Autor: Martín F. Heredia, Francisco. 
   El aborto es otra cuestión     
 
 Diario 16.    01/02/1983.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

FRANCISCO MARTIN F. HEREDIAl

Ingeniero del ICAI

El aborto es otra cuestión

Sin embargó, ante la inmediata despenalización del aborto terapéutico, un importante sector social

muestra su rechazo. Los valores religiosos y, a partir de ellos, la consideración moral de la vida humana

son las bases de argumentación de esta crítica a cualquier forma de aborto.

Una de las formas más conocidas de impedir que una cuestión se resuelva es elevarla a un nivel de

complejidad, en el que acabe perdiéndose lo que dio origen a su planteamiento. En otras palabras, la

mejor manera de ocultar un árbol es cubrirlo con la totalidad del bosque.

Este es el caso del aborto. No se trata de adoptar una posición ante el aborto terapéutico, eugenésico o por

razones ético-sociales; mucho menos de argumentar sobre casos concretos más o menos demagógicos o

sensibles. Se trata simplemente de definir si el aborto es o no es un asesinato. Si el feto es, simplemente,

un «algo» vivo o es realmente «una vida humana». Y aquí la palabra la tienen los científicos, biólogos o

médicos, y no los políticos., sociólogos, etcétera. Porque no es una cuestión legal lo que nos impide matar

a un ser humano, sino moral. No nos autoriza a asesinar a otra persona el hecho de que esté o no

reconocida legalmente, sino e! que es una vida humana como la nuestra, deja que no podemos disponer a

nuestro antojo. ¿Defendería alguien la legitimidad de una muerte por el simple hecho de. que la víctima

no figuraba inscrita en el Registro Civil?

El. Feto

Si el feto es un ser humano completo, si se trata.de una vida humana, la cuestión del aborto queda resuelta

por sí misma. Ño sólo la moral más elemental, sino nuestra propia Constitución defiende y garantiza el

derecho a todos a la vida. No es lícito matar en ningún caso.

— Ni para salvar la vida o salud de la madre: el aborto terapéutico.

— Ni para impedir traer al mundo seres deformes (porque ese ser deforma ya ha sido traído ai

mundo, ya existe): el aborto eugenésico.

— Ni para evitar las consecuencias, de una violación, supuesto que (aparte de la escasa posibilidad

de embarazo en estos casos) no es lógico tratar con más indulgencia al autor del crimen, a quien

no se aplica pena de muerte, que a la inocente víctima del atropello: el aborto por razones éticas..

— Ni para evitar e! nacimiento de un hijo al que no se puede atender más económico y, por tanto,

más lógico, sería entonces matar al mayor de los hermanos ya nacidos, que es, evidentemente, el

más costoso), que es la argumentación en favor del aborto por razones sociales.

Estamos leyendo todos los días en la prensa, revistas, congresos, etcétera, que al menos amplios sectores

de ¡a clase médica, desde una perspectiva meramente intelectual, consideran que extraer e! feto del

vientre de su madre es dar muerte a un ser ya existente. Esta es la cuestión. Es suficiente la duda para

impedir actuar cuando está de por medio una vida humana. Corno no es lícito disparar cuando se va de

caza sobre algo que se mueve sin estar totalmente seguro de que no es otro cazador como nosotros, sino

un simple cochino. En caso de duda, dice el Derecho de cualquier país civilizado, hay que abstenerse. Así

se. lo exigimos a nuestras propias Fuerzas de Seguridad del Estado, aun a riesgo de su propia vida. Y así

lo cumplen.

La esencia

Por eso, solamente cuando los científicos, los biólogos y (os médicos nos garanticen que el feto no es más

que un «algo» —hasta las lechugas lo son— que no constituye «una vida humana», podremos permitirnos

arrancarle del huerto para nuestro propio provecho. Mientras tanto, no. Dejemos, pues, de complicar la

cuestión con una casuística más o menos falta de ponderación. No planteemos el problema ocultando su

verdadera esencia bajo el drama, aunque muchas veces sea rea!, de situaciones concretas. Huyamos de la

sistemática utilización de tópicos que en e! fondo no buscan Trias que defender posiciones personales y

sociales, tomadas de antemano, y vayamos al fondo. Es cuestión de ser "o no ser. Porque si el feto es una

vida humana, el aborto es un asesinato.

 

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