Autor: A. S. . 
   Indignación y dolor en el entierro del inspector Estevas-Guilmao     
 
 ABC.    31/08/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

JUEVES, 31 DE AGOSTO DE 1978. PAG. 6

INDIGNACIÓN ¥ DOLOR EN EL ENTIERRO DEL INSPECTOR ESTEVAS-GUILMAO

Ayer por la mañana, en el cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, recibieron cristiana sepultura

los restos mortales del que fuera inspector-jefe del Servicio de Información en la Comisaría de Irún

(Guipúzcoa), don Alfonso Estevas-Guilmao Muñoz, asesinado en Fuenterrabía, a primera hora de la

noche del lunes, por un «comando» terrorista dependiente de E. T. A.-V Asamblea Militar.

Durante toda la madrugada de ayer y en la explanada existente en la autopista Madrid-Burgos, frente al

autódromo del Ja-rama, se habían ido concentrando numerosísimos coches particulares pertenecientes en

su totalidad a miembros del Cuerpo General de Policía, cuyos ocupantes, en un ambiente de dolorosa y

tensa emoción, esperaron pacientemente la llegada de la caravana automovilística que, procedente de

Irún, trasladaba el féretro conteniendo los restos mortales del policía asesinado, llegada que se produjo

sobre las siete y media de la mañana.

La caravana, durante breves instantes, se detuvo en el arcén de la autopista, produciéndose escenas de

dolor e indignación entre los muchos Inspectores del Cuerpo General de Policía, policías armadas y

guardias civiles vistiendo de paisano, frente al féretro, que envolvía la enseña nacional. La misma, según

nos dijeron algunos de los familiares y compañeros .que acampaban a la nueva víctima del terrorismo

«etarra» en su último viaje, que durante toda la jornada del lunes había ondeado a medio asta en la

Comandancia de la Policía Armada de Irún.

Seguidamente, y ya en multitudinaria caravana automovilística, a la que, una vez en la autopista M-30 de

nuestra capital, se iban agregando coches policías «K> y «Z» con sus correspondientes dotaciones al

completo, el cuerpo sin vida del señor Estevas--Guilmao fue trasladado al cementerio de Nuestra Señora

de la Almudena, no sin que antes de abandonar la citada vía de Ronda se produjera un intento por parte dé

los policías madrileños de trasladarlo a las dependencias de la. Puerta del Sol, lugar en que, según opinión

de casi todos ellos, era el que legítimamente debía albergar el cadáver del compañero asesinado a fin de

que recibiera el último adiós y postrer homenaje de sus compañeros, en el marco que correspondía al

salón Canalejas del histórico edificio.

Pero se impuso el criterio familiar y la caravana emprendió su definitiva ruta hasta el citado camposanto,

ya sin más Incidentes, siendo acompañada hasta el mismo por la mayor parte de los vehículos que se

habían agregado a la misma en el circuito del Jarama.

A las nueve y media de la mañana, y tras celebrarse una misa «corpore insepulto» en la cepilla de la

Sacramental de las Ventas, los restos mortales del policía asesinado en Fuenterrabía recibieron sepultura

rodeados por la emoción y el afecto de cientos de compañeros y familiares en un acto sencillo que

presidió el director gene»-ral de Seguridad, a quien acompañaban el Inspector general de Policía Armada,

subdirector y secretario gene val- de la Dirección General de .Seguridad, comisario-jefes de Servicios,

etc.

El director general de Seguridad hizo entrega a la viuda del señor Estevas-Guilmao •de las medallas de

oro al Mérito Policial y la Cruz Roja de la Guardia Civil, que, como es ya tradición en estos casos, le

habían sido concedidas a título póstumo.

FALTAN OFICIALES PARA LA POLICÍA ARMADA

En fuentes próximas a la Policía Armada hemos llegado a saber que, en el curso de la semana pasada, ei

ministro para Asuntos de la Defensa y el ministro del Interior, acompañados ambos por los más altos

cargos de sus respectivos Departamentos, celebraron una reunión de trabajo con personalidades afectas al

Cuartel General del Ejército, a fin de estudiar los problemas planteados por la escasez de voluntarios entre

jefes y- oficiales del Ejército de Tierra para pasar a servir en los cuadros de mando del citado Cuerpo de

Orden Público. Los ofíciales y jefes militares están consagrados a la defensa de los valores tradicionales,

como lo son la bandera y la unidad de la Patria; valores que se ven continuamente insultados por la

subversión.

La llamada de ambos ministros a la colaboración de los altos mandos militares Que asistían a !a reunión,

subrayando la necesaria colaboración y promoción en favor de dicho reclutamiento, fue. según nuestras

fuentes, todo lo patética que exige la situación.—A. S.

 

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