Autor: Granell Pérez, Luis. 
 Hipólito Fernández-Palacios, director accidental. 
 Los oficiales manejan hombres y no máquinas     
 
 Diario 16.    26/05/1979.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Día de las Fuerzas Armadas

Hipólito Fernández-Palacios, director accidental

Los oficiales manejan hombres y no máquinas

Luis Granel

Hipólito Ferñández-Pala-cios y Núñez, coronel de Infantería, ocupa accidentalmente .la dirección de la

Academia General ´Militar por ascenso del anterior titular, general Marinas Romero. Su último destino

antes de venir a Zaragoza fue el II Tercio de la Legión -buena parte de su carrera militar ha transcurrido

en África— y sus recuerdos al credo legionario (como eJ decálogo del cadete) y la marcialidad de

aquellas, tropas son frecuentes. A imitación suya, ha dotado ´de guiones provisionales a los distintos

batallones de la General, que lucirán ya en el desfile de Sevilla. La Diputación General de Aragón ha

ofrecido regalar a la Academia unos guiones definitivos.

«Intentamos conseguir oficiales eficaces que tengan una gran formación moral, porque no van a manejar

máquinas sino hombres. Esta ha sido mi gran preocupación desde que llegué a la Academia, mi primera

actuación fue dar a los cadetes una lección de moral, basada en el Decálogo del Cadete y las Reales

Ordenanzas de Juan Carlos I.

D16-¿Qué cambios fundamentales va a suponer el nuevo plan de estudios de la Academia?

—El nuevo plan supone una vuelta a lo que la Academia General fue: dos años para la formación básica.

El resto de los cursos se realizaría en las academias especiales de cada arma. El cambio va a realizarse de

forma progresiva, por lo que hasta el curso 1982-1983 no estará totalmente en vigor.

D16—De llevarse a la práctica pues, ¿supondría reducir e) protagonismo de la Academia? :

—El nuevo sistema está aprobado, pero estamos convencidos que por razones de tipo económico

seguiremos teniendo en Zaragoza cuai.ro de los cinco cursos de la carrera. Aquí se han hecho fuertes

inversiones para construir «el Corte Inglés», que permite alojar sin dificultad a cuatro promociones.

Y aquí tenemos el mejor campo de maniobras de España. Teniendo además como tenemos a un ministro

de Defensa civil, economista y relacionado con numerosas empresas, cabe suponer que dará una

orientación económica a su política que influirá en la decisión final respecto de la Academia. Por otra

parte tenemos la experiencia de las escuelas de guerra de Francia e Italia, que mantienen el sistema de

cuatro años en una academia común y el último en las especiales.

DI6—En este caso, ¿cuáles pudieron ser las razones para el cambio de plan en nuestro país?

—Las ignoro, como las ignoraban mis antecesores, los genéreles Marinas y Palacios. Esto no es una

crítica, sino pensar en voz alta y poner sobre el tapete mi experiencia y la de ia inmensa mayoría del

profesorado: aquí tenemos instalaciones-, profesorado, campo de maniobras; tenemos la experiencia de

otras naciones... Creo que reconsiderarán el problema y seguiremos con el que, nos parece,´ es el mejor

sistema. Piense además que el nuevo plan obligaría a . efectuar grandes inversiones en" las academias

especiales que, además, no sabrían qué hacer con las áreas que ahora cubren de IMEC y Academia

General Básica.de Suboficiales.

DI6—¿Tiene la misma opinión respecto a la modificación del sistema de acceso a la Academia General?

—No, es mejor el que establece él nuevo plan. Se ha demostrado que el Selectivo no era conveniente

La Universidad está muy bien para el universitario, pero el oficial no tiene por qué ser universitario,

aunque sus conocimientos estén a ese nivel. A muchos de nosotros, de los mandos salidos de la tercera

época de la General, no nos parecía bien que profesores de la Universidad intervinieran en la formación

de los futuros oficiales, habiendo militares con título universitario o nivel de conocimientos equivalentes.

Esta situación ha creado problemas; por ejemplo, un profesor de la Universidad no comprendía por qué al

entrar en el aula se le formaba la clase y se le daban novedades y es que éste era un centro militar.

DI6—¿Usted se siente jefe de la unidad o profesor?

—Lo que siento muchas veces es miedo. Miedo por lax responsabilidad que supone tener en nuestras

manos los oficiales del Ejército del futuro; aunque tengo la suerte de estar rodeado de un equipo

extraordinario. En cierto aspecto sí me considero jefe de una unidad distinguidísima, pero unidad al fin y

al cabo; pero, fundamental-" mente, me considero formador de cadetes.

DI6—¿No le parece que utilizan un sistema muy rígido?

—Mire, yo fui muy mal cadete. Bueno, jamás tuve una nota de mediano ni tuve que ir a examen final;

pero tenía sólo 17 años e hice muchas gamberradas. Por eso comprendo i las faltas escolares y, aunque las

castigo, no suelo ser muy severo, -salvo que sean faltas de tipo militar, que entonces las corrijo con

dureza.

Estamos intentando cambiar e1 sistema de arrestos. No es justo que lo que se haga a los 17 años repercuta

en toda la carrera militar de un jefe. Pienso que debe castigársele en el momento, privándole de la salida

del fin de semana por ejemplo, pero sin anotar la falta ni rebajarle el coeficiente, de forma que luego le

hunda su carrera.

Dio—¿Cómo ve las relaciones entre la Academia y Zaragoza?

—En mi época de cadete no había más problema que el de ahora: las chicas. Teníamos unas agarradas

tremendas con los estudiantes y a veces llegábamos a las manos, y siempre por culpa de las chicas, que se

venían con nosotros porque les atraía y sigue atrayéndoles el uniforme. Aunque, luego terminábamos

tomándonos todos unas copas. Zaragoza sigue siendo muy acogedora para el cadete. Ahora ha habido

algunos incidentes porque algunos afiliados a ciertos partidos intentan provocar y, a veces, los cadetes

reaccionan como lo haría todo hombre que fuera insultado; pero no ha llegado nunca la sangre al río.

D16—¿Y a hivei institucional?

—Perfectamente. Zaragoza no ha dado más que facilidades a la Academia.

DI6—¿Ahora que en el Ayuntamiento hay mayoría de socialistas y comunistas?

D16-Seguimos teniendo las mismas buenas relaciones de siempre y estamos dispuestos a colaborar con

ellos. El Ejército no es sino el pueblo en armas y si el pueblo" elige a unos señores sus razones tendrá;

nosotros no tenemos por qué tener reservas con nadie. No tengo el gusto de conocer al alcalde, socialista

¿no?, pero cuando le han elegido será porque lo merece. Para nosotros es el alcalde de Zaragoza, igual

que el anterior o que el que venga después.

Somos totalmente apolíticos y respetamos lo que piensan los demás. Si acaso, nos gusta que también

respeten nuestros puntos de vista, nuestros símbolos. Que no se metan con él. (El coronel Fernández

Palacios hace un gesto señalando el gran retrato de Franco que preside una de las paredes del despacho.)

Se podrá discutir mucho sobre su figura, pero tenemos que ser leales a quien durante tantos años ha

estado al mando de todo esto y que, como soldado, es uno de los mejores que ha habido y habrá en la

historia de España. Yo, por ejemplo, me quito el sombrero delante de Felipe González.

Decálogo del cadete

1. Tener un gran amor a la Patria y fidelidad al Rey, ,exteriorizado en todos los actos de su vida.

2. Tener un gran espíritu militar, reflejado en su vocación y disciplina.

3. Unir a su acrisolada caballerosidad constante celo por su reputación.

4. Ser fiel cumplidor de.sus deberes y exacto en el servicio.

5. No murmurar jamás ni tolerarlo.

6. Hacerse querer de sus inferiores y desear de sus superiores.

7. Ser voluntario para todo sacrificio solicitando y deseando siempre el ser empleado en las

ocasiones de mayor riesgo y fatiga. ´

8. Sentir un noble compañerismo, sacrificándose por el camarada y alegrándose de sus éxitos,

premios y progresos.

9. Tener amor a la responsabilidad y decisión para resolver.

10. Ser valeroso y abnegado.

 

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