Autor: Vázquez Labordette, Manuel. 
 Defensa y democracia. 
 Militar, neutral; pero no neutro     
 
 Diario 16.    13/01/1979.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Diario 16/13-enero-79

Militar, neutral; pero no neutro

Manuel Vázquez Labordette (Comandante de Intendencia)

Estamos cansados de que se nos quiera manipular. Estamos hartos de que se nos achaquen intenciones,

actitudes y deseos, que no son los nuestros... Que se hable en nuestro nombre sin fundamento...

Que se nos diga cuál es nuestro caminó, nuestro patriotismo y nuestro honor... Cuando eso lo conocemos

perfectamente, pues lo llevamos en lo profundo de nuestra sangre, los que tenemos verdadero espíritu

militar. Callad de una vez, voces de malagüero—que tan poco conocéis al verdadero militar...

Estoy convencido que junto a mí se expresan muchos corazones de generales, jefes y oficiales del

Ejército, de esa mayoría silenciosa del Ejército... Hombres de honor, y por ello sencillos, que sólo piensan

en cumplir con su deber calladamente... sin hacer ruido, porque han comprendido lo que verdaderamente

significa ser militar... Servir al Estado, sirviendo al Rey, lo que es servir a España.

Lo que creo que debe ser un militar moderno, lo he definido en un artículo publicado en la revista

«Ejército», en el mes de septiembre. En síntesis no es, sino servicio al Estado, profesionalidad, ser un jefe

moderno, tener cultura política siendo neutral, pero no neutro, y obedecer al Gobierno legal, a través de

los jefes naturales.

Cultura política

El oficial tiene actualmente su cultura política, y muy profunda. El militar puede tener ideas políticas muy

diversas, pero es ante todo un profesional. Ha comprendido perfectamente lo que quiere el pueblo

español, que es consciente y mayor de edad. No tiene que envidiarle nada a ningún país libre occidental.

Para el militar, por encima de sus propias convicciones, está la voluntad del pueblo, y éste le pone

incondicionalmente a! servicio del Estado y del Rey, lo que, repito, es servir a España.

El aguijón con que nos pinchan para hacernos saltar es el de tantos militares y policías muertos... Rindo

mi homenaje a estos héroes, a esta sagrada sangre, que está salvando a España, de forma callada y

humilde, pero grandiosa.

No, voces de mal agüero... Habéis olvidado que somos militares y no ursulinas. Los muertos, nuestros

muertos, y de todo el pueblo español no sólo vuestro, son algo sagrado para nosotros, pero no nos

ponemos nerviosos, pues sabemos sufrir, si hace falta mucho más.

No dudamos que las guerras necesitan tiempo para ganarse. Tenemos un mando que la dirige, y es una

guerra subversiva, muy costosa..., pero estar tranquilos, se ganará. Sin nerviosismos, sin que el Ejército se

invente soluciones arcaicas, que destruirían a España y qué no están en su mente.

Yo creo en la esperanza..., y el pueblo español tiene confianza en la serenidad de su Ejército. Podéis

dormir tranquilos. El Ejército, al mando del Rey, calladamente, cumpliendo con su deber de cada día,

enterrando a sus muertos, con orgullo y con sagrado respeto, por vosotros velará.

Aunque exista una pequeña minoría de oficiales que duden, la juventud puede confiar en la mentalidad

joven de los oficiales de su Ejército. El oficial español ha evolucionado mucho más de lo que la gente

cree. Por un lado, hasta los viejos viven inmersos en la sociedad..., tienen hijos de todas las ideologías, y

como Ortega y Gasset decía: «Yo soy yp y las circunstancias.» Si los padres influyen en los hijos, los

hijos influyen también en los padres. Quizá no lo reconozcan de palabra..., pero es una irrefutable

realidad.

Por otra parte, estar seguros, en donde existe menor rencor es en el corazón del militar. Es un hombre de

honor, no lo olvidéis, y el honor no admite bajezas. Por Otra parte, en los cuadros del Ejército existen

muchos magníficos jefes, cuyos padres o familiares militares lucharon por convicciones profesionales, en

los dos bandos..., estos oficiales ya no se acuerdan de la guerra, pero respetan a sus padres.

Se asombrarían, si lo supieran, la gran cantidad de jefes y oficiales que han cursado una carrera

universitaria.

Solamente existe un gran vacío en nuestro Ejército. El no incluir a la mujer en los cuadros de generales,

jefes, oficiales y suboficiales. Esto le daría una corriente de renovación insospechada.

Pero lo que más ha influido en la renovación de la mentalidad del militar español; es el ejemplo de la

personalidad del joven Rey. El ha trazado un nuevo rumbo a nuestra comunidad militar, organizando un

Ejército moderno.

 

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