Autor: Reinlein García-Miranda, Fernando. 
 Defensa y Democracia. 
 A la reforma militar, desde la neutralidad     
 
 Diario 16.    13/01/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 45. 

Diario 16/13-enero-79

Defensa y democracia

A la reforma militar, desde la neutralidad

Fernando Reihlein

Es lamentable iniciar una argumentación contradiciendo el propio titulo que se le da, pero el término

«reforma» se ha generalizado de tal manera que resulta inevitable utilizarlo. Sin embargo, Ja realidad

desborda ampliamente cuanto puede entenderse por una reforma militar.

No se trata de abordar parcialmente los problemas que aquejan a las Fuerzas Armadas para conseguir

payor eficacia de funcionamiento, ni modernizarlas, ni rejuvenecerlas.

España tiene otro régimen político, otro ordenamiento constitucional y es necesario adaptar todas sus

instituciones al periodo que se inicia.

Aunque se han iniciado modificaciones administrativas que facilitan el camino, se ha puesto remedio a

situaciones irregulares, se ha atendido a los casos que, por su urgencia, no podían esperar más tiempo,

todo ello son medidas previas o paralelas al gran proceso de transformaciones básicas que debe llevar a la

cimentación de un nuevo Ejército para la nueva España.

Competencias

Según el primer artículo de nuestra Constitución, la soberanía nacional reside en ei pueblo español.

Las líneas generales de la defensa y, por tanto, ía amenaza a considerar, se diciden por el pueblo, a través

de las Cortes Generales, -las cuales pueden contar, naturalmente, con el aseso-ramiento técnico y la

información necesaria proporcionados por organismos específicos como son: la Junta de Defensa, Alto

Estado Mayor, etcétera.

Una parte de la defensa nacional es la defensa militar que corresponde a las •Fuerzas Armadas. El

desarrollo de ésta se hace a través de la Junta de Jefes de Estado Mayor. Con respecto a este punto, el

informe general 1,8, de! Ministerio´ de Defensa, es preciso:

«... La Junta de Jetes de Estado1 Mayor... que ha de definir, entre otras cosas, y con la mayor concreción

posible.

Qué Fuerzas Armadas (carros, aviones, buques...) debe tener España en consonancia con sus necesidades

de defensa y sus posibilidades nacionales e internacionales.

Dónde debe tenerlas (despliegue operativo según situación).

Cómo apoyarlas (despliegue logístico).

Un qué condiciones quiere tenerlas (prioridad de unidades, régimen de vida y de trabajo en las mismas,

sistema de voluntariado y de recluta normal con tiempo de duración en filas, formación de los cuadros de

mando y selección de los mismos, sistema de enseñanza, etcétera).»

El ordenamiento lógico de problemas a resolver y la competencia en cada caso se recogen en el gráfico

adjunto.

La función asignada a los Ejércitos permanentes es una o varias de las siguientes:

Mantenimiento de. la supremacía . económica sobre otros países.

Protección de intereses económicos alejados.

Respaldo al régimen político.

Garantía de independencia frente a agresiones exteriores.

La amenaza

Sin existir una definición precisa de la amenaza, la doctrina fija unas modalidades de guerra de las que

puede desprenderse la amenaza que se considera.

Estas modalidades de guerra son:

Nuclear limitada.

Convencional.

Subversiva.

De ellas deduce unas líneas de acción en:

Conflicto generalizado.

Conflicto convencional limitado.

Conflicto subversivo.

Bajo estas hipótesis puede descubrirse que la amenaza prevista y acción correspondiente sería:

A) integración en la OTAN ante un conflicto generalizado.

B) Problemas en ta liquidación de los residuos coloniales.

C) Mantenimiento «ib extremis» del régimen político.

La primera y esencial alternativa se presenta entre alineación y neutralidad. La elección se manifestará a

través de pactos políticos y militares que se mantengan o se realcen y la; decisión corresponde, como se

veía, al pueblo español a través de las Cortes Generales pudiéndose llegar a la consulta, en forma de

referéndum, para los casos de; gran trascendencia.

La clasificación en dos grandes bloques y un tercer mundo a repartir en zonas resulta falsa si se presenta

como un punto de partida inmutable. No solamente: por la existencia de países no incluidos en ninguna de

las tres partes, sino por mostrar como principio lo que es una consecuencia.

Son dos sistemas, socialista y capitalista, los que están frente a frente; dos clases, burguesía y

proletariado, las. qué, están en lucha; dos categorías antagónicas, capital y fuerza de trabajo. En cada

sociedad se reproduce el conflicto, A su vez ninguno de los dos sistemas ha logrado desarrollarse

totalmente. Sus contradicciones y dificultades de implantación están en la base de acuerdos y

enfrentamientos . que van configurando, como consecuencia, un mapa geoestratégico universal.

Dado el potencial económico de España, su posición geográfica, su estructura social y política, no parece

necesaria su auto- vinculación a ninguno de los bloques, sino, al contrario, parece lógico mantener una

neutralidad que; sin poder ser absoluta, permita la ampliación de zonas de equilibrio: Transformar

posibles fronteras de enfrentamiento en áreas de acercamiento s.(, como podría suceder con el área del

Mediterráneo.

La política de defensa

España, a! constituirse en Estado de derecho, recupera una autonomía de decisiones que permite.un

planteamiento independiente de nuestra nueva política defensiva.

Siempre en el supuesto de que;, como línea general, eí pueblo español no decida integrarse en alguna de

las grandes alianzas, OTAN o Pacto de Varsovia, el desarrollo de ía línea de no alineación inclinaría la

política exterior hacia contactos con los países no alineados, acuerdos políticos y económicos para

prevenir posibles fricciones con ellos, hacia soluciones negociables bilateralmente ya sea en materia de

pesca, de comercio, en la liquidación de restos coloniales, etc.

Es cierto que una guerra total entre bloques podría afectar a nuestro territorio, pero si hay alguna

esperanza de no ser arrastrado a ello es manteniendo la alineación y, llegado el caso, la protección se

tendrá o no en función del interés estratégico de la potencia, tanto si existen pactos previos como si no

existen.

Por todo ello es razonable basar la política de defensa en la neutralidad. los acuerdos con los países del

área mediterránea, la capacidad para responder á una agresión localizada y ía; posibilidad de establecer,

una resistencia tenaz, en cada rincón del territorio nacional, que disuada a cualquier posible invasor.

La defensa militar

Para atender a la anterior política de defensa, las Fuerzas Armadas han sido estructuradas en dos

direcciones:

A) Unidades susceptibles de intervenir en guerra convencional y nuclear limitada.; (Fuerzas de

Intervención Inmediata. FII).

B) Unidades orientadas a la- defensa territorial y a la guerra subversivas (unidades dé Defensa Operativa

del Territorio. DOT).

Dado el peso específico que tiene el Ejército de Tierra en el conjunto y la organización de estas fuerzas,

todo parece indicar que la dirección A) se orientaba hacia la participación como aliados de otros países,

que sólo podían ser los integrantes del pacto Atlántico, y la dirección B) se dirigía al mantenimiento del

régimen político como último recurso, sobre todo al incluir el concepto de «guerra subversiva».

Si . la nueva política defensiva se tornase en la forma antes indicada,, la estructura Correspondiente; de

los Ejércitos debería basarse en:

A) Fuerzas Operativas, susceptibles de intervenir en forma rápida y eficaz en un conflicto localizado, no

nuclear, móviles y flexibles, preferentemente de acción conjunta interejércitos, con un mayor de Fuerzas

Navales y Aéreas del que tienen en la actualidad.

B) Órganos de Movilización, muy potentes, capaces de formar . en corto tiempo .unidades orientadas a la

resistencia a ultranza sobre el terreno, en guerra no convencional.

Entidad y despliegue

Consecuente con la concepción de la defensa sistema anterior, el Ejército cuenta con los siguientes

efectivos, en forma global.

Tierra

Fuerzas de Intervención Inmediata: divisiones brigadas.

Fuerzas DOT: 2 divisiones y 14 brigadas.

Unidades de Rescate General; 5 regimiento; agrupaciones de servicio

Marina

10 submarinos, 1 portaaviones, 13 destructores fragatas y otras unidades

Aire

Mando de la Defensa Aérea: 6 escuadrones de unidad similar.

Mando Táctico: 9 escuadrones o unidad similar

Mando de Transporte escuadrones o unidad lar.

Mando de Instrucción escuadrones o unidad lar.

Esta distribución de zas mantiene vestigios antigua concepción Ejército de Guardia resulta poco

operativo presenta serias dificultades para la instrucción acción conjunta.

De modificarla con acción dé la defensa militar con una nueva estructuración de las Fuerzas en

actividades Operativas y O nos de Movilización de la entidad de las primeras podría ser análoga a

las actuales FII, con los siguientes modificaciones.

Creación de Fuentes Conjuntas bajo Mandos Unificados.

Aumento del potencial marítimo y aéreo.

Equipamiento moderno.

En cuanto a los Organismos de Movilización, harán innecesarias las fuerzas DOT. Para el

encuadramiento de reservistas ba> con tener previstos los p nes necesarios y realizar ejercicios periódicos,

que pueden aprovecharse .para la renovación y puesta al día de ejercicios tácticos para tropa y mandos,.

El apoyo a las FII se haría, en caso de guerra con estas unidades permanentes para ello. Finalmente, la

acción subversiva es un concepto deliberadamente ambiguo para aplicar en los países en los que el

régimen político está mantenido por la fuerza.

 

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