Cinco militares en activo han muerto en atentados de ETA     
 
 El País.    04/01/1979.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Cinco militares en activo han muerto en atentados de ETA

El atentado que ha costado la vida ayer al general Ortín Gil hace el número cuatro de los sufridos por

mandos del Ejército desde el comienzo de la etapa constitucional, con un balance total de cinco víctimas.

El 21 de julio pasado, día de la aprobación por el Congreso del texto constitucional, fueron asesinados a

tiros en Madrid el general de brigada Juan Sánchez Ramos-Izquierdo y su ayudante, teniente coronel José

Antonio Pérez Rodríguez. Él atentado, reivindicado más adelante por ETA militar, conmocionó la vida

política española. Las reacciones militares tuvieron desde el principio un tono de serena indignación y

disciplina. Así, el mismo día 21 por la noche, el general Gutiérrez Mellado se dirigió al país declarando la

intención firmísima de las Fuerzas Armadas de no caer en la provocación que implicaban los hechos;

insistió en la necesidad de que tan trágicos sucesos no pudieran ser instrumentalizados por ningún grupo,

y afirmó que tales hechos intentaban sin duda «lograr que el Gobierno y las fuerzas políticas pierdan los

nervios..., que las Fuerzas Armadas duden».

El mismo espíritu rigurosamente militar y religioso presidió él funeral celebrado el día siguiente en el

patio del Cuartel General del Ejército, que fue presidido por el ministro de Defensa, general Gutiérrez

Mellado. El día 30 de julio, la Junta de Jefes de Estado Mayor hizo pública una nota oficial en la que

manifestaba que ningún acto terrorista desviaría a las fuerzas armadas del cumplimiento de su deber, bajo

el mandato del Rey y las directrices del Gobierno.

El 3 de octubre murió asesinado, de un disparo en la sien, en la puerta de su domicilio de Bilbao, el

capitán de corbeta Francisco Liesa Morete, segundo jefe de la Comandancia de Marina de dicha ciudad.

El almirante Gamboa declaró en el Pleno del Senado poco después de ser informado del atentado:

«No es precisamente matando al segundo comandante de Marina como se consigue la autonomía del

puerto de Bilbao.» De acuerdo con órdenes estrictas recibidas de Madrid, el acceso a la capilla ardiente

estuvo restringido a miembros de las Fuerzas Armadas y autoridades. Con las mismas limitaciones se

celebró al día siguiente del atentado una misa de cuerpo presente en el patio de la Comandancia.

Finalmente, el pasado 2 de enero fue asesinado el comandante del Ejército. José María Herrera

Hernández, en San Sebastián. Era ayudante del gobernador militar de Guipúzcoa y murió ametrallado

dentro del coche oficial que le iba a recoger a su casa. Los funerales, se celebraron en la mañana de ayer

en la catedral del Buen Pastor de San Sebastián, en medio de grandes medidas de seguridad. El capellán

castrense que dirigía el acto pidió a los presentes que no se politizase el acto, por expreso deseo de la

familia.

 

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