1229 cadetes se preparan para ser oficiales. 
 La general, cuna del Ejército de Tierra     
 
 Diario 16.    26/05/1979.  Página: 16-17. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

Día de las Fuerzas Armadas

1229 cadetes se preparan para ser oficiales

La General, cuna del Ejército de Tierra

L. G.

La Academia General Militar de. Zaragoza puede considerarse sin temor a error cómo el mus importante

centro docente de las Fuer/as Armadas españolas. La importancia que el Ejército de Tierra tiene en el

conjunto de las FAS y el recuerdo indeleble que guardan todos los oficiales de su paso por «la General»,

la sitúan en esa posición de privilegio. Fundada en. 1882 en Toledo. por los generales Martínez Campos y

Galbis Ahella, desapareció die/ años después para reaparecer en Zaragoza. en 1928, de la mano del

general Primo de Rivera, que nombró director a ´Francisco Franco. Disuelta de nuevo en 1931, «la

General» volvió a abrir sus puertas tras la guerra civil, en 1942. Hoy, dos miembros de la.primera

promoción de esta tercera época han alcanzado ya el generalato y otro compañero suyo ocupa la dirección

del propio centro.

A las once y media de la mañana un batallón de cadetes desfija por la avenida -principal de la -Academia.

Dos días después van a emprender viaje hacia Sevilla para tomar parle en la parada del Día de las Fuerzas

Armadas y quieren estar preparados. A muy pocos metros, en despachos en los que se escuchan las

marchas difundidas por los altavoces, se lamenta la muerte del número uno de su promoción y

abanderado de la Academia, .que el día anterior se ahogó en Cuspe, al /.o/obrar un velero deportivo: hay

que hablar con la familia, recuperar el cadáver... Son dos aspectos el militar y el humano, de lo que

constituye la vida cotidiana de los 1229. jóvenes que pasan cuatro años en Zaragoza, preparándose para

ser oficiales del Ejército.

San Gregorio

Situada a media docena de kilómetros de la basí|ica del Pilar, junto a la carretera de Huesca, la Academia

General Militar ocupa una considerable extensión de terreno. Iras el que se encuentra ei mayor campo de

maniobras del país: San Gregorio. Hoy los edificios principales, con leves modificaciones, siguen siendo

los mismos que los que se construyeran en 1927 y 1928. Las clases, los dormitorios, el comedor... lodo

sigue igual que cuando ocupó la dirección el general Franco, cuyo despacho se conserva con mimo. Una

gran estatua ecuestre del anterior jefe del Eslado preside la entrada principal ai gran patio de armas que

sigue denominándose «del Caudillo».

La ampliación del número de alumnos que trajo consigo el penúltimo plan de estudios del centro, obligó a

construir detrás de los viejos edificios una serie de pabellones modernos que por su aspecto aséptico han

sido bauti/ados como .«el Corte Inglés». Allí tienen sus habitaciones individuales los cadetes de tercer y

cuarto cursos —mientras los de segundo siguen durmien-. do en las viejas naves colectivas— y funcionan

numerosas aulas, así como las diversas dependencias del RHC (Recreo Educativo del Cadete), donde los

alumnos pasan sus ralos libres jugando-ai billar o al ajedre/., oyendo música, leyendo, revelando

fotografías o haciendo miniaturas militares.

Seis y media, diana

La jornada comienza para los cadetes a las seis y media de la mañana, con el toque de diana. En media

hora tienen que levantarse, ir a las duchas y hacerse la cama: ios que ocupan la parte antigua tienen que

hacer verdaderas carreras para cogerpuesto en los lavabos si quieren afeitarse. De siete a ocho y cuarto

tienen el primer estudio y. tras quince minutos para desayunar, comienzan las clases, que se prolongan

hasta mediodía.

Tras la comida no hay mucho tiempo para descansar: a las tres y cuarto se reanudan las actividades,

generalmente con prácticas de campo o ejercicios físicos, que se prolongan hasta las seis de la tarde. A las

siete nuevo estudio que sólo es obligatorio para los cadetes que llevan peores puntuaciones; de ocho a

nueve y cuarto es obligatorio para todos. Tras la cena tampoco hay posibilidades de trasnochar: a las diez

y media es el toque de silencio y todo el mundo debe estar ya en la cama.

Hasta hace escasamente año y medio, los sábados por la tarde y los domingos eran los únicos días en que

los cadetes podían salir a pasear por Zaragoza; ahora los de segundo y tercer cursos pueden hacerlo

lambién salvo que hayan sido arrestados, un día entre semana, al término de las clases de la tardé, y los

alféreces de cuarto curso dos días, además de poder quedarse a dormir fuera de la Academia el sábado.

El régimen de vida resulta realmente duro para unos muchachos que. rondan los veinte años, pero es

aceptado fácilmente por la mayoría, que no se creen menos afortunados que otros jóvenes de su edad con

más tiempo libre. «Si son estudiantes que se toman en serio su carrera —comentó a D16 un cadete—, yo

creo que saldremos a la par en esto del tiempo libre; lo único que ellos pueden elegir si estudian o se van

por ahí y nosotros no.» «Y en cualquier caso los ratos libres que tenemos nosotros los vivimos más

intensamente, al menos yo», puntualizó otro, ya alférez, que se ha echado novia en Zaragoza.

Viejas tradiciones

La vida en la´ Academia Genera!, incluso en sus aspectos más cotidianos, se rige por viejas tradiciones

que se han transmitido de promoción en promoción. Por ejemplo la llamada puerta del cañón (hay una

pieza de artillería decorando la estancia) que los cadetes de nuevo ingreso no pueden franquear hasta que

no juren bandera y aún este día tienen ,.que ganarse el paso en batalla campal con los de cursos

superiores. Cada «bicho» qué es como en el argot de «la General» se denomina a los novatos, tiene un

«padre» de cursos superiores que es el encargado de velar por él, pero hacia el que tenía —hasta la

implantación de los dormitorios individuales para los cursos superiores- algunas obligaciones no escritas,

tales como prepararle la cama y las zapatillas o atender a sus «sugerencias», que podían ir desde la ducha

helada a las seis de ¡a mañana hasta hacer de «radio Andorra».

Los propios «bichos» son partidarios del sistema, «... es algo que necesitas para espabilarle cuando llegas

aquí» y .echan de menos los tiempos en que´«padre» e «hijo» dormían en camas contiguas, porque esto

permitía un mayor conocimiento entre las distintas promociones. Hoy todavía los «padres» académicos

son ´los encargados de entregar el sable a sus respectivos «hijos» a.l comien/o de curso.

La disciplina es algo consustancial a la vida de la Academia General. El cadete lie-ñe siempre pendiente

la posibilidad de que el «proto» (profesor) le imponga un correctivo que, puntualmente, será procesado

con una IBM y rebajará automáticamente sus puntuaciones o dará al traste con la ansiada salida del fin de

semana. Existen también unos incentivos para premiar el mérito escolar o el militar, que dan derecho a

usar unos distintivos específicos; el cadete que "ostente los dos será incluido en.el cuadro de honor, lo que

le permitirá salir de paseo, si lo desea; todos .los días.

Cuatro cursos

El plan de estudios vigente consta de cuatro cursos; el primero es el selectivo de Ciencias, que los

aspirantes cursan en dependencias próximas pero separadas de la Academia General. En segundo y parte

de tercer curso, los cadetes reciben, ya en «la General», la formación básica del combatiente, pasando

después a elegir arma o cuerpo, lo que determinará sus estudios específicos en lo que resta de curso y en

el cuarto, que estudien ya como alféreces. El quinto y último año de su carrera lo cursan en las diferentes

academias especiales (Toledo-Infantería, Segovia-Artillería, etcétera), . .

Las materias a aprender están divididas en tres grupos: teoría y práctica militar (moral, táctica, tiro,

topografía, etcétera); Ciencias (Matemáticas, Física, Química, etcétera) y Humanidades (Historia,

Sociología, Psicología, etcétera), además de idiomas y formación física. Todas estas materias tienen

asignado un coeficiente, que junto con el de aptitud y el de conducta determinarán la puntuación

definitiva del cadete y, por consiguiente, su peesto en la promoción. Los alumnos disponen de varias

oportunidades para superar las distintas asignaturas, pero un solo suspenso supone que tendrá, que repetir

el curso completo; El año pasado sólo hubo 13 repetidores en una promoción de 400 cadetes.

Aparte de lo que son asignaturas incluidas en el plan de estudios, los cadetes de «la General» tienen

oportunidad de profundizar en materias´ humanísticas a través de las actividades que se programan para

sábados y domingos, en colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza, el Museo Provincial o la

Delegación de Cultura. La última de estas actividades fue la visita a diversas iglesias mudejares que

realizaron medio centenar de cadetes y un número similar de estudiantes civiles bajo la dirección de

Gonzalo Borras, profesor de Arte de la Universidad zaragozana y teniente de alcalde por el Partido

Comunista (PCE) en el Ayuntamiento zaragozano.

Ordenanzas militares

El estudio de la Constitución no está incluido en el ,´plan de estudios, pues se supone que los cadetes

deben conocerla antes de ingresar. Sí se explicó antes del referéndum en que fue aprobada, para que los

alumnos que iban a votarla pudieran .hacerlo con conocimiento de causa. Las nuevas Ordenanzas

Militares de Juan Carlos I, por el contrario, son estudiadas dentro de la asignatura Moral Militar.

A nivel oficial, los dos máximos centros docentes ubicados en la capital aragonesa mantienen buenas

relaciones. La Academia General entrega anualmente unos premios a los universitarios que han obtenido

el premio extraordinario de fin de carrera y la Universidad el sable de honor al cadete número uno de su

promoción. Los contactos que permiten las actividades culturales organizadas por la cátedra

Miguel de Cervantes, como ¡a visita artística antes citada, son otros elementos más de esta relación.

En sus salidas a Zaragoza, los cadetes suelen frecuentar las mismas zonas que los restantes jóvenes de su

edad1, la Independencia, León XIII, la universitaria plaza de San Francisco o «la zona» de San Juan de la

Cruz, suelen ser puntos de cita obligados para estos muchachos, siempre enfundados en sus uniformes

que les distancian algo de los otros jóvenes pero que, en contrapartida, también atraen a muchas chicas.

«Primero te clasifican como un bicho raro —explicaba un cadete— pero luego te conocen, ven que eres

como ellos y te aceptan». Muchos cadetes terminan, al acabar su carrera, casándose con una muchacha

que conocieron durante su estancia en la Academia General de Zaragoza.

La prensa diaria zaragoza-na, «Informaciones», «ABC», «El País», «El. Imparcial» y «El Alcázar» son

los periódicos que los cadetes tienen a su disposición —la selección es de ellos- en la Academia. En

cuanto a revistas: «Gaceta Ilustrada», «Blanco y ~Negro», «Sábado Gráfico» y «Autopista», además de

las específicamente militares como «Defensa», «Reconquista», «Empuje», etcétera. Cada dos meses se

publica «Armas y Cuerpos», una revista escrita en su mayor parte por los propios alumnos de «la

General» y en la que predominan los temas propiamente militares. El redac-tor-jefe es un «proto» pero,

aseguran, no hay censura previa.

El próximo curso comenzará a regir un nuevo plan de estudios en la Academia General Militar de

Zaragoza, por ei que se suprimirá el curso Selectivo —cuya implantación ha recibido numerosas

críticas— y se volverá progresivamente al antiguo sistema de dos cursos de formación común a todos los

cadetes y tres de especialización para las diferentes armas y cuerpos. El acceso se realizará mediante una

serie de cinco pruebas, para acceder a las cuales los aspirantes deberán haber aprobado el COU y el

examen de selectividad universitaria.

 

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