Autor: Diego, Juan. 
   Patria y Fuerzas Armadas     
 
 Diario 16.    05/02/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Patria y Fuerzas Armadas

Juan Diego (Capitán de Infantería)

Importante concepto el de Patria, que tiene una influencia decisiva en nuestras vidas. Como todo lo abstracto, es difícil definirlo y aun comprenderlo,´ a pesar de su frecuente empleo; es algo que todos poseemos, pero al igual que la salud, se siente más su valor cuando se pierde. Testimonio de ello son los muchos españoles de diversas generaciones que, a lo largo de la historia, tuvieron .que abandonar su país por una u otra razón, y aun estando bien situados en el nuevo lugar, jamás pierden la esperanza de poder volver.

Aunque me atrevería a decir que esto es algo universal, también creo que existen diferentes maneras de expresar ese sentimiento, en las personas que no la han perdido por razones de emigración. Así, por ejemplo, Francia e Inglaterra, países próximos geográfica e históricamente, se caracterizan por el gran amor y admiración que sus habitantes muestran hacia la Patria, en cuanto pueden manifestarlo. Es el célebre «chauvinismo» y el «Dios salve a la reina»; es una situación que viene de lejos, tan arraigada, que es difícil desaparezca, aun pensando en una Europa unida, y no digamos ya por cualquier problema interno de orden religioso, político o económico.

Sinceramente, creo que no puede decirse lo mismo de los españoles, y, por su puesto, no es una cuestión racial sino histórica. No voy a descubrir el tema de las dos España, tradicionalmente enfrentadas por motivos religiosos, medios económicos, ideas políticas..., pero sí cabe reflexionar sobre la seguridad de que esa misma división se ha dado en otros países, y se sigue dando. Ocurre, sin embargo, que la noción de Patria está para ellos por encima de esas discrepancias, o mejor aún, conciben que una Patria es precisamente el conjunto de esas diferencias, y su libre competencia la mayor fuente de progreso. Sólo con un profundo desconocimiento de la naturaleza humana, se puede pensar en uniformar la menté de treinta y seis millones de seres.

Podría decirse que tenemos una cierta confusión en el tema, y que la palabra va acompañada de una carga emotiva en sentido negativo; así algunos que la pronuncian con orgullo, lo hacen en un tono agresivo para los demás. Otros la evitan, sustituyéndola por otros vocablos de menor valor afectivo. Desde esta óptica cabría pensar que en algunos ambientes, es una palabra que paradójicamente provoca más división que integración.

Claro que es lícito desear para tu Patria las características más acordes con tu manera de pensar; porque lógicamente crees que es lo más conveniente. Eso es patriotismo, y es loable; pero pierde todo lo positivo cuando se cae en la tentación de imponerse por la fuerza, excluyendo a los demás. La patria, como la familia, no se elige, se nace en ella; el padre, el hermano, el hijo, siguen siéndolo aun cuando no nos guste; la madre, máxima expresión del amor familiar, no repudia al hijo en ninguna situación, ni en cárcel.

Los militares profesionales debemos de tener muy claro el verdadero significado de Patria. Estarlos más que otros ciudadanos a su servicio, como reza en la puerta de todo cuartel; sólo se puede amar y servir lo que se conoce bien. En las Nuevas Ordenanzas áe la define como «que hacer común de los españoles de ayer, de hoy y de mañana». Yo añadiría algo más real y concreto: Patria es todo lo comprendido en el territorio nacional, lo agradable y lo incómodo, lo bello y lo ingrato. Compatriotas son los doctos y los analfabetos, los honrados y los delincuentes. Ser patriota no consiste en despreciar o ignorar a unos, sino entratar de mejorar su condición.

Patriotismo

En cuanto a ideas políticas, la cuestión es igual, y aún más comprensible; compatriotas son los componentes y simpatizantes de los diversos partidos, aunque sólo sea por el mero hecho de su existir; lo que no se entiende es que se utilice violencia de unos contra otros, y aún menos que algún grupo pretenda atraerse al Ejército con el fin de excluir por la fuerza a los demás. Es una actitud consciente o inconscientemente antipatriota.

Esta obsesión que incomprensiblemente está en algunos, no se corresponde ya con nuestras coordenadas geopolíticas. Ni el nivel de desarrollo español, ni la situación internacional, ni siquiera los intereses del capital, permiten una involución, en la que todos, absolutamente todos, perderíamos.

No es así como se resuelven las discrepancias, viejo problema de toda colectividad. La evolución de la humanidad ha creado la solución, de plena actualidad en Occidente: LA DEMOCRACIA, con todas sus imperfecciones, pero con la grandeza de que la lucha entre hermanos no tiene más campo de batalla que la URNA, ni más arma que el VOTO.

España tiene en la actualidad problemas importantes: el terrorismo, el paro, la reestructuración de algunas instituciones y quehaceres. Otros países a los que hacíamos referencia tienen los mismos y aún otros en mayor o menor grado; a nadie se le ocurre allí pensar que la solución pueda estar en el «golpe». Es tesis propia de país tercermundista, y también en nuestra América se están viendo ya las tremendas dificultades y contradicciones que sufren los regímenes llegados al poder por la fuerza.

El militar tiene que estar en todo momento sirviendo los intereses de la Patria. Ahora ese servicio, como ha dicho el Rey y el Alto Mando, consiste en que las FAS garanticen el proceso democrático, hoy ya bien sostenido por .la aprobada Constitución.

En la dura tarea que nos espera, en ese que hacer común desde todas las ideologías y puntos de vista, andando el tiempo, es posible que los españoles resolvamos o mejoremos los problemas que nos agobian. Pero, sobre todo, habremos hecho algo aún más importante cara al futuro: dar un claro significado al concepto de PATRIA.

 

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