Autor: ;Valdecantos, Camilo. 
 Rechazada la propuesta socialista de devolución del proyecto al Gobierno. 
 Enfrentamiento ideológico entre la izquierda y la derecha en el debate del Estatuto de Centros Escolares     
 
 El País.    05/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Enfrentamiento ideológico entre la izquierda y la derecha en el debate del Estatuto de Centros Escolares

BONIFACIO DE LA CUADRA y CAMILO VALDECANTOS

La discusión que inició ayer el Pleno del Congreso sobre el Estatuto de Centros Escolares alineó a las

fuerzas parlamentarias, de acuerdo con profundas convicciones ideológicas, en posiciones de izquierda y

de derecha. Los socialistas anunciaron que será esta la primera ley orgánica de desarrollo de la

Constitución que votarán en contra. La Cámara rechazó la propuesta socialista de devolución del proyecto

de ley al Gobierno por 116 votos favorables (socialistas, comunistas y andalucitas), 174 en

contra(UCD,CD y Millría Catalana) y dos abstenciones. El Grupo Mixto votó de modo plural, y el PNV

permaneció ausente del hemiciclo. El debate se inició con la presentación del proyecto por parte del

ministro de Educación, José Manuel Otero Novas.

«Las leyes de Educación no van a eliminar como por ensalmo los poderosos factores discriminatorios

extraescolares, pero sí van a contribuir a quebrantar sus efectos. La red de centros docentes a los que

lleguen fondos públicos actuará como instrumento de progresiva igualación social. Así queremos que sea,

y esa finalidad persigue la ley de Centros Docentes y el sistema de financiación de La enseñanza, que está

previsto establecer.» Esta fue una de las afirmaciones más resonantes del ministro de Educación, José

Manuel Otero Novas, en su discurso de presentación ante el Pleno del Congreso de la ley orgánica que

regula el Estatuto de Centros Escolares.

Otero Novas comentó por hacer algunas disquisiciones sobre la libertad, pluralismo, la democracia y el

consenso: «Pretender un consenso doctrinal continuo », dijo, «supone ignorar la naturaleza humana.» Al

abordar la «real diversidad de opciones educativas», aseguró que pretender eliminarla «seria mesianismo

totalitario; ignorarla sería ingenuidad peligrosa. Cualquier opción educativa supone siempre, seamos o no

conscientes de ello, una respuesta, ante cuestiones ultimas, quizá ultracientíficas, en nuestro actual nivel

de conocimiento y ante las cuales nadie puede alzarse con la pretensión de tener la única verdadera. Y, en

cualquier caso, nadie puede, en pura legitimidad democrática, imponer la propia, directa o indirectamente

a los demás. Resulta así que el respeto al pluralismo educativo va incluido en la aceptación del principio

que hace posible la democracia misma»

MARISA FLOREZ

El ministro de Educación, José Manuel Otero, se fuma un puro en el banco azul después de presentar al

Pleno del Congreso el proyecto de Estatuto de Centros Escolares

Se refirió en otro momento a que «la inclusión del término ideario en este proyecto legal ha suscitado

algunos recelos»; y añadió que ese ideario —positivo o negativo, aceptado o elaborado por los padres,

según, los casos— no es otra cosa que la definición del carácter propio que a cada centro confiere el tipo

de educación que se imparte.

Mencionó luego el ministro la necesidad de crear las «condiciones materiales» que hagan posible el

ejercicio de los derechos educativos. «Comprendo», dijo Otero Novas, «que algunos encuentren en los

supuestos dogmáticos de su propia filiación política cierta dificultad para aprobar una ley. que consagra

el pluralismo y la libertad.» En ese momento se escucharon en la Cámara algunos silbidos y murmullos

de protesta, entre los bancos de la izquierda.

«Pero sería triste», siguió Otero Novas, «que quienes también en la oposición se inspiran, como así lo

vienen demostrando en estos valores de pluralismo y libertad, no lo refrendaran en esta ocasión, como si

la ley no respetara con igual fuerza y claridad los valores de justicia o de igualdad, o por el temor

infundado de que la situación escolar continúe siendo la misma que hasta ahora.»

Concluyó el ministro de Educación afirmando que la situación que resulte de la aprobación de este texto

legal será muy distinta porque «existirá la posibilidad real de que todos los españoles opten por el tipo de

educación que deseen para sus hijos». «Porque la Administración no va a financiar centros, sino a los

ciudadanos para que éstos elijan. Porque nadie va a disfrutar de fondos públicos para buscar ningún tipo

de negocio privado con la enseñanza. Porque todos los españoles van a tener ciertas posibilidades

educativas, hasta ahora reservadas a los de mayor nivel de ingresos. Porque los centros, tanto públicos

como privados, con alumnos financiados por el Estado, serán interclasistas, dejando de ser los centros

estatales un refugio necesario para las clases menos acomodadas.»

 

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