Autor: Velasco Alvaro, Miguel. 
   La postura del Ministerio me parece que está al servicio de un sectarismo radical  :   
 Declaraciones de monseñor Palenzuela. 
 ABC.    25/09/1983.  Página: 45-46. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

«La postura del Ministerio me parece que está al servicio de un sectarismo radical»

He aquí las declaraciones concedidas por monseñor Palezuela en exclusiva para ABC:

—¿Cuál ha sido el proceso por el que han pasado esos catecismos, don Antonio?

—La Comisión tiene unos servicios técnicos que desarrollan los programas; los obispos nos encargamos

de revisarlos conjuntamente. Yo he revisado esos catecismos aquí, en Segovia, conjuntamente con el

experto que vino varias veces con los originales. De modo que no ha sido una cosa improvisada.

José María Maravall

Personalmente no encontré nunca nada que pudiera ser censurado por el Gobierno. La revisión de estos

originales se llevó a cabo durante bastante tiempo a lo largo del pasado curso. A mediados de abril se

presentaron en el Ministerio de Educación y Ciencia los textos correspondientes al sexto curso junto con

la correspondiente carta de petición de autorización. Y en mayo, los correspondientes al quinto curso con

igual procedimiento.

—¿Cómo respondió el Ministerio ante esa presentación?

—El Ministerio respondió por comunicaciones verbales, cartas imprecisas, de tipo confidencial; pero no

tomó una postura oficial.

Et día 30 de julio, ante la urgencia de sacar los textos para el presente curso, se produjeron unas

conversaciones conjuntas en las que intervienen los obispos monseñor Antonio Rouco Várela, de

Santiago de Compostela, y yo. Asistieron también el secretario técnico del Ministerio de Educación y

Ciencia y el director de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia. En ellas se intercambiaron puntos

de vista por ambas partes. Y se esperó.

Declaraciones de monseñor Palenzuela

Segovia. Miguel Velasco Alvaro

Para conocer el verdadero trasfondo del problema de tos catecismos, cómo y por quién fueron elaborados,

cuáles fueron los obstáculos presentados por el Ministerio para su publicación, cuál fue la verdadera

postura dé los obispos que dialogaron con los representantes políticos nada mejor que acudir al obispo de

Segovia, monseñor Palenzuela, que dirigió personalmente la redacción de los textos en cuestión y que,

comisionado por los obispos, mantuvo los contactos en los que prelados y Ministerio no consiguieron

ponerse de acuerdo una respuesta. Puntos de vista en los que los obispos representantes de Comisión

Episcopal de Enseñanza y Catequesis a quien representan, no estuvimos dispuestos a dar marcha atrás en

la redacción textual de los catecismos. Sin embargo, la respuesta no llegó a producirse. Surgió en cambio

—con sorpresa para los obispos, para la Comisión Episcopal— el aireamiento público del desagradable

tema.

—¿En esa entrevista, don Antonio, se les hace alguna «recomendación» a los obispos para que retiren los

textos?

-—Ciertamente. Nos dicen que, tanto en un libro como en otro, ellos no se meten en el fondo del asunto,

pero que si se condena el aborto así, sin ninguna matización, sin ninguna explicación, ellos aparecerían

como autores de una ley condenable, puesto que colocamos el aborto en la misma línea que el homicidio

y demás ataques a la vida.

—De alguna manera ¿se fuerza a los obispos para que retiran los textos?

—Bueno, en lo que ellos insisten es en que la Administración no acepta esas afirmaciones en unos libros

que van a alcanzar a una gran parte de la población escolar. Por otra parte, en la conversación det 30 de

julio, (os libros ya han salido. Recuerde que el Ministerio tenía tos textos desde abril, uno, y desde mayo,

el otro. Ya era hora de que hubieran dado una respuesta oficial, por escrito. El hecho, por otra parte, de no

salir en el mes de julio supondría unos enormes perjuicios económicos. Se sacó la edición con la

conciencia de que, a lo sumo, lo que el Ministerio puede someter a su dictamen es lo referente a aspectos

muy externos de los libros de texto, pero no el contenido ideológico.

REYES MATE, UNA EXTRAÑA PERIPECIA

Madrid

Manuel Reyes Mate, director del Gabinete Técnico del Ministerio de Educación y Ciencia y último

responsable de la decisión de censurar los catecismos, es uno de los fundadores del grupo llamado

«Cristianos para el socialismo» en España y autor de varias obras teóricas sobre el marxismo.

Ordenado sacerdote como miembro de los dominicos, dirigió durante varios años la colección

Agora, dentro de la Editorial Sigúeme, en la que introdujo numerosas obras de los padres del marxismo,

siempre en sus relaciones con el tema religioso. En ella publicó, entre otras obras, su volumen «El

ateísmo, un problema político». Después de secularizarse y abandonar la Orden de Predicadores,

comenzó a trabajar como informador religioso del diario «El país» durante varios años. Al subir los

socialistas al Poder pasó a ocupar un alto puesto en el Ministerio de Educación tras varios años de ser el

asesor personal del señor Maravall, cuyo inspirador es en todo lo que a la enseñanza religiosa se refiere.

Hace una semana publicó en «El país» su último artículo, en el que prácticamente prologaba la crisis de

los catecismos, a punto de desencadenarse. Ese artículo fue replicado desde estas páginas con un

contundente y esdarecedor trabajo de José Luis Martín Descalzo.

A no ser que se contradigan en la Constitución tos valores fundamentales. Con esto el Estado se convierte

en ideológicamente beligerante. El Estado asume, frente a otros grupos más o menos numerosos de

españoles, una actitud ideológicamente beligerante. Se pone al servicio de una manera de ver la vida...

Hay que darse cuenta que en el libro de sexto curso de EGB la afirmación del aborto no se refiere a la ley

del aborto. Se refiere al aborto como fenómeno humano y general. No se refiere a éste o al otro caso; el

aborto en unas u otras condiciones o circunstancias. Está enmarcado en una reflexión sobre el valor de la

técnica, como un indicio del poder del hombre, pero a la vez de su propia miseria; es decir, que puede

usar mal de la lécnica. Ahí se habla de la técnica, que puede utilizarse para matar; de los medios de

comunicación social, que pueden usarse para falsear las mentes y manipular las conciencias y dirigirlas.

Monseñor Palenzuela

Yo, ciertamente no llego a descubrir cómo puede verse el Poder Público amenazado porque una

disquisición sobre la ambigüedad de la técnica (en que entran varios abusos al servicio de los cuales

puede ponerse la técnica). Esto únicamente puede explicarse pensando que el Poder Político hoy cree que

lo es todo; que no hay otras realidades, y que cuando escribimos algo lo hacemos siempre pensando o a

favor de él o en su contra. Me parece que es creerse el ombligo del mundo.

—Por concretar, a usted la postura de¡ Ministerio en este tema ¿le parece entonces absurdamente frivola?

46/ A B C

—Sí, sí, ciertamente; me parece que coopera o contribuye muy poco a la pacificación de los espíritus, a

aunar las fuerzas en esta España tan dividida y que necesita de tanta unión y paz para poder salir de esta

crisis. Por otra parte, esa postura me parece que está al servicio de un sectarismo o fanatismo radicales.

Me parece que se enfrenta al Poder Político con la conciencia. Y nada hay tan fuerte como la conciencia.

—¿Se contempla, de alguna manera, en tos pactos concordatorios Iglesia-Estado, el que aquélla tenga que

someter sus decisiones o directrices a la decisión de éste?

—En los Pactos concordatorios está plenamente estipulado con toda claridad y sin ninguna duda el que la

Iglesia es libre y soberanamente competente a la hora de fijar los asuntos de fe y los referentes a las

costumbres cristianas. El interferir en esto el Poder Político es una intromisión propia de una República

Popular del Este.

—¿Este incidente puede influir en el deterioro de las relaciones Iglesia-Estado?

—El incidente es grave. Seguramente el más grave y serio de la joven democracia española. Esperemos

que se restablezca la calma y el buen sentido.

—¿Cuál sería el alcance de esa gravedad: tal vez una ruptura de relaciones, una congelación de

entendimiento, la revocación de los pactos concordatorios?

—Bueno, realmente no lo sé. No depende de mí, como puede suponerse. Pero pienso que detrás de todo

esto hay gente muy doctrinaria. Creo que el Ejecutivo tiene hombres muy moderados y de muy buen

sentido. Pero temo, incluso, que hay detrás otros más radicales, que a lo que apuntan no sea a esto del

aborto, sino a la enseñanza confesional. Son hombres induso salidos de las filas católicas. En definitiva,

creo que lo que está detrás de este asunto es mucho más grave. Creo que estos doctrinarios están detrás de

los políticos empujándoles para que desaparezca una enseñanza verdaderamente confesional.

—Del incidente de los catecismos ¿tiene conocimiento el Papa?

—Es posible, puesto que tiene conocimiento la Nunciatura de Madrid y ya sabe que la comunicación

entre ésta y la Santa Sede es constante.

Así están las cosas. El incidente, que al principio pudo pensarse que era una frivolidad del Gobierno o una

cuestión de tesón, puede llegar á deteriorar las relaciones de la Iglesia con el Estado en este país.

 

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