Autor: Aguilar, Miguel Ángel. 
 Defensa y Democracia.. 
 Una tradición instaurada     
 
 Diario 16.    06/01/1979.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Una tradición instaurada

Miguel Ángel Aguilar

España, que vive una situación de cambio, necesita, precisamente por ello, mucho más dé las tradiciones.

Fuera de toda solemnidad desde las páginas de D16 volvemos en esta Pascua Militar, primera que se

celebra después de promulgada la Constitución, a dedicar un suplemento monográfico a las Fuerzas

Armadas con ánimo de instaurar, también, entre nosotros una pequeña tradición periodística.

Se trata de una prueba más de nuestro esfuerzo por dedicar atención de forma asidua y rigurosa a los

problemas de la defensa y de las Fuerzas Armadas. Como escribí al presentar la edición del año pasado

«puede que en algún caso no hayamos acertado plenamente, pero siempre nos ha guiado el propósito de

restablecer la comunicación entre ciudadanos y soldados y permeabilidar a la sociedad sobre las

necesidades de la Defensa». Las circunstancias —dolorosas circunstancias marcadas por el asesinato del

general gobernador militar de Madrid- que afligen estos días a los hombres de nuestros Ejércitos nos han

privado de momento de la presencia en nuestras páginas de algunas firmas significativas que volverán con

nosotros, esperamos, que a mucho tardar en la festividad recién establecida para conmemorar él.

Día de las Fuerzas Armadas, a la que se ha señalado lugar eri el calendario, precisamente el último

domingo de mayo.

Desde nuestro primer suplemento a este ha transcurrido un año en que sin faltar sernana cada lunes las

páginas de opinión de D16 se han abierto a las realidades, proyectos, problemas y necesidades militares y

de la Defensa Nacional. Ahí están esas decenas de trabajos firmados por prestigiosos ofíciales dé todas las

armas y de todos los" Ejércitos. Por eso, este suplemento no es una incursión esporádica, es el resultado

de una atención permanente que busca expresarse hoy, sin las limitaciones de espacio que la tensión

informativa de cada día nos impone,

Antes de seguir adelante, para presentar al lector interesado los trabajos que encontrará en las páginas

que siguen o de resaltar la personalidad y el prestigio de quienes aceptaron nuestra invitación a colaborar,

la fecha de la Pascua Militar siempre propicia a trazar un balance, nos obliga a resumir él nuestro en la

figura del Rey Don Juan Carlos, comandante supremo de las Fuerzas Armadas y primer soldado de la

nación como le llamó el ministro de la Defensa teniente general Manuel Gutiérrez Mellado cuyo

patriotismo, inteligencia, .dedicación y valor personal en circunstancias, tantas veces difíciles, le han

hecho acreedor al reconocimiento y a la gratitud del pueblo español.

Nadie ha podido encontrarnos en las filas propensas a la adulación o al halago. Pero la realidad de nuestra

dedicación a los temas de Fuerzas Armadas y Defensa Nacional ha tenido ya un reconocimiento de

máximo rango: El primer premio Ejército del Aire concedido por él Cuartel´ General de las Fuerzas

Aéreas a D16 por su labor informativa a lo largo del año.

Emplazado con ese motivo a responder al jefe del Estado Mayor de!l Aire, que hizo entrega dé los

galardones, consumí entonces un breve turno dictado por el afecto de quien en esas filas, como alférez de

complemento, aprendió que un hombre no difiere mucho de ofro hombre y es el más fuerte el que se

educa con mayor severidad. Más acá de estas evocaciones personales, hay una tarea inmediata que nos

convoca aja colaboración. Por que, como citaba el comandante Perinat, «la misión más dificultosa de la

profesión militar es conformarle al cambio social, conservando siempre los valores esenciales para

asegurar el éxito en el combate».

«Una retórica inerte sobre los aspectos más floridos del militarismo —señalé entonces— ha convivido

demasiado tiempo, con una desatención real a los problemas y necesidades de las Fuerzas Armadas: Y en

esa tarea nos corresponde a los medios de información asumir nuestra cota de responsabilidad en, una

sociedad adulta que debe tener plena conciencia de que se juega su destino en él mantenimiento de la

soberanía nacional.»

 

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