Autor: Heras, Raúl. 
 Condenados, por conspiración y proposición a la rebelión, a siete y seis meses y un día de prisión. 
 El teniente coronel Tejero y el capitán Ynestrillas festejaron la sentencia champán     
 
 Diario 16.    08/05/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

NACIONAL

8-mayo-80/D¡ar¡o16

Los dos militares procesados en el consejo de guerra por la «Operación Galaxia» -intento de secuestro del

Gobierno— fueron condenados ayer por el tribunal a siete y seis meses y un día de prisión.

El teniente coronel Tejero y el capitán

Ynestrillas, acompañados por sus abogados defensores, Stampa Braun y Alonso Yagüe, recibieron la

sentencia en las dependencias del Gobierno Militar y nada más conocerlas se trasladaron a una cafetería

próxima, donde, en compañía de familiares y amigos, lo festejaron con champán. Ambos permanecen en

el Ejército. Se incorporarán a sus respectivos destinos, y Sáenz de Ynestrillas lo hará como comandante,

ya que le correspondía el ascenso, que ha estado parado durante su inhabilitación.

Condenados, por conspiración y proposición a la rebelión, a siete y seis meses y un día de prisión

El teniente coronel Tejero y el capitán Ynestrillas festejaron la sentencia con champán

Raúl Heras

Madrid — El teniente coronel Tejero y el capitán Sáenz de Ynestrillas celebraron ayer con champán la

sentencia del tribunal militar por la que se les condena a siete meses y seis meses y un día de prisión,

respectivamente. Los dos militares Salieron de las dependencias del Gobierno Militar de Madrid

alrededor de las seis de la tarde, una vez que terminaron las deliberaciones del consejo de guerra y se

comunicó a los abogados defensores las sentencias.

En una cafetería cercana, les esperaban familiares y amigos que les felicitaron efusivamente, al igual que

a los abogados defensores, Stampa Braun y Alonso Yagüe, sobre los que el teniente coronel Tejero señaló

que «la sentencia me parece aceptable, pero de todas formas no es acorde con la exposición brillante de

nuestros abogados».

Para el letrado Alonso Yagüe la sentencia demuestra la falta de culpa de su defendido, ya que es la pena

menor a la que se le podía condenar por el delito de conspiración .y proposición a la rebelión, tal y como

consta en la decisión del consejo de guerra.

Para que la sentencia sea firme falta la ratificación del capitán general de Madrid, previo informe del

general auditor, Teodoro Fernández Díaz. Si los encausados no presentan recurso, como así parece, es

muy posible que el capitán general se muestre de acuerdo con la sentencia y la haga firme en el plazo de

tres días.

Sesión de dos minutos

La última sesión del consejo de guerra duró exactamente dos minutos. Comenzó a las nueve y cuarto de la

mañana de ayer y terminó a las nueve y diecisiete. El tiempo necesario para que el presidente del consejo

se dirigiera a los acusados para preguntarles si´tenían algo que añadir, a lo que éstos respondieron: «No,

mi general.»

Inmediatamente después, con toda la sala puesta en pie, el general Justo Fernández dijo: «El consejo se

reúne en sesión secreta para deliberar y dictar sentencia. Despejen la sala.»

Antes de retirarse a deliberar saludaron a los acusados y abogados defensores y comenzó la reunión,

que se prolongó hasta las cinco y media de la tarde. En total, ocho horas, entre deliberaciones, poner en

letra impresa la sentencia y comer. Rapidez y confirmación de las previsiones existentes desde la primera

jornada a tenor de lo que se había presentado y explicado durante el juicio.

Lógica, pues, la satisfacción del teniente coronel Tejero y del capitán Ynestrillas cuando en la tarde de

ayer, ya distendidos los rostros y con una copa de champán en la mano, mostraron su confianza en la

justicia y que lo más importante es que resplandezca la verdad.

Ynestrilla incidiría en el tema para añadir: «Por fin se ha demostrado que todo fue como un juego.»

Preguntas en el aire

Quedan varias preguntas en el aire, tal y como se esbozó en la lectura del sumario y en la versión de los

testigos. Por un lado el teniente coronel Tejero Molina aseguró no haber estado nunca en casa del coronel

Federico Quintero. Este, sin embargo, tal y como consta en su declaración en el sumario afirma que

Tejero fue a visitarle el día 13 de noviembre de 1978.Y el novio de su hija, por su parte, dice que la visita

se produjo el día 14. Está además el testimonio, que no fue requerido si bien se encontraba en la sala, del

capitán de navio Camilo Menéndez, que asegura que Antonio Tejero pasó con él el día 13.

Alguien miente.

La información o noticia de los hechos, según el sumario, llegó al general Timón de Lara a través del

teniente coronel Polavieja, a quien había informado a su vez el comandante Vidal Francés, uno de los

asistentes a la reunión en la cafetería Galaxia. Por el contrario, la defensa del capitán Ynestrillas esbozó

durante el juicio la posibilidad de que esta información llegase al general Timón de Lara directamente

desde la Moncloa, previo conocimiento del presidente Suárez a través de un comandante de la Policía

Nacional. Y ambas versiones difieren también en las fechas.

Para la primera el general Timón se entera el día 13, se lo comunica al general Bourgón y éste al general

Morillo. Todos ellos se reúnen el día 16 por la mañana y después de sopesar la información se la

comunican al presidente Suárez.

Para la segunda, el comandante de la Policía Nacional se entera el día 12 y esa misma noche se lo

comunica al presidente Suárez. Como se ve las diferencias a la hora de interpretar la importancia, alcance

y significación de los acontecimientos de aquellos días es importante. ´

Queda también pendiente la presencia de un general auditor en los interrogatorios del sumario,

confirmada durante el juicio, lo que invalidaría todas las actuaciones y que posiblemente era una de las

armas de la defensa, a emplear si la sentencia hubiera sido desfavorable.

Ynestrillas asciende

En opinión de medios jurídicos la vida militar de los encausados proseguirá con toda normalidad.

El teniente coronel Tejero se incorporará a su puesto al frente de la Agrupación de Destinos de la Guardia

Civil. El capitán Ynestrillas, por su parte, asciende automáticamente al empleo de comandante de

Infantería, ya que dicho ascenso le correspondía reglamentariamente en la época de inhabilitación.

La responsabilidad civil, según sentencia del consejo, no procede en este caso, por lo que ninguno de los

procesados recibirá indemnización alguna por el tiempo que han pasado de más en prisión y que se acerca

a un año.

Sorpresa

Los medios políticos y castrenses demócratas acogieron con sorpresa la sentencia impuesta al teniente

coronel Tejero y al capitán Ynestrillas. Según las fuentes consultadas por DIARIO 16, se considera que el

tribunal militar ha sido muy benévolo a la hora de juzgar un delito de conspiración y proposición a la

rebelión. Los citados medios consideraron incomprensible cómo un intento de secuestro del presidente

del Gobierno y del Consejo de Ministros en pleno haya sido equiparado, en las penas, a cualquier falta

leve que se sanciona con unos meses de arresto.

Se recuerda que al capitán Pitarch también se le condenó a seis meses por unas declaraciones a la revista

«Interviú», de claro matiz demócrata. El socialista Enrique Múgica y el comunista Simón Sánchez

Montero se mostraron muy respetuosos con la decisión del tribunal pero no pudieron ocultar su sorpresa.

Múgica resaltó que así se demuestra la independencia del poder judicial, cosa que no ocurría con la

dictadura. «Estas leves sentencias —agregó— indican que la democracia debe defenderse con urgencia,

decisión y dureza», aludiendo a las campañas de la prensa ultraderechista y a los ase-sinatos de bandas

fascistas.

 

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