El militar en la política     
 
 Mundo Diario.    29/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El militar en la política

Creemos que la clase militar, desgraciadamente, es una gran desconocida por gran parte de la

sociedad española. En parte puede ser debido a una equiparación errónea de todos los

militares con aquella minoría que adoptó unas determinadas posturas políticas o tuvo

participación en mayor medida en tareas de Gobierno. La carrera militar es fundamentalmente

entrega y sacrificio. Nadie puede reprocharte que se haya beneficiado como

consecuencia de la guerra civil. En general, sus remuneraciones son menores que las que

perciben personas de análoga categoría profesional y social en la vida civil. La vida de la

milicia exige esfuerzos y dedicación.

La prohibición de participar los militares, en cuanto estamento, en la política activa se trata de

una medida acertada en cuanto tiende a deslindar zonas de competencia que nunca deben

interferirse. Otra cosa es que particularmente tengan unas preferencias determinadas y las

manifiesten en el momento de cumplir con el deber ciudadano de acudir a las urnas.

Pero creemos que debe aclararse una cosa muy importante: ser demócrata, proclamarse como

tal, no significa optar por una posición política determinada, no significa declararse miembro de

un partido. Creemos que es muy interesante precisar esta cuestión. La democracia busca, en

definitiva, la participación de todos los ciudadanos, cualquiera que sea su ideología, en los

negocios públicos. No apoya a una o a otra fracción que van a dirimir sus naturales

discrepancias; apoya a todo el país.

Ser demócrata, por otra parte, implica ser contrario a quienes pretenden servirse de la violencia

o de la fuerza para que prevalezcan sus ideas políticas. Sentirse vocacionalmente demócrata

obliga a respetar los resultados de las consultas electorales, aunque sean contrarias a las

simpatías ideológicas de cada uno. Las recientes declaraciones de que el Ejército y la Guardia

Civil respetaría el resultado de los últimos comicios se encuentra claramente en dicha línea de

conducta, responden a un concepto democrático de la organización política.

El Ejército, al ser demócrata, actúa como defensor de todo el país, de toda la nación, de todo el

Estado, de unos intereses superiores que están por encima de los partidos, los individuos y las

clases.

 

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