Sus terrores favoritos. 
 La LAU de nuevo en el congelador     
 
 ABC.    02/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Sus terrores favoritos

La LAU, de nuevo en el congelador

MADRID (Enrique de Diego). En muchas de las películas de terror, dentro del congelador,

en el armario o en el baúl se encuentra el misterio, el enigma, incluso el cadáver. Cuando la

inocente señora de la limpieza o la portera abre las puertas, se oye un histérico grito y las

puertas vuelven a cerrarse como tratando de ocultarlo de nuevo. Lo cierto es que algo parecido

está ocurriendo con la ley de Autonomía Universitaria: desde hace cuatro años, rectores,

profesores, ministros y políticos hablan continuamente de ella, pero a la hora de la verdad se

oye siempre algún portazo.

desde hace cuatro años, los rectores no tienen complicaciones para preparar sus discursos de

apertura de curso: una serie de problemas para los que la Universidad esfera la ley de

Autonomía Universitaria. Las autoridades ministeriales presentes en e¡ acto tienen también

resuelta la contestación: esperamos contar con ella en breve, imprimiéndole la necesaria

urgencia. Este año el ministro, Juan Ortega y Díaz Ambrona, ha puesto un nuevo margen al

Rubicón: las Navidades.

Pero los retrasos han venido de nuevo: Presupuestos Generales, situación del partido

gubernamental y ei Grupo parlamentario centrista calificándola de «no oportuna», porque

puede ser un factor de división.

UN CAMINO DIFÍCIL COMO LEY ORGÁNICA

Y lo peor es que puede que tengan razón los Satrústegui, Álzaga, Meilán, etc., cuando afirman

que la LAU no es oportuna, como no lo es et molesto cadáver del congelador. El carácter de ley

orgánica que se le ha querido dar siempre viene actuando como una espada de Damocles,

porque implica un pacto que debe no romper además al Grupo parlamentario de UCD. Nudo

gordiano que se ha complicado más.

Hasta ahora se ha buscado un pacto con el PSOE; los primeros acuerdos fueron una bomba

que le estalló a González Seara. El nuevo proyecto es más asumíble por el Grupo

parlamentario centrista, al haber eliminado el requisito parlamentario para la aprobación de la

ley de cada Universidad privada y situarlo en el cumplimiento de una serie de condiciones

previas que permiten —una vez cumplidas— la aprobación autonómica por el Ministerio; pero

sigue produciendo polémica interna en los aspectos relacionados con el profesorado en su

conjunto, en los que el PSOE está muy atento a los intereses del profesorado no numerario.

Tampoco faltan las reticencias en otros apartados: autonomías, órganos de gobierno, y el

mismo hecho de que sea un proyecto demasiado concreto para ser una ley de Autonomía que

permita el desarrollo libre de la identidad de cada Universidad.

Para dar el apoyo de los votos socialistas el PSOE necesita algunas concesiones —sobre todo

en el profesorado— a fin de poder decir que pasa por alto sus propias opiniones para dotar a la

Universidad de un instrumento legal que la saque de sus actuales incertidumbres. La

insistencia en dar ruedas de Prensa por parte de Alfonso Lazo y Gregorio Peces-Barba indica

bien a las claras el interés y una cierta necesidad de conseguir un acuerdo con esas

contrapartidas, sobre todo teniendo en cuenta que los socialistas sa opusieron a un proyecto

nítidamente coln-cidenfe con sus posturas, como era el orovecto de González Seara

Las minorías nacionalistas vasca y catalana son en este punto unos aliados prácticamente

imposibles, porque necesitan mantener su propia identidad ante su electorado, y LOAPA y LAU

se han convertido en las dos bestias negras de su propaganda, insistentemente mencionadas

en todos Jos discursos.

La situación se ha agravado con la práctica existencia de otro grupo parlamentario producto de

la escisión de los socialdemócratas de Fernández Ordóñez y González Seara, fuertemente

comprometidos en esta cuestión, que no ofrecerán un apoyo incondicional a sus mismos

compañeros de partido que se les opusieron cuando ellos eran ios responsables de la LAU,

máxime cuando han prometido apoyo a) Gobierno pero independencia en las cuestiones

fundamentales, entre tas que se encuentra, de seguro, la Universidad.

Sus condicones quizá fueran más fuertes que las de los socialistas.

Tampoco parece fácil contar con los votos de Coalición Democrática si no se diera una

coincidencia neta entre su postura y el articulado: el desembarco de Díaz Pinés —uno de tos

protagonistas de esta historia en e! seno centrista— en Alianza Popular reafirma este supuesto.

POCAS SALIDAS

A la vuelta de cuatro años de debate la LAU sigue siendo inoportuna. En resumen, pocas

salidas para una ley orgánica o simplemente una: un acuerdo con el PSOE; pero se volvería a

la imagen del consenso y se recrudecería el debate interno de UCD. Camino difícil. El que

parece cerrado es un acuerdo conjunto con CD y Minoría Catalana, pues entra en juego la

visión por cada una de las autonomías.

Calvo-Sotelo ha dicho que apoya el proyecto del Gobierno, lo cual en el fondo no es decir

mucho. Ahora es tanto presidente del Gobierno como del partido: cerrar de nuevo la puerta a la

LAU porque no es oportuna es condenarla prácticamente a seguir en e! congelador hasta

después de las elecciones de 1983. A UCD sólo le queda poner orden en casa y ceder a

algunas de las contrapartidas del PSOE, o tratar de sacar esa ley en solitario, como una ley

normal despojada del objetivo de orgánica, más sencilla quizá en su articulado.

No hacerlo por ninguna de las dos vías puede representar un desgaste peligroso y retrasar una

reforma de la Universidad que es ampliamente sentida. La Universidad viene pidiendo y

necesita esa ley Díaz-Ambrona se ha encontrado ya con las primeras dificultades serlas Quizá

la LAU exija que Leopoldo Calvo-Sotelo ponga en juego su doble función actual para terminar

con esta historia que supera ya los cánones del cine de suspense.

 

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