Autor: Sagardoy Bengoechea, Juan Antonio. 
   Amnistía laboral     
 
 Ya.    24/09/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

AMNISTIA LABORAL

En estos momentos en que " entre tantos otros temas está sobre el tapete el de la amnistia laboral, puede

ser útil en aras de la objetividad conocer, aunque sea de modo sintético, los antecedentes en nuestro país

sobre un tema tan delicado como es éste.

Como es sabido, la amnistía suele tener su campo normal de aplicación en el derecho penal, puesto que su

significado es el olvido total del delito o, como dice nuestro Código Penal en su articulo 102,3.",

"extingue por completo la pena y todos sus efectos". Sin embargo, trasladar la amnistía al ámbito laboral

es algo que de alguna manera sobrepasa el propio concepto de amnistia, por incidir en una relucían

privada, como es el contrato de trabajo. Quizá por ello en nuestra historia jurídica los antecedentes de la

amnistíat laboral son muy limitados, excepcionales y, además, con bastantes matices.

LA más significativa de las ** operadas en el ordenamiento jurídico español es la que tiene lugar con la

proclamación de la II República.. Antes de entrar en la explicación de su alcance, conviene precisar que

dicha amnistía se situó en un contexto politito excepcional, como fue el cambio del sistema político de

gobierno y que, además, hubo un rechazo institucional del régimen anterior, hasta el punto de que una ley

de 25 de noviembre de 1931 (luego derogada por la de 15 de diciembre de 1938, condenó a don Alfonso

de Borbón por el delito de "alta traición", al ejercitar los poderes de su magistratura contra la Constitución

del Estado.

El decreto de 14 de abril de 1931 concede amnistia de "todos los delitos políticos, sociales y de imprenta"

por respon´der estos... "generalmente a un sentimiento de elevada idealidad"..., impulsados sus autores...

"por el amor a la libertad y a la patria´´... A salvo de esta medida—operativa so´

lo en el orden penal—«o existe ninguna otra de efectos generales que impongan la llamada amnistía

laboral, aunque si aparecen en la "Gaceta" normas particulares para casos concretos y siempre con efectos

limitados

í.° Un decreto de 21 de julio de 1931 impone al Instituto Geográfico, Catastral y Es~ tadístico la

reincorporación como funcionarios de los jornaleros despedidos en 1917 por adherirse a una huelga

general..., "pues resultaría falta de equidad hacer a los expresados jornaleros, castigados por una falta que

el reciente decreto de amnistía ha borrado, de peor condición que aquellos que continnaron en el servicio

por no secundar el movimiento".

2." Un decreto de 4 de julio de 1931 dispone que por las compañías ferroviarias se proceda a la admisión

de sus agentes despedidos por participar en huelga de carácter social; pero reconociendo la difícil

situación económica de tales empresas, se prevé que los gastos que origine sean entregadbs por el Estado.

En 1934, una ley de 24, de *^ abril concede amnistía, entre otros, a los infractores de las leyes de carácter

social sobre huelgas y paros y o, los´ que hubieran cometido delito con motivo u ocasión de conflictos

sociales, huelgas y paros patronales. Pero esta disposición daría lugar a numerosos condicionamientos

sucesivos en el plano aplicativo superpuesto (el decreto de 29 de mayo de 1934 considera ilegales paros y

huelgas en recolecciones y cosechas; la orden de 36 de octubre de 1934 permite la resolución patronal de

los contratos por participar los trabajadores en huelgas ilegales, lo que extiende a las cuestiones ajenas al

trabajo el decreto de 1 de noviembre da 1934 y a la regulación casuística de los efectos de las

readmisiones forzosas (decreto de 29 de agosto y orden de S de septiembre de 1935).

Has 1936 (decreto de 29 de febrero), en pleno proceso de revisionismo y de crisis de autoridad en el

Gobierno republicano, no se dicta la disposición que obliga a cualquier entidad patronal a readmitir a

.tóftos jos obreros o empleados Que hubieran sido despedidos por sus ideas o con motivo de huelgas

políticas a, partir de 1. de enero de 1934, poniendo para ello en funcionamiento u las comisiones

profesionales ron dos representantes obreros y don patronales, e intervención de otro designado por el

Ministerio de Trabajo; comisiones que, a partir de este momento, proliferarian considerablemente en

número.

Es dficir, que con relación a la medida de amnistia laboral man amplia o generosa emanada de la II

República, pues otros ejemplos no hay, sus caracteres son los siguientes:

— La amnistía se extiende sólo a conducían muy características ideología o intervención en huelga

política); otros diversas conductas (realmente las más frecuentes) no quedan acogidas a la disposición

reglamentaria.

— La amnistía lo es dentro del propio régimen político republicano, es decir, queda referida, por

decirlo claramente, a conferir cierto dinamismo político a una legislación unituria.

— La amnistía no se establece automáticamente, sino que. se gradúa de acuerdo con las

circunstancias del caso y con la decisión de órganos obrero-patronales.

TODOS estos datos—que for•*• man parte de nuestra historia jurídica—pueden ser útiles en el despliegue

de acciones políticas de un Gobierno que no es de izquierdas y que fue al Poder con un programa o

idearlo básico que exige coherencia. Me estoy refiriendo, como es obvio, a la amnistía impuesta no a la

negociada entre los interesados, que es algo muy distinto.

Juan Antonio SAGARDOY

 

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