Los precios como primer problema     
 
 Ya.    24/09/1977.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 7. 

LOS PRECIOS COMO PRIMER PROBLEMA

El ministro de Comercio, señor García Díaz, en una interesante exposición

televisada, ha enjuiciado

el problema de los precios en términos que requieren, a un tiempo, una

difusión de su pensamiento y un

elemental comentario crítico.

EN su exposición de la política económica del Gobierno arranca de la devaluación

de la peseta del pasado

julio y defiende no sólo el hecho de la misma, sino también la fecha, que

reconoce forzada por las

circunstancias. Esa corrección de un 20 por 100 en el tipo de cambio con el

dólar ha proporcionado

estabilidad y respiro a nuestro sector exterior, y las consecuencias benéficas

para nuestra economía han

sido especialmente las siguientes: firmeza de la peseta e incremento de las

exportaciones; mayores

ingresos por turismo y por remesas de ahorros de emigrantes; aumento de las

reservas internacionales

españolas; freno a los importaciones y disminución real de éstas, con ventajas

para la demanda de la

producción interna.

PEKO a renglón seguido, y tras recordar que ese reajuste monetario ha de influir

durante algún tiempo en

un alza adicional de los precios interiores sobre los otros factores que actúan

en sentido de aumento de los

mismos, viene a recordar e insistir tenazmente en que esas ventajas en el

exterior, reflejadas en la mejoría

de la balanza de pagos» pueden ser puramente transitorias si no se reduce el

crecimiento de los precios.

CONSCIENTE de esa situación, el Gobierno decretó una congelación de precios

hasta el 30 de

septiembre, y al no acompañar esa decisión con una política acorde, los

resultados están a la vista. Tan

sólo el Ministerio de Economía ha empezado a aplicar una política monetaria que,

sin ser correctora de la

inflación, al menos no la estimula en la medida en que el aumento del crédito y

de la base monetaria

parecían hacerlo en el primer semestre de este año. Pero hasta ahora nada más se

ha hecho.

Y, sin embargo, el ministro, en sus declaraciones, ha expuesto con toda claridad

la política global que

exigía una actuación indirecta sobre los precios: moderación en el crecimiento

de rentas y salarios

nominales, mayor disciplina del gasto público, aumento de impuestos, severa

política crediticia. Y no ha

mencionado en absoluto la tarea ingrata, fatigosa, diaria de actuación constante

en los mercados para

asegurar esa libertad y transparencia en los mismos, que asegure que el precio*

de venta se adecue lo más

posible a los costes de producción. •

La inercia de los organismos reguladores e interventores en los mercados que

asegurasen que la medida

de congelación de precios era algo más que un puro deseo ministerial ge ha hecho

sentir rudamente en la

evolución de éstos en los meses pasados, y llegamos al final de ese período de

contención de precios sin

la menor acción interventora y tuitiva del ministerio competente.

QUIZA .el Consejo de Ministros decida algo sobre el tema, pero lo ya cedido a la

inflación, ¿cómo

recobrarlo?

 

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