Autor: Soriano, Manuel. 
 El grupo parlametnario de UCD, al borde de la ruptura. 
 Seara dimitirá si no prospera la LAU     
 
 Diario 16.    04/12/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

Seara quiere dimitir porque Martín Oviedo quiere que no se reúna la Comisión. Entre tanto, Ordóñez se

teme lo peor cuando se discuta el divorcio.

.

El grupo parlamentario de UCD, al borde de la ruptura

Seara dimitirá si no prospera la LAU

El ministro de Universidades, Luis González Seara, puede dimitir de su cargo si no prospera la LAU en el

grupo parlamentario de UCD. Esta decisión se la comunicó ayer el ministro a Suárez en. la Moncloa.

Carmela García Moreno, presidenta de la Comisión de Universidades, dijo que el enfrentamiento entre el

grupo parlamentario y el Gobierno debe resolverlo el partido y Adolfo Suárez, porque lo que se juega es

quién manda: si el grupo, o el partido y el Gobierno.

Manuel SORIANO

Madrid — El proyecto de ley de Autonomía Universitaria dividió ayer seriamente al grupo parlamentario

de UCD produciéndose una fuerte ofensiva contra los planteamientos del ministro de Universidades e

Investigación, el social demócrata Luis González Seara.

EL grupo parlamentario centrista no logró unificar criterios sobré los puntos fundamentales del citado

proyecto de ley después de una larga e intensa discusión, tensa en algunos momentos, que duró diez

horas.

Los sectores más conservadores llegaron a plantear que no empezara a discutirse el proyecto en la Comi-

sión correspondiente hasta que los diputadas centristas se pusieran de acuerdo. González Seara llegó a

decir que no podía responsabilizarse, como miembro del Gobierno, de las consecuencias políticas que

podría tener cualquier decisión del grupo que supusiera un «parón» a la tramitación parlamentaria del

proyecto.

José María Martín Oviedo fue el más firme defensor de que se aplazara la sesión de la Comisión de

Universidades, que hoy tiene previsto debatir la LAU. Se produjo una viva discusión sobre este tema y se

llegaron a oír voces de alarma ante la posibilidad de que se rompiera el grupo parlamentario del partido

del Gobierno. Después de una larga discusión se ´ decidió que hoy empezará el. debate en Comisión al

mismo tiempo que un grupo de trabajo integrado por diputados miembros del Gobierno y de la dirección

del partido buscarán la unificación de criterios sobre los puntos conflictivos.

Estos se centran en el concepto, de servicio público . de te Universidad, los órganos rectores, el acceso del

profesorado y las tasas, entre otros. Precisamente, los puntos claves que definen al proyecto de ley.

Meilán desencadenó la polémica

El catedrático de Derecho Administrativo José Luis Meilán Gil miembro del Opus Dei y defensor del

regionalismo gallego, desencadenó la polémica que se abrió frente a los criterios del ministro de

Universidades.

Meilan defendió la tesis de que debe hacerse más hincapié en el reconocímiento de la educación como un

derecho fundamental que el Estado debe proteger, tanto en su vertiente pública como privada, y garantizar

un sistema universitario global.

Entró en abierta discrepancia con el concepto de la Universidad como servicio público que contempla el

proyecto de ley.

Rechazó que se argumente como obstáculo la ley Villar Palasí, proclive a la estatalización de la

enseñanza, y llegó a decir que «me fisco, con perdón, en esa ley porque lo que hay que tener en cuenta

son los derechos que la Constitución garantiza».

Tesis parecidas a las de Meilán, o críticas hacia el proyecto de ley, defendieron los diputados Joaquín

Satrústegui, Huelín Vallejo Y Esperabe de Arteaga. En turnos de apoyo al texto de González Seara,

asumido por la ponencia correspondiente del Congreso, intervinieron José Javier Rodríguez Alcaide, Luis

Gámir y Carmen Solano, de tendencia socialdemócrata.

Meilán se justificó ante los periodistas resaltando que había mantenido enmiendas con carácter

testimonial o académico.

El sector socialdemócrata se mostró muy preocupado. «Vienen a por nosotros»; decían nerviosa e

insistentemente por los pasillos mientras se trataba de conseguir un acuerdo. Según este sector, los

planteamientos que se hicieron frente a la LAU fueron los de la defensa de los intereses de las

Universidades privadas y religiosas, como la de Navarra y de Deusto. Los diputados de UCD iniciaron

ayer un largo e intenso proceso dé fiscalización sobre los criterios del Gobierno acerca de dos importantes

- proyectos da ley, como son el de Autonomía Universitaria y el de Divorcio. El ministro de Justicia

esperó expectante y preocupado a que le llegara el turno a su proyecto de ley.

Pero la dura discusión sobre la LAU acaparó todo el día de ayer, y la discusión interna sobre el divorcio

en el grupo centrista se producirá probablemente la proxima semana. No obstante, hoy también

comenzará el debate en la Comisión de Justicia del proyecto de ley de Divorcio.

Los ministros de Universidades y de Justicia comparecieron ante el pleno del grupo parlamentario de

UCD para dar cuenta de las modificaciones introducidas en los dos textos respecto a los proyectos

enviados por el Gobierno.

En ambos temas subyace un espíritu crítico, bastante extendido, en el sentido de que ambos ministros han

hecho muchas concesiones a las exigencias del PSOE. El criterio de González Seara y el de Fernández

Ordóñez es sacar adelante las leyes de Autonomía Universitaria y de Divorcio lo más progresistas

posible, adaptadas a la realidad social de nuestro país.

La reunión de ayer, en sesiones de mañana y tarde con amplia presencia de los diputados de UCD,

responde a la etapa emprendida por el grupo parlamentario al frente del nuevo portavoz, Miguel Herrero

de Miñón.

Oposición al Gobierno

Se empieza a poner en práctica el objetivo de que los parlamentarios que sostienen el Gobierno de Suárez

tengan especial protagonismo en la. política gubernamental parlamentaria.

Al final de la tensa jornada Herrero de Miñón manifestó a los periodistas que no se había producido tanto

un enfrentamiento como una oposición de miembros del grupo parlamentario frente a los criterios del

Gobierno.

Señaló que no se planteaba confianza o desconfianza hacia el Gobierno. «Plantear la confianza cuando

hay la mínima discrepancia en un proceso prelegislativo sería un chantaje.»

Preguntado si se admitiría la libertad de voto en el tema de la LAU, dijo qué debe mantenerse más bien la

solidaridad de voto, conseguida a través de la decantación de las distintas posiciones en un amplio debate

que tendría por desenlace una decisión solidaria y no impuesta.

 

< Volver