Autor: Taboada, Carlos. 
 Defensa y democracia. Alberto Ballarín, expresidente de la Comisión de Defensa del Senado. 
 El ejército sigue al Rey por la senda de la constitución     
 
 Diario 16.    13/01/1979.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

XII

Defensa y democracia

13-enero-79/DiarÍo16

Alberto Bailarín, ex presidente de la Comisión de Defensa del Senado

El Ejército sigue al Rey por la senda de la Constitución

Carlos Taboada

La OTAN profesionalizará a los militares El servicio militar debe acortarse Un Ejército de «ciudadanos»

en uniforme Las autonomías preocupan mucho a las FAS Los militares de la UMD, deben volver

MADRID, (D16).- El hasta ahora presidente de la Comisión del Senado, Alberto Bailarín, piensa

firmemente que «el Ejército sigue al Rey por la senda de la Constitución» y que cualquier hipótesis

golpista «es absurda por inviable, carente de contenido y al margen del sentir de la oficialidad».

El miembro de Unión de Centro Democrático (UCD) reconoce que no es un especialista en temas

militares y que sus opiniones, por tanto, están sujetas a rectificación. Es perceptible a simple vista su

talante eminentemente civil. Además es notario.

Bailarín comentó a D16 que el tema de las autonomías es el que en la actualidad preocupa mas a los

militares, y negó que el Ministerio de Defensa estuviera desligado de la realidad corporativa de las

Fuerzas Armadas (FAS). Expuso su idea dé que él Ejército supondrá junto con la Corona un factor de

cohesión social, contrapeso constructivo de las autonomías, dijo.

El senador centrista presume de la inciativa surgida de la Comisión que presidió en favor de los militares

republicanos. Al tiempo, considera que los componentes de la Unión Democrática Militar, separados del

Ejército por-sus iniciativas democratizadúras, deberán reintegrarse en su día, aunque la cuestión, agregó,

es típicamente doméstica de las FAS y son éstas las que deberán resolverlo.

El ex presidente de la comisión senatorial, por supuesto, es partidario del ingreso de España en la OTAN,

al igual que su partido. Entre las ventajas apunta la de que los militares españoles convivirán con

Ejércitos muy profesionales de países plenamente democráticos.

Novia de toda la vida

Alberto Bailarín nació hace cuarenta y cinco años en Sirena (Huesca) en una familia de clase media rural.

En 1950 se casó con «su novia de toda la vida». Hoy tiene ocho hijos.

Se inicia en la vida política de la mano del ministro José Solís Ruiz en 1961 cuando éste buscaba «nuevos

valores». Ese mismo año Franco le nombró consejero del Movimiento, cargo que ocupó hasta 1973.

También fue procurador de las Cortes Orgánicas y presidente del Instituto Nacional de Reforma y

Desarrollo Agrario (IRYDA). Un fraseólogo dijo que se trataba de «un lujo del régimen», quizá, por su

carácter más neutro que ácido. De este modo pudo llegar a presidente de la Comisión de Defensa del

Senado.

Realidad sin intermediarios

D16.- ¿Cuál ha sido, en su opinión, la actividad más destacada de la Comisión de Defensa del Senado en

el año que ha terminado?

Alberto Bailarín.-Hemos hecho lo único que podíamos hacer, es decir, tomar conciencia de nuestra

misión y plantear nuestro cometido en un contexto democrático.

Lo mas sobresaliente, a mi entender, fueron los contactos iniciados con el mundo militar. Realizamos una

serie de visitas a establecimientos castrenses. En los encuentros pudimos conocer, sin intermediarios, la

problemática de las FAS contada por sus propios protagonistas.

Las visitas, amplificadas por los medios de comunicación, resultaron ser mucho mas que meras

entrevistas dé trabajo. Se expresó ante el pueblo la concordia existente entre las FAS y las Cortes

Generales. En todo momento se nos trató con exquisita corrección y total neutralidad política.

D16.— En materia específicamente legislativa ¿qué ha aportado la Comisión del Senado a la del

Congreso?

A. B.— La Comisión de Defensa del Senado no debatió los proyectos de Reales Ordenanzas y de

Competencias para la Defensa como se hizo en la Cámara Baja porque legal-mente no era necesario. Eso

sí, ambos proyectos fueron aprobados por el Senado en un Pleno emitiéndose opiniones al respecto.

Destacaría, también, lo hecho en favor de los militares que sirvieron a la II República. La presión ejercida

por la Comisión produjo un decreto del Gobierno que afrontó esté problema en términos muy generosos.

El Senado, igualmente, planteó la conveniencia de libertad de prácticas religiosas dentro de lús cuarteles y

así lo juzgó el teniente al emitir una orden en tal sentido.

OTAN: Democracia y defensa

D16.— UCD en su primer congreso constituyente se pronunció formalmente a favor del ingreso de

nuestro país en la Alianza Atlántica. Los dirigentes centristas asisten como observadores a reuniones de

parlamentarios de naciones integrantes de la OTAN. Todas las fuerzas políticas han convenido en la

necesidad de un debate previo a la toma de decisión. ¿Qué ventajas proporcionará a España el ingreso en

la OTAN y a qué se debe la impaciencia que UCD deja traslucir en el tema?

A. B.— La primera y fundamental es la plena identificación de España con la Europa democrática,

incompleta hasta el momento en que dejemos de estar al margen de su dispositivo defensivo

Al tiempo, el acceso a la OTAN nos permitirá acometer la definitiva modernización de nuestra FAS, para

lo cual es imprescindible ponerse al lado dé los países más desarrollados.

Otra ventaja importantísima en mi opinión viene del hecho de que los militares españoles convivirán con

sus colegas de quince países plenamente democráticos con Ejércitos muy profesionalizados. De este

modo se superaría esa idea, que en algunos pervive, de un Ejército más preocupado por la política interior

que por los temas estrictamente militares.

España, al tiempo, podrá participar en multitud de proyectos industriales atajando la crisis de los sectores

naval, aeronáutico y otros, relacionados directamente con la industria militar.

La entrada en la OTAN supondrá ahorrar dinero al disponer de unas FAS mas ajustadas a una tarea

dentro de la defensa de Europa y no, como ocurre ahora, que es preciso atender multitud de necesidades

en solitario. Estoy convencido que se acortará el tiempo de servicio militar como en los países que ya son

miembros de la organización, dando mas importancia, por el contrario, a las reservas por servicio militar.

Gibraltar español

D16.- Los que defienden la tesis del ingreso aluden indefectiblemente al problema del archipiélago

canario y de Gibraltar. ¿Usted, aún no lo ha hecho?

A.B.— Por supuesto. Para Canarias la tranquilidad sería total. No comprendo cómo hay canarios que se

alarman ante el acceso a la OTAN cuando es lo que les permitirá dormir tranquilos.

Sobre Gibraltar no cabe duda que el litigio quedaría zanjado porque resulta ilógico que dos países

coaligados en la defensa mutua y de terceros mantengan contenciosos como éste.

D16.— ...Y los que hablan dé neutralidad; ¿a ésos qué?

A.B.— Se ha acabado la época de los países que viven aisladamente. La idea de que España podría

mantener una neutralidad como la de Suecia es disparatada. Suecia es un país que disfruta del doble del

nivel de vida que nosotros. Por ejemplo, dispone de cuatro veces más aviones de´ combate que España.

La independencia militar, que no política, de Francia se basa en su fuerza nuclear autónoma.

Compromiso con Occidente

D16.— Nos olvidamos de los inconvenientes del ingreso...

A. B.— El único perjuicio es que nos compromete en la defensa de Occidente, cosa que, por otro lado, ya

estamos con los tratados hispano-norteamericanos. En cualquier caso, en una futura guerra mundial no

caben países neutrales porque la radiación atómica no sabe de fronteras políticas.

DI6.— ¿En qué plazo concreta él posible ingreso de España en la Alianza Atlántica?

A. B.— Este año se debería dedicar a realizar ese gran debate nacional sobre la cuestión. El ingreso,

quizá, a finales del presente año, tal vez en el 81, incluso más tarde. Desde luego, no tenemos prisa

porque ya hemos empezado a negociar con la Comunidad Económica Europea y dígase lo que se quiera,

Los dos temas de hecho, aunque no de derecho, se relacionan y la entrada en la CEE llevará tiempo.

D16.— ¿En su entender, hacia dónde deberían apuntar las reformas militares que sufren las FAS?

A. B.- Las FAS tienen que adaptarse a las misiones que les asigna la Constitución. Las reformas deberán

apuntar hacia una democratización institucional y rejuvenecimiento de los cuadros. Habrá que articular la

existencia de soldados profesionales e ir a un concepto de Ejército democrático, de ciudadanos en

uniforme, para lo cual es decisivo el tema de las reservas,

Otra misión del Ejército será su función como instrumento de cohesión social. En las democracias existen

fuerzas en; pugna, esenciales al pluralismo político, como son los sindicatos, partidos, asociaciones y

comunidades autónomas. Junto a éstas aparecen otras integradoras en las que se incluye al Ejército, al

Rey la Magistratura, la Diplomacia y la Administración Civil. De todas estas fuerzas apartidistas

considero mas importantes la Corona y las FAS.

Las FAS han de ser un crisol, en el cual los jóvenes procedentes de todas las comunidades autónomas

refuercen el sentido de la unidad e interés nacional. Con el proceso autonómico el papel del Ejército se

revaloriza en España en cuanto fuerza integradora.

Sosiego, interés y preocupación

D16.- ¿Los miembros de las FAS qué actitud mantienen ante las reformas de que es objeto su institución?

A. B.— De sosiego e interés Porque saben que el dictamen técnico de las propias FAS será el que más se

tenga en cuenta a la hora de reformar. En ciertos sectores se detecta alguna preocupación. Toda reforma

suscita recelos e inquieta debido a que todo lo nuevo crea interrogantes. En la medida en que vayan

acometiéndose irá desapareciendo el miedo.

D16.- ¿Y ante el cambio político?

A. B.- Creo que el Ejército sigue al Rey por la senda de la Constitución. Hubo algunos rechazos con

manifestaciones tipo «Operación Galaxia» y existe bastante prevención con el: tenia de las

autonomías.

B. En líneas generales, se puede decir que los militares han aceptado la Constitución aunque algunos

votaran no en el referéndum; precisamente en eso consiste la democracia.

También hay que decir, en honor a la verdad, quex el cambio político supone para muchos militares

sacrificar convicciones íntimas y posturas personales. Ellos, quizá, en la intimidad de sus conciencias

sean contrarios a muchas cosas, pero por disciplina y en aras de la unidad del Ejército admiten lo que no

les gusta y esto es un mérito encomiable.

 

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