, política que siguen aquellos países que llevan ya un proceso más adelantado

que el nuestro en este sentido.

Para realizar estos planes disponemos de la atención que dentro de la feliz política de inversiones se ha

manifestado en los programas del Gobierno. Citó las inversiones más convenientes, entre otras las que se

traducirán en el aumento de nuestros regadíos, la repoblación forestal, la conservación de suelos y la

concentración parcelaria. De estos grandes factores de mejora estructural han de obtenerse los frutos que

servirán de base para nuestra futura actuación agraria. También aludió el señor Cánovas a la ampliación

de la red de cooperativas, en cuyo espíritu puede forjarse la explotación económica y social del

minifundio de una gran parte de España, contribuyendo a la liberación de mano de obra agrícola hacia la

industria y hacia la emigración ordenada.

Hay que tener siempre presente el carácter eminente social y humano de las deliberaciones del Congreso

y la influencia que en este sentido tendrán todas las medidas que el ministro expone. El señor Cánovas

enumeró otros beneficios económicos y sociales que se alcanzarán en las grandes zonas regables y estudió

la importancia que para el perfeccionamiento de la empresa agraria tendrá la ordenación técnica a través

de la mecanización y de la construcción de cuantas mejoras sean necesarias. Citó la importancia de la

asistencia crediticia en condiciones soportables a través de diversas entidades. Todo ello tiene que estar

basado en la preparación y capacitación del agricultor, a las que el Ministerio contribuirá con todos sus

medios. Terminó con el ofrecimiento al Pleno del Congreso Sindical de que la Organización sea portavoz

de la empresa audaz y disciplinada que la agricultura reclama y manifestando que llevará al Caudillo la

seguridad del entusiasmo y cíe la eficacia de la Organización Sindical para la batalla que hay que librar

por España, por su campo y por sus gentes.

 

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