Toma de posesión del nuevo capitán general de Madrid. 
 Apoyamos a las fuerzas de orden público en la defensa de la paz  :   
 Debemos ser celosos guardianes de nuestras leyes. 
 ABC.    14/10/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ABC. SÁBADO, 14 DE OCTUBRE DE 1978. PAG. 7.

TOMA DE POSESIÓN DEL NUEVO CAPITÁN GENERAL DE MADRID

"APOYAMOS A US FUERZAS DE ORDEN PUBLICO EN LA DEFENSA DE LA PAZ"

«Debemos ser celosos guardianes de nuestras leyes»

Madrid. (De nuestra Redacción.)

«La Guardia Civil y la Policía Armada están velando con entera abnegación por la paz de España.

Nosotros los apoyamos.

Debemos ser celosos guardianes de nuestras leyes. Tenemos que ser ejemplo de obediencia, unidad y

entrega ante la juventud, para que sean valerosos defensores de España», dijo el teniente general De la

Torre Pascual al hacerse cargo de la Capitanía General de Madrid.

Tte. gral. don Manuel de la Torre Pascual

«España, además de las armas, nos entrega a sus hijas»

El acto, sobrio, pero cargado de hondos significados castrenses, tuvo lugar al mediodía de ayer. en el

Cuartel General de Capitanía, bajo la presidencia del jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente general

don Tomás de Linniers Pida!, y con asistencia del director general de Ja Guardia Civil, teniente general

Oliete; el gobernador civil de Madrid, señor Rosón Pérez: presidente de la Diputación, señor Castellanos;

presidente de la Audiencia Territorial, señor Fernández-Carriedo, y personalidades militares.

Una compañía del Regimiento de Infantería Mecanizada Asturias 31, con bandera, escuadra, banda y

música rindió los honores reglamentarlos, mientras se efectuaban las 17 salvas de ordenanza. Después de

escuchar el Himno Nacional desde el podio, el teniente general De la Torre pasó revista a las tropas.

BRILLANTE HOJA DE SERVICIOS

A continuación, el capitán general accidental, señor Pascual Galmes. aj entregar el mando de la Capitanía

de la I Región Militar, glosó las virtudes del teniente general Gómez de Salazar y subrayó que, a sus

órdenes, se había trabajado con un espíritu de equipo aue hizo fáciles y gratu las tareas de mando y las de

subordinación y obediencia. Después detalló el sobresaliente historial militar del mandatario entrante: una

hoja de servicios en U une se concitan brillantemente el mando de tropas y la formación de Estado

Mayor.

«Desde tu Ingreso en nuestra Academia d» Toledo —dijo— y tus primeros pasos por Fuerzas Regulares

Indígenas, en las >íu« lograste el bautismo de fuego, han pasado largos años. Mando de tropas y

completar tu formación con el diploma de Estado Mayor te llevan a alternar el mando de unidad en todos

los escalones con el Servicio de Estado Mayor, en muy diversos destinos y guarniciones, dejando en

todos ellos constancia de tu gran, espíritu militar, ejemplar preparación, dedicación y buen hacer y trato,

logrando con amplitud hacerte querer áe todos, superiores y subordinados. Idénticas características has

sabido mantener en mandos superiores.»

«Vienes, mi general —concluyó—, a ejercer el orando de esta Capitanía General en momentos de

profunda evolución en nuestra Patria, que en sí conllevan grandes sensibilidades, y por los dolorosos

actos que con excesiva frecuencia se producen.»

«ALTAS COTAS DE MORAL Y UNIDAD»

En su discurso, el teniente general De la Torre Pascual, se refirió a la necesidad d« una potenciación

tecnológica y de material para el Ejército, reiteró la importancia de mantener en sus más altas cotas le

moral profesional castrense y la unidad entre todos los mandos, y pidió a sus subalternos una entrega total

a la delicada misión de formar a la juventud de España a su paso por el Ejército. Reproducimos algunos

fragmentos de su vibrante alocución :

«En la actualidad —señaló—. y con ello no descubro ningún secreto, nos encontramos en un nuevo y

difícil período de nuestra Historia, en un período de transición, con grandes dificultades, que sabremos

superar y superaremos teniendo siempre en cuenta los supremos intereses de la Patria, y en el que las

fuerzas del Orden Público y la Guardia Civil cumplen con anegación y con gran sacrificio su deber; están

d3fendienúo el orden y la paz en España.

Quiero manifestar aquí que las Fuerzas Armadas las respaldan totalmente en el cumplimiento de esa

misión tan Importante para todos nosotros y para nuestro futuro. Por eso, si siempre es necesaria, hoy lo

es más que nunca que la moral alcance sus más elevadas cotas, así como Igualmente la unidad entre todos

los mandos, si realmente queremos, como así es, rendir el mejor servicio a la Patria, continuando siendo,

como hasta ahora hemos sido y seguiremos en este camino, fieles y celosos guardianes de nuestras leyes y

ejemplares cumplidores de las mismas.» En otro momento, el capitán general dijo también:

«España pone en nuestras manos no solamente las armas y el material para su defensa, nos entrega el más

preciado tesoro que posee —la juventud de sus hijos—, que han de ser en todo momento, y quiero

recalcar mucho este punto, objeto de nuestra preferente atención. Por ello, todos nosotros hemos de ser un

vivo y constante ejemplo a seguir d* honradez, moralidad, disciplina, espíritu militar y todos aquellos

valores que enaltecen al hombre, para que con la total entrega de sus mandos y a su paso por «I Ejército,

instruir a esa juventud como combatientes y formarles moralmente, convirtiéndoles en auténticos y

valerosos soldados de España, que es el título más noble que les podemos dar.»

MEDIOS PARA EL EJERCITO

Más adelante, el teniente general De la Torre señaló: «He llegado a conocer un Ejército, como muchos de

vosotros, con un alto, y aún diría mejor, altísimo concepto del deber y con un espíritu militar formidable,

pero que carecía en gran parte de los medios adecuados para el cumplimiento de la misión que se le había

asignado.

En la actualidad esto ha empezado a ser diferente, y aunque todavía estamos lejos de lo que debería ser,

desde hace algún, tiempo se Inició una mejor dotación y modernización de nuestras Fuerzas Armadas en

Ja medida que ¡o permitió nuestra débil economía, pues no podemos olvidar que antes había que atender

al interés general de la Nación, al considerar justamente ´Prioritaria la prosperidad general de la Patria.

Cuando nuestro desarrollo económico • industrial lo permitió se inició la renovación de nuestro

armamento, material, industria militar y desarrollo tecnológico, período en el que todavía nos

encontramos y que ha de permitir que las Fuerzas Armadas ocupen el lugar que les corresponde para el

mejor cumplimiento de su misión y, en definitiva, la grandeza de España.»

«NO HAY LIMITES PARA SERVIR A LA PATRIA»

Tras manifestar que contaba de antemano con la colaboración y la entrega Incondicional de todos sus

hombres, precisó que su tarea, aunque no iba a estar exenta de dificultades, sería así más fácil en el

empeño de servir a España y a su Ejército. Finalizó su discurso con tres «vivas»: a España, al Rey y al

Ejército, aue fueron compactamente respondidos por todos los allí presentes.

Preguntado después por una redáctora de ABC acerca de esas «altas cotas de moral y de unidad» a que se

había referido, en relación con los recientes golpea de terrorismo sufridos en e! cuerpo de las Fuerzas

Armadas y en las del Orden Público, el teniente genera! De la Torre respondió :

«No hay cotas límites ni en la moral militar, ni en la unidad, ni en la paciencia cuando se está, como

estamos nosotros, para servir a la Patria, y sólo para servir a la Patria:»

 

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