Elecciones al Parlament. 
 La mayor abstención la registró la periferia de Barcelona y afectó al voto de izquierdas     
 
 La Vanguardia.    02/05/1984.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

La mayor abstención la registró la periferia de Barcelona y afectó al voto de izquierdas

La abstención ha sido juzgada como elemento clave para la orientación de la campaña y para la

conformación de los resultados finales de la contienda electoral. Veamos cómo se ha manifestado el

comportamiento abstencionista en la ciudad de Barcelona. Señalemos en primer término que, si tomamos

como referencia las elecciones parlamentarias de 1980, la abstención desciende en torno a un seis por

ciento, mientras que si nuestro punto de comparación lo constituyen las elecciones legislativas de 1982

comprobamos un aumento de la inhibición que se sitúa en torno al 18 por ciento del censo. De ahí la

confirmación de comportamientos diferentes, según el tipo de consulta electoral de que se trate.

Al examinar la distribución territorial de la abstención, cabe notar que se da con especial intensidad en los

distritos que forman el arco periférico del mapa barcelonés: se trata, como es sabido de las áreas de

composición dominante de clase media baja y baja, que han solido expresar preferencias electorales por

los partidos de izquierda. Destacan, a este respecto, la abstención, en Ciutat Vella —distrito I— y en

Ciutat Nord -distrito 8- En .cambio, en el extremo inferior de la escala ofrecen las cotas más bajas de

abstención los distritos que componen lo que en otros trabajos hemos denominado la "cuña moderada o

conservadora" que se extiende desde Pedralbes, en el noroeste del mapa municipal, hasta el centro. Así,

cabe subrayar la intensa participación del actual distrito V —Sarriá-Sant Gervasi—, con sólo un 25 por

ciento de abstención frente a la media municipal de un 35 por ciento. Igualmente bajos son los

porcentajes de abstención de los distritos II -Eixample-, IV —LesCorts- y VI —Gràcia.

Si comparamos estos datos de la distribución territorial con los de las consultas más recientes,

comprobamos en general la persistencia de la pauta: mayor grado de inhibición en el arco periférico y

mayor atracción por las urnas en la "cuña central", confirmando la menor . implicación política de

sectores sociales económica y culturalmente menos cualificados. Sólo las elecciones legislativas de 1982

fueron una excepción, lo cual redando probablemente en el buen resultado socialista.

Para concluir este análisis apresurado, vale la pena resaltar dos extremos de cierto interés. Por un lado, se

confirma una menor participación en las elecciones autonómicas con respecto a las elecciones generales.

Por otra parte, se advierte que el electorado de los distritos de la "cuña central" -de la Barcelona social y

económicamente mejor establecida- mantienen e incluso aumentan -con respecto a las autonómicas de

1980- su relativamente elevada participación en relación con la media municipal.

 

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