Investigación oficial sobre reuniones de miembros de las Fuerzas Armadas. 
 El general jefe de la Guardia Civil de Levante, arrestado por el ministro de Defensa     
 
 El País.    18/11/1978.  Página: 1, 11. Páginas: 2. Párrafos: 19. 

Investigación oficial sobre reuniones de miembros de las Fuerzas Armadas

El general jefe de la Guardia Civil de Levante, arrestado por el ministro de Defensa

El general Juan Atares Peña, jefe de la III Zona de la Guardia Civil (Levante), se encuentra arrestado en

una prisión militar posiblemente el castillo de San Julián— por orden del vicepresidente y ministro de

Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, tras un acto de indisciplina durante una reunión del ministro

con unos mil generales, jefes, oficiales y suboficiales de los tres Ejércitos en el Arsenal de Cartagena.

Por otra parte, al menos dos jefes y un oficial se encuentran arrestados en Madrid por hechos ocurridos el

pasado jueves en la capital.

El teniente general Gutiérrez Mellado, que el jueves por la noche regresó a Madrid y ayer despidió a los

Reyes en Barajas, viajó seguidamente a Cartagena y a primeras horas de la tarde suspendió su viaje a

Baleares, regresando definitivamente para reintegrarse a su despacho. Estos hechos coinciden con la

apertura de un procedimiento judicial para investigar supuestas actividades delictivas de algunos jefes y

oficiales del Ejército y de las fuerzas de orden público. Aunque la información del Gobierno al respecto

ha sido muy parca e inconcreta, los hechos, según versiones contrastadas de absoluta solvencia, se

produjeron de la siguiente forma:

La reunión militar en el Arsenal —similar a las que se han venido manteniendo durante el viaje del

ministro de Defensa a Barcelona, Valencia y San Javier- comenzó sobre las once y media de la mañana.

Los asistentes formulaban preguntas y el teniente general Gutiérrez Mellado respondía. Entre las doce y

vein te y las doce y media —aproximadamente- un capitán de corbeta, apellidado Casado, se levantó y

dio lectura a unos folios que llevaba escritos y en los que enumeraba y comentaba los actos terroristas de

los últimos anos. También hizo, mención a la Constitución y se preguntó si era posible votar una

Constitución marxista, divorciaste y abortista.

El teniente general Gutiérrez Mellado le respondió que el tono de su intervención habla sido más propio

de un diputado que de un militar y que no habla formulado ninguna pregunta, sino que había lanzado una

arenga. En ese momento el general Atares Peña se levantó y. en actitud de gran excitación, pronunció

frases contra el ministro que nuestras fuentes no han precisado. Un pequeño grupo de los asistentes

aplaudió al general.

EL PAÍS, sábado 18 de noviembre de 1978

POLÍTICA

El ministro de Defensa estuvo el jueves por la noche en Madrid

Arrestado el general jefe de la Guardia Civil de Levante

El teniente general Gutiérrez Mellado ordenó que le arrestasen, y el capitán general de la región, teniente

general Miláns del Bosch, se levantó y salió con el general Atares para que se ejecutase el arresto.

El vicepresidente de Defensa ordenó a los presentes la posición de firmes y pidió que quienes estuviesen

de acuerdo con el general abandonasen la sala. Nadie salió y se inició una larga y cerrada ovación dirigida

al ministro de Defensa. Tras el incidente continuó la reunión, que se prolongó hasta la una y media de la

tarde.

Sobre los incidentes de Cartagena la Secretaría de Estado para la Información hizo publica ayer la

siguiente nota:

«Durante el coloquio mantenido por el ministro de Defensa en el cuartel de instrucción de Cartagena con

representaciones de los tres Ejércitos, y como consecuencia de una de las preguntas formuladas, se

produjo un incidente que, por suponer grave quebranto de la disciplina, ha dado lugar al arresto inmediato

de un oficial general de la Guardia Civil y la instrucción del correspondiente procedimiento de carácter

judicial.

Después del incidente continuó la reunión y los actos previstos en un clima de plena normalidad.»

El teniente general Gutiérrez Mellado había regresado a Madrid el jueves a últimas horas de la tarde,

después de visitar la Academia General del Aire, en San Javier. Aunque no ha sido posible confirmarlo

oficialmente, se tiene la certeza de que su viaje tuvo por objeto entrevistarse con el Rey y controjar in situ

la situación producida por la actitud de varios jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas y de orden

público. Sobre estos hechos, la Secretaría de Estado para la Información ha facilitado la siguiente nota:

«En el pasado día 15, y por los correspondientes servicios militares, se tuvo conocimiento de supuestos

hechos que pudieran ser constitutivos de delitos tipificados como tales por el Código de Justicia Militar,

con los que, en principio aparecían relacionados algunos jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas y de

orden público.

Ante tales indicios —prosigue la nota oficial—, por la autoridad competente se ordenó la apertura de una

información de carácter no judicial, que se encomendó a un teniente general del Ejército, con el objeto de

comprobar la veracidad y el alcance de las imputaciones.

Concluidas durante esta noche —la nota se refiere a la noche de ayer viernes— dichas averiguaciones, se

ha constatado que los hechos no revestían características de gravedad, pero se han apreciado, no obstante,

indicios suficientes sobre la realidad de algunas de las informaciones recibidas, por lo que se ha ordenado

la apertura del correspondiente procedimiento de carácter judicial para depurar y, en su caso, sancionar

las responsabilidades a que hubiera lugar.»

Aunque no ha sido posible determinar las posibles actuaciones a que se refiere la nota ni sus

protagonistas, se tienen noticias de que en un acuartelamiento, a las afueras de Madrid —fuentes oficiales

han desmetido que se tratara de El Goloso—, se han detectado situaciones de tensión que pudieran estar

directamente relacionadas con el tema. En definitiva, se insiste en la posibilidad de reuniones militares y

de algunos miembros de la Guardia Civil que han desencadenado la actuación judicial militar que refiere

la nota.

En relación con el acuartelamiento de El Goloso, se sabe que los mandos que se encontraban fuera de

Madrid fueron llamados urgentemente el jueves, aunque no se ha podido precisar si se trataba de un aviso

oficial o particular.

Fuentes de toda solvencia han desmentido, por otra parte, el rumor de que el teniente general Olite

Sánchez, director general de la Guardia Civil, estaba dispuesto a presentar la dimisión o que vaya a ser

destituido.

Las informaciones procedentes del Gobierno en torno a estos temas han sido muy escasas e inconcretas.

Se desconoce oficialmente el tipo de delito de que se acusa a los militares aludidos en la nota oficial,

cuántos son éstos y cuál es su arma y graduación. La actitud gubernamental contribuyó a alimentar los

rumores. Fuentes de toda solvencia indican que el intento de secuestro del diario El Imparcial, en la noche

del día 16 al 17, no fue una orden mal interpretada por la policía, como se explicó, sino fruto de una

decisión gubernamental apresurada, que luego las autoridades prefirieron revisar. Los rumores

expandidos por Madrid durante esa noche se suman ahora al incidente de Cartagena, que, según las

mismas fuentes, nada tiene que ver con ei otro asunto.

A la hora de cierre de esta edición, fuentes militares de toda solvencia señalan que los encartados son dos

o tres oficiales, uno perteneciente a la Guardia Civil, otro a la Policía Armada y un tercero al Ejército.

Las mismas fuentes aseguraron que, en definitiva, todo era «una tormenta en un vaso de agua».

 

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